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Lo que aprendes con el reto de practicar sexo todos los días durante una semana

La periodista Sam Milam tuvo sexo durante siete días consecutivos y ahora, ha querido contar las valiosas lecciones que aprendió sobre el sexo.

Lo que aprendes con el reto de practicar sexo todos los días durante una semana

El estudio Ulises, elaborado por la empresa My World, mantiene que un 42% de la población española tiene relaciones sexuales una vez cada siete días. Sin embargo, aquellas personas que tienen entre 35 y 44 años son los que más se atreven: hasta tres y cuatro veces por semana.

Pero, ¿te imaginas hacerlo durante todos los días durante una semana? ¿Qué cambios experimentaría tu cuerpo y tu mente?. La periodista Sam Milam de Pop Sugar ha decidido poner a prueba su vida sexual durante 7 días consecutivos.

Antes de comenzar el desafío, Milam explicó como había evolucionado su relación con el sexo durante los últimos años y en qué punto se encuentra actualmente. "Mi relación con el sexo ha evolucionado lentamente a lo largo de los últimos 10 años", asegura. "Antes de eso, solo hacía lo que quería , sin importar como me sentía al respecto, lo cual fue traumático y alucinante a partes iguales". Y añade que "ahora que he asumido la propiedad completa de mi cuerpo, lo que hago con él y con quién, decidí realizar este experimento" confiesa Milam. 

Sintiéndose preparada y con ganas de experimentar nuevas sensaciones y descubrir cómo afecta una sesión intensiva de sexo a su vida en pareja, la periodista se lanzó a cumplir el reto para sacar en claro su propias conclusiones y lecciones sobre sexo.

Durante el primer día, Milam afirma que no experimentó nada más allá que las ganas y la motivación por comenzar el reto. "Ningún problema", asegura. "Era el primer día y estábamos listos para asumir el desafío. No aprendí mucho más allá de que el sexo es divertido y también los desafíos sexuales". Evidentemente, el cansancio no hizo todavía acto de presencia entre la pareja.

Sin embargo, el segundo día no fue el mismo camino de rosas para ambos, que explican que acordaron una hora para tener relaciones al día siguiente. "Todavía había emoción, solo que ya no surgió tan espontáneo como el primer día", confiesan.

Sam Milam aceptó el reto de tener sexo surante siete días consecutivos
"Sam Milam aceptó el reto de tener sexo surante siete días consecutivos"

"Es más esencial la intimidad que el propio acto sexual"

El tercer día fue más romántico, y no precisamente por el sexo, sino porque pasó la mayor parte del día realizando con su pareja actividades alternativas como ver una película, parar para hablar o acurrucarse el uno junto al otro. "Aprendí que la intimidad y la conexión puede ser igual o incluso mucho más poderosas que el acto en sí", confiesa.

A partir del cuarto día, Milam comenzó a experimentar las consecuencias lógicas de tener sexo por un reto en lugar de por puro placer, y afirma que tuvieron que recurrir a los juguetes sexuales para garantizar el clímax. "Duramos alrededor 10 minutos", y advierte que, en comparación con el resto del desafío, aún eran buenos tiempos.

A pesar de aprender que sentir el sexo como una tarea a realizar por obligación puede conllevar resentimiento y dañar la relación, decidió continuar con la hazaña haciendo uso de la imaginación y la creatividad. "Con ayuda de la lencería y los juegos de rol consiguieron superar la prueba y volverlo a hacer. Aprendí la importancia de la voz para encender la chispa sexual. Definitivamente es un recurso muy útil para expresar lo que quieres cuando tienes relaciones sexuales y activar a tu pareja", explica.

En la recta final del desafío, la tarea de cumplir con el reto se complicó. "Ambos teníamos compromisos esa misma noche y no nos veríamos. Mientras dábamos un paseo en coche durante el almuerzo, él me sorprendió y cambió la dirección del automóvil a la parte trasera de un edificio", relata. "¿Qué estamos haciendo?, le pregunté. Una mano se deslizó dentro de la parte delantera de mis pantalones". Finalmente, Milam cumplió el reto con éxito y aprendió varias lecciones fundamentales acerca del sexo, la pareja y la rutina.

"El sexo puede ser una experiencia muy poderosa", concluye. "Me ha costado mucho recuperar mi vida sexual y hacer que sea sana. Aprendí que mi voz es importante, que puedo defender lo que quiero y necesito en la cama, que puedo decir que no, y que también es mucho más esencial la intimidad y la conexión que el propio acto sexual", concluye la periodista acerca de sus siete días consecutivos de sexo.

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