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Eurovisión 2019: Australia opta por lírico con una propuesta que no sorprende

Kate Miller-Heidke representará a los aussies con la canción 'Zero Gravity'.

Australia puede ser considerado de los países que más se vuelcan con Eurovisión. Si ya antes de su ingreso en el festival allá por 2015 el festival conseguía buenos datos de share en el país oceánico, ahora que forma parte activa del certamen su implicación es total. 

Con la salvedad del año pasado, lo cierto es que Australia es un país normalmente muy bien visto por el televoto, y que ha ido acumulando grandes resultados en sus apariciones en el festival. De cara a este año, la SBS, televisión pública australiana, ha querido dar un pasito más adelante creando su primera final nacional de su historia, la que probablemente puede presumir de haber sido de las de mejor calidad de toda la temporada.

Celebrando la cita en la ciudad de Gold Coast, tercera más poblada del país y presumible sede de la primera edición de Eurovisión Asia que se espera para finales de año, el 'Australian Decides' congregó diez propuestas para Tel Aviv, con jornada de ensayos previos y un show tremendamente eurovisivo. Con nombres como los de la drag Courtney Act, una de las bandas australianas más internacionales como es Sheppard, o el toque aborigen que puso Electric Fields, finalmente tanto jurado como televoto decidieron darle el billete a Israel a la artista lírica Kate Miller-Heidke y su canción 'Zero Gravity', la que no partía ni por asomo como favorita pero cuya puesta en escena terminó por convencer. 

Puesta la intérprete encima de un vestido metálico de más de tres metros, y con un equilibrista moviéndose de lado a lado encima de una pértiga, este 'Zero Gravity' se ha llevado ya el premio a la mayor excentricidad de lo que llevamos de año eurovisivo, un hecho que parece haber convencido al público australiano. Falto aún de práctica en esto de las preselecciones, canciones en principio mucho más afines al festival se quedaban en el camino en detrimento de una canción aceptable pero cuya puesta en escena destroza toda posibilidad de prosperar más allá de las semifinales. 

La puesta en escena cambiará

Kate Miller-Heidke en la preselección australiana para Eurovisión "Kate Miller-Heidke en la preselección australiana para Eurovisión"

El espectáculo ofrecido por Kate Miller-Heidke en la preselección tuvo tanto impacto que apenas una semana después tanto la SBS como la artista confirmaban que la puesta en escena será una radicalmente opuesta en Tel Aviv.

En años actuales en los que parece que en Eurovisión se prioriza el 'menos es más', el concepto de 'Zero Gravity' nos lleva a los primeros 2000 y a las grandes estructuras que difuminan el tema por completo. Con claras influencias de la apuesta estonia del año pasado con Elina Nechayeva y su 'La Forza', parece que los australianos han aprendido la lección y buscarán variar por completo el concepto.

Camino de un 'car crush'

Kate Miller-Heidke  viajará a Tel Avis con 'Zero Gravity' "Kate Miller-Heidke  viajará a Tel Avis con 'Zero Gravity'"

Otra de las sorpresas que dejaba el 'Zero Gravity' de Kate Miller-Heidke es que la versión de estudio poco tenía que parecerse a la interpretación en directo. No dudando de la capacidad vocal de la intérprete, lo cierto es que en un mar de coros pregrabados y con el extra de que debe ser difícil cantar sobre semejante estructura, el directo no deja la sensación de sorpresa e impresión que debería dejar una canción de este estilo en un evento como Eurovisión.

A la espera de un revamp definitivo y de verla compactada del todo en Tel Aviv, lo que pudimos ver en Gold Coast nos recuerda mucho a otras canciones del estilo que hemos visto en estos últimos años, sin ser la impresión de 'La Forza' el año pasado, por poner un ejemplo. 

Se quedan opciones diferenciales en el camino

Kate Miller-Heidke, representante de Australia en Eurovisión 2019 "Kate Miller-Heidke, representante de Australia en Eurovisión 2019"

Con todo esto, Australia tiene elección y no hay vuelta atrás. Sin embargo, ya hemos recalcado que el proceso probablemente ha sido de los de más calidad del año, al nivel de otras grandes citas como Sanremo, el Festival da Cançao o el Unser Song alemán. Propuestas como el 'On My Way' de Sheppard o el '2000 and Whatever' de Electric Fields partían como favoritas y podrían haber sido claramente diferenciales en Tel Aviv, sin embargo el público en estas cosas es soberano, y se quedaron en el camino.

Lo que pudo ser y no fue ya es cosa del pasado para una televisión australiana que tendrá un año más como reto alcanzar la final, esperando seguramente una gran inversión en staging y producción como siempre nos tienen acostumbrados.

VALORACIÓN: Nada nuevo (13/25)

En resumen, es innegable que apuestas como la de este 'Zero Gravity' es algo común en el mundo eurovisivo, un hecho que no hace bien a Australia de cara a Tel Aviv. Ante conceptos así, solo una voz prodigiosa o una propuesta escénica completamente rompedora pueden hacer destacar la canción, y creemos que los aussies tienen la voz pero la canción no es la más indicada.

El desarrollo del festival dirá si este 'Zero Gravity' se pierde entre otras canciones o destaca tanto por la propuesta en sí como la afinidad de Australia con el público. De entrada, lo tendrá complicado. 

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