Salvaje apuñalamiento xenófobo contra un turista español en Rusia

Salvaje apuñalamiento xenófobo contra un turista español en Rusia

El agresor asegura que apuñaló seis veces a Anastasio M.G. porque los extranjeros "viven mejor"

Noticias Adrián Parrondo Adrián Parrondo 13 Julio 2017 11:19

Ser turista español en Rusia le ha costado a Anastasio un total de seis puñaladas. Ese es el resultado de la agresión xenófoba que este ciudadano español ha tenido que vivir cuando se encontraba en la estación de San Petersburgo el pasado sábado 8 de julio.

Allí, un hombre que misteriosamente le había estado persiguiendo por la calle durante horas, le abordó y le asestó al menos seis puñaladas, una de ellas en el cuello. Cuando la policía le arrestó, el agresor explicó que odiaba a los extranjeros "porque viven mucho mejor" que él, tal y como han relatado los propios agentes a varios de los compañeros del viaje organizado en el que iba la víctima.

La salvaje agresión que vivió este ciudadano español estremece a cualquiera que la lea: "Había ido a Rusia en un viaje de grupo y nos dieron tiempo libre. Mi mujer, mis cuñados y yo queríamos ir a un centro comercial en San Petersburgo, pero al pasar por la estación de autobuses nos gustó y entramos a verla", relata en declaraciones al diario El Mundo.

El hombre, que paseaba tranquilamente por la estación, no podía pensar lo que iba a sufrir de repente: "Empezamos a subir unas escaleras, y cuando estaba llegando al último peldaño se me abalanzó este hombre encima y me clavó un cuchillo en el cuello".

Fue entonces cuando "yo noté perfectamente cómo intentaba serrar mi cuello, cómo hacía el movimiento de seguir cortando, sin sacar el cuchillo. Pero la hoja se enganchó en las correas de mi mochila y no pudo seguir", ha relatado la víctima.

Anastasio aún continúa recuperándose de sus heridas "Anastasio aún continúa recuperándose de sus heridas"

En ese momento, el agresor intentó escapar pero, afortunadamente, fue detenido de manera inmediata por los agentes de Policía que se encontraban en la zona. Anastasio supo en todo momento lo que estaba sucediendo a su alrededor: "En ningún momento perdí la consciencia, así que me enteré de todo. Me llevaron al ambulatorio y allí empezaron a curarme. Después me llevaron a un hospital".

Después de que le curaran, aún esperaba una noche muy intensa. "A las 11 me llevaron a una comisaría a declarar, y por suerte me acompañaron unos policías españoles que venían en el mismo viaje. Ellos me ayudaron con las autoridades rusas y también avisaron a la embajada y al consulado. Estuve declarando hasta las siete de la mañana".

La experiencia que este hombre vivió no podrá olvidarla jamás: "Se quedaron mi camisa, pero querían también mis pantalones manchados de sangre para analizarlos. Así que al final me llevó una patrulla al hotel y allí tuve que cambiarme de ropa y darles la que estaba manchada".

Ahora, Anastasio se recupera de sus heridas, mientras que permanece aún con el susto en el cuerpo: ha estado a punto de morir por el simple hecho de ser español. Únicamente le salvó la vida unas cuerdas de su mochila colocadas en el sitio más oportuno, en el momento más indicado. 

Fue la casualidad la que quiso que esta víctima pudiese salvarse. Ahora queda por comprobar qué castigo impone la justicia a su agresor.

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