Las razones que han llevado a la infanta Cristina a pedir ayuda psicológica

Las razones que han llevado a la infanta Cristina a pedir ayuda psicológica

El estado físico de Iñaki Urdangarín, al que ve "muy delgado y consumido", preocupa a la royal desde una de sus últimas visitas a la cárcel de Brieva.

Cristina de Borbón y Grecia lo está pasando mal. Verdaderamente mal. La entrada en prisión de su exmarido le está pasando factura y durante todo este tiempo solo ha podido compensarlo con continuas visitas a la cárcel de Brieva (Ávila). La ausencia en casa de Iñaki Urdangarin se ha hecho más que evidente y la infanta Cristina no ha podido soportarlo.

Tras 15 meses en prisión, la royal habría tenido que solicitar ayuda psicológica para poder sobrellevar mejor su situación sentimental con Urdangarin. Así lo ha confirmado el periodista Juan Luis Galiacho en 'Socialité': "Tiene bajones como el que le dio en agosto después de ir a ver a Urdangarin". No ha sido fácil y es que sacar adelante a su familia durante todo este tiempo ha sido una ardua tarea, por lo que la hermana de Felipe VI ha considerado que esta sería la mejor vía para salir adelante. Por otro lado, además del apoyo de su familia política, también cuenta con el apoyo de su hermana, la infanta Elena, y sus padres, los reyes eméritos. 

La Audiencia Provincial de Palma dictaminó que el exjugador de balonmano debería permanecer en la cárcel durante 6 años y 3 meses, acusado de varios delitos, entre ellos prevaricación, malversación, fraude o tráfico de influencias. El sentenciado presentó un recurso ante el Supremo y por ello, su condena se vio reducida hasta los 5 años y 10 meses de prisión. No consiguió reducir en gran medida su estancia en prisión, sin embargo, la libertad tiene un precio y a él le saldrá un poco más barata. Tras el auto del juez que lo condenó, el yerno de don Juan Carlos entró en la cárcel ce mujeres de Brieva, en un módulo penitenciario en el que hasta ahora ha permanecido aislado del resto de reclusas. Instituciones Penitenciarias lo clasificó en segundo grado el pasado 17 de agosto de 2018. 

Su primer permiso, en diciembre de 2019

La infanta Cristina e Iñaki Urdagarín en 2016, a la salida del tribunal en Palma, tras declarar por su implicación en el caso Nóos "La infanta Cristina e Iñaki Urdagarín en 2016, a la salida del tribunal en Palma, tras declarar por su implicación en el caso Nóos"

La situación del procesado por la trama Nóos es aún peor. Lo está pasando realmente mal desde junio del año pasado y una de las razones sería el aislamiento al que vive sometido. Fuentes cercanas confirmaron que pese a la posibilidad de llamar a diario a sus allegados, las visitas de familiares a la instalación o el vis a vis mensual que se le concede, no sería suficiente para conseguir levantar su ánimo. Se encuentra completamente solo en su módulo y según lo constatado por la infanta Cristina, se habría quedado irreconocible. Este hecho habría agravado toda preocupación dueña de los pensamientos de la exduquesa de Palma, que vive alarmada por el estado anímico de su marido.

Sin embargo, ambos deben celebrar que el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria le haya concedido un permiso especial para salir dos veces por semana para hacer voluntariado y así luchar contra la "desocialización" de su "situación de aislamiento". Ante la acusación pública, el Ministerio de Interior ha negado rotundamente que estén dándole un trato de favor: "es solo la aplicación de la normativa". Grande Marlaska, ministro socialista en funciones, asegura que esta condición se encuentra dentro del "funcionamiento normal de las instituciones de un Estado de Derecho". 

Una vez alcanzado la primera cuarta parte de su condena, el reo podrá disfrutar de un permiso especial que probablemente le permitirá comerse el turrón y algunos polvorones junto a su esposa y sus hijos. Una clara motivación que le debe servir a la infanta para sacar su vida adelante a partir de ahora. Aunque no sea hasta el año 2022 cuando previsiblemente salga en libertad condicional, cada concesión debe simbolizar un paso más para ambos en este pedregoso camino y seguro que las últimas noticias han animado algo más la hermana del rey, pese a que por ahora y como bien señala la revista Semana, "la realidad está siendo muy cruda". 

"Muy delgado y consumido"

La hija de don Juan Carlos y doña Sofía no ha viajado a Francia por segundo año consecutivo para estar lo más cerca posible de su marido "La hija de don Juan Carlos y doña Sofía no ha viajado a Francia por segundo año consecutivo para estar lo más cerca posible de su marido"

El verano de la cuñada de la reina Letizia no ha sido ni el más placentero, ni probablemente el más tranquilo, psicológicamente hablando. Apenas se ha dejado ver, sin embargo los medios de comunicación la pudieron interceptar a la salida del Hospital Quiron, donde operaron a su padre el pasado 26 de agosto. Salía acompañada de tres de los cuatro hijos del matrimonio, Juan Valentín, Miguel e Irene. La infanta Cristina habría decidido no realizar su tradicional escapada a Bidart, ni siquiera habría visitado en Francia a la familia de su esposo. Es el segundo año consecutivo que falta a la cita.

Pese a que estar atravesando una de las peores épocas de su vida, ha de valorar el aprecio de las fuentes penitenciarias por su marido, ya que que aseguran que Iñaki Urdangarin es un preso "muy tranquilo". Está demostrando estar a la altura de las circunstancias. Para matar las horas entre rejas, hace deporte, lee y escribe. Sin embargo, una de las últimas visitas de Cristina a la cárcel abulense no acabó del todo bien, ya que una amiga de la royal asegura que vio a su esposo "consumido y muy delgado", por lo que sufrió un ataque de ansiedad y tuvo que ser asistida por los médicos en Zarzuela. 

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