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Apocalipsis retail en España: este conocido centro comercial, abocado al cierre el 1 de noviembre

La caída del consumo y la mala gestión empresarial podrían estar detrás del último gran centro comercial que enfrenta el cierre en España.

Apocalipsis retail en España: este conocido centro comercial, abocado al cierre el 1 de noviembre

Estaba llamado a convertirse en uno de los principales centros comerciales del sureste de España pero, solo 9 años después, la situación se ha ido deteriorando por momentos hasta el punto de que el cierre ya se fecha en el próximo 1 de noviembre.

Este es el panorama que vive actualmente el centro comercial Myrtea, situado en la localidad de Espinardo (Murcia). El complejo, planeado como un centro de 138 tiendas, 10 salas de cine, 2.200 cuadrados de bolera, un gran almacén anexo y una docena de locales de restauración, se ha visto abocado al cierre.

El centro nació con problemas desde el inicio. Primero, la crisis económica del 2008 llevó a posponer su inauguración en varias ocasiones, de modo que se abrió por fases: 138 tiendas prácticamente cerradas en su totalidad, y solo abiertas una zona de ocio, restaurantes y un gran almacén de El Corte Inglés e Hipercor.

El centro se concibió para albergar 138 tiendas, pero prácticamente todas quedaron vacías y solo se quedó El Corte Inglés, 12 restaurantes, una bolera y un cine "El centro se concibió para albergar 138 tiendas, pero prácticamente todas quedaron vacías y solo se quedó El Corte Inglés, 12 restaurantes, una bolera y un cine"

La dirección del centro, de hecho, se había visto obligada a realizar 'trucos' como colocar una pista de hielo gigante en una de las plantas del centro comercial con el objetivo de ocupar todo el espacio dejado por las tiendas sin uso que ningún operador había querido alquilar.

De esta manera, el centro comercial se inaguró con toda la galería comercial cerrada y a la espera de que El Corte Inglés y su buena conexión por carretera le llevase a generar atractivo para otros operadores como Zara, Primark o H&M.

El centro mostraba carteles sobre el cierre de las tiendas fantasma y algunos espacios se ocupaban con elementos como pistas de patinaje sobre hielo "El centro mostraba carteles sobre el cierre de las tiendas fantasma y algunos espacios se ocupaban con elementos como pistas de patinaje sobre hielo"

Pero nada de ello ha pasado. Nueve años después, el complejo ha ido bajando progresivamente su asistencia hasta el punto de que en 2018 se inviertieron 25 millones de euros para relanzar el complejo (cambió el nombre de El Tiro por Myrtea y reformó las instalaciones para atraer a parejas jóvenes, entre 30 y 40 años, así como matrimonio scon hijos pequeños).

Sin embargo, la obra siguió sin funcionar. El problema se encontraba, como siempre, en el gran espacio abandonado, repleto de tiendas vacías llamadas a conquistar a los primeros operadores del sector de la moda o la tecnología.

El centro comercial, que estaba llamado a convertirse en uno de los más importantes de la zona sureste de España, había pasado a convertirse en una mera galería comercial, un espacio con cuatro restaurantes, un cine y omnipresente El Corte Inglés. Y llegó la puntilla...

El Corte Inglés abandona

El Corte Inglés era la única esperanza del centro "El Corte Inglés era la única esperanza del centro"

El Corte Inglés, en pleno proceso de cierre de centros para equilibrar sus cuentas, no tuvo duda en que Myrtea era uno de sus complejos menos rentables. Además, a pesar de que había puesto dinero en la financiación del centro, sus relaciones con los dueños (la familia Pikolin) eran pésimas, hasta el punto de que su cierre ha terminado en medio de reproches cruzados.

Sin El Corte inglés, el centro comercial Myrtea se convierte en una gran mole de cemento abandonada en mitad de un polígono que alberga dentro... varios restaurantes, un cine y una bolera. Una oferta similar a la que se encuentra en el centro de Murcia capital, donde además hay mayor tránsito de personas y tiendas para el esparcimiento.

Sin duda, el centro buscaba tener varios diferenciales que le permitieran atraer a una clienta que preveían segura. No ha sido así. A pesar de que algunos restauradores no quieren cerrar, porque las cuentas todavía parecen salir, el cierre de Myrtea parece inmininente. Junto a los gastos de mantenimiento del complejo, la elevada deuda de la empresa Pikolin hacen que desprenderse de este centro sea lo más cómodo por el momento.

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