22.000 personas aceptan limpiar baños públicos a cambio de Wi-Fi

22.000 personas aceptan limpiar baños públicos a cambio de Wi-Fi

Todos los que firmaron la cláusula de Condiciones de Usuario estaba aceptando realizar servicios a la comunidad sin saberlo.

Vida Adrián Parrondo Adrián Parrondo 17 Julio 2017 17:07

Los 'Términos y Condiciones de Usuario'. ¿Te suena? Es ese tostón infumable que tenemos que, supuestamente, leer antes de aceptar un servicio, como entrar a una determinada página web, o beneficiarnos de conexiones Wi-Fi gratuitas.

El problema de todo ello radica en que... nadie se los lee. Estamos seguros que, incluso tú, que estás leyendo estas líneas, corres rápidamente a pulsar en el 'ok', 'conforme' o casilla que se precie antes de, siquiera, leer el títulos de tan largo texto.

Para que seamos conscientes del problema que implica no leer ni saber aquello a lo que te estás comprometiendo formalmente, una empresa británica llamada Purple ha querido lanzar una curiosa iniciativa: incluir en el mencionado texto una cláusula en la que los beneficiarios del Wi-Fi se comprometían directamente a limpiar los baños del establecimiento.

Nadie lo leyó. Hasta 22.000 personas terminaron aceptando esta polémica cláusula que promete dejar los baños del local completamente relucientes, y a unos clientes que, seguramente, no tengan la intención de volver a consumir sus productos ni una vez más.

Los beneficiarios del Wi-Fi gratis aceptaron realizar servicios a la comunida sin saberlo en ningún momento "Los beneficiarios del Wi-Fi gratis aceptaron realizar servicios a la comunida sin saberlo en ningún momento"

En concreto, los usuarios del Wi-Fi se comprometían a realizar 1.000 horas de trabajos comunitarios, entre los que se encontraban limpiar heces de animales, dar abrazos a perros y gatos callejeros, limpiar atascos de desagües, limpiar retretes portátiles o despegar chicles del suelo.

En las dos semanas que duró la iniciativa, sólo hubo una persona que se dio cuenta de lo sucedido y que decidió acudir a las autoridades del local porque, básicamente, no comprendía cómo se había incluido una cláusula de ese estilo.

Ahora, la empresa afirma que todo fue una broma, que evidentemente, no hará que ningún cliente tenga que cumplirla y que todo parte como una queja ante la nueva Ley de Protección de Datos de la UE.

La nueva normativa, que tiene previsto entrar en vigor en 2018, obligará a todas las empresas a pedir el consentimiento del usuario para usar de cualquier manera sus datos personales. Sin embargo, con este curioso experimento, se ha podido comprobar que nadie lee realmente todo aquello a lo que se está comprometiendo.

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