¿Por qué hemos visto 'Cincuenta Sombras de Grey'?

¿Por qué hemos visto 'Cincuenta Sombras de Grey'?

7 razones por las que hemos ido al cine a ver 'Cincuenta sombras de Grey', la película de Sam Taylor-Johnson basada en los famosos libros.

Cine Iván Martínez de Miguel Iván Martínez de Miguel 09 Marzo 2015 23:00

Hay muchos motivos por los que 'Cincuenta Sombras de Grey' se ha convertido en un éxito desmsurado, la gente sigue acudiendo a las salas de cine para observar las aventurillas 'amorosas' de Christian Grey y Anastasia Steele, pero ¿por qué? Os damos algunas razones por las que nosotros, vosotros y cualquier persona ha comprado una entrada de cine y ha escogido esta película y no otra.  

1 Fenómeno social

Fenómeno social

Cuando se planteó la idea de hacer la versión cinematográfica de 'Cincuenta Sombras de Grey' no sabíamos que cualquier diminuto avance en la producción se iba a convertir en noticia. Elección de los actores, retrasos, cambio de protagonista masculino, el estreno, los trailers, la música... absolutamente todo estaba enfocado en el estreno de una de las cintas más esperadas del año.

Con semejante promoción, acudir a la salas de cine se transformó casi en una obligación para muchos, la gente seguirá comentando 'Cincuenta Sombras de Grey' durante un tiempo, ¿vas a ser el único sin verla? Se ha transformado en un fenómeno social del que todos hablan y opinan, algo similar a lo ocurrido en su día con la saga 'Crepúsculo'. Ahora mismo, si no te has tragado esos 125 minutos no tienes nada que decir.

2 Interés y morbo

Curiosidad '50 sombras de Grey'

Una de las grandes bazas de la cinta dirigida por Sam Taylor-Johnson es el morbo y el interés despertado en el público. Prima el desconocimiento mayoritario sobre este tipo de cine y género concreto, no es muy común relatar escenas de sadomasoquismo de una manera tan explicita. Es una atracción que a pesar de su resultado, ha sabido manejar para atraer al público a las salas de cine.

Sabíamos desde el principio que los críticos no le darían el visto bueno al largometraje, el interés era alto pero muy pocos se han posicionado de su lado. Sin embargo, nosotros también fuimos al cine, vimos la película y ya podemos seguir con nuestras vidas y  opinar de ella tras haber saciado ese morbo previo con una dosis perfecta de crítica.

3 Mucha curiosidad

Wall-E curioso

La historia de Christian Grey y Anastasia Steele es uno de los libros más vendidos de todos los tiempos, una novela escrita con dudoso logro literario que ha llegado a 40 millones de hogares y se encuentra agotada en muchas librerías. Y eso no es lo único, debemos añadir e-books, campañas de promoción, CD con la música y un completísimo merchanising que ha invadido todo a su paso.

La expectación estaba servida y la curiosidad de muchos para comprobar qué era eso de 'Cincuenta sombras de Grey' también. Acudimos al cine a ver la película aún sabiendo que los que nos íbamos a encontrar no era nada bueno, a veces la curiosidad nos juega una mala pasada y éste es un ejemplo perfecto.

4 Sexualidad y desnudos

Desvistiéndose

El sexo es una parte primordial en la novela, quién haya destripado cada palabra escrita lo sabía y quién no lo haya hecho seguro que conocía las líneas argumentales antes de sentarse en la butaca. Es lo que vende, lo que promocionaban desde el principio con los trailers, las fotos promocionales y el 'argumento' y una de las razones principales para ir al cine.

Christian Grey es un multimillonario con gustos muy raritos en la cama, no es un hombre comedido, él necesita más para explorar su sexualidad y tiene un cuarto rojo cargado de cachivaches para demostrarlo. Una de las intrigas de la audiencia era saber la forma de adaptar esa carga sexual en una película para 'todos los públicos'.

La mayoría de espectadores no fueron al cine por ver la preciosa historia de amor entre los dos protagonistas, lo hicieron para medir los centrimetros de carne mostrado por los actores. Mientras Jamie Dornan se limita a lucir abdominales y vestir trajes caros a medida, el vestuario de Dakota Johnson es escaso ya que la chica sale más tiempo desnuda que con ropa. Al fin y al cabo, ese era uno de los reclamos ¿no?

5 Erotismo

Erotismo

El cine de los años 80 y 90 es recordado por grandes historias de amor culminando con escenas de amor y sexo sencillamente perfectas. El erotismo es una parte básica de la trama en las películas, la sensualidad mostrada en la gran pantalla puede suponer un gran atractivo para cualquiera.

'Cincuenta Sombras de Grey' quiere jugar con esa idea, simulando un parecido remoto con los grandes clásicos (como 'Instinto Básico' o 'Nueve semanas y media') y fallando completamente en la ejecución. El erotismo es necesario pero no puede llevar toda la carga argumental de la trama; la historia se queda escasa cuando se concentran en las escenas de cama y no en la parte sentimental.

6 Jamie Dornan

Jamie Dornan desnudándose

Admitamoslo, Jamie Dornan es un buen reclamo para las seguidoras de la saga literaria. Primero escogieron a Charlie Hunnam ('Sons of Anarchy') que abandonó el proyecto antes de empezar y muchas fantasearon con la idea de colocar a Matt Bomer en su lugar, él era el candidato perfecto pero su condición sexual al parecer se convirtió en un impedimento para hacerse con el papel. Y entonces llegó Jamie Dornan.

'Ciincuenta Sombras de Grey' tiene un público mayoritario: madres y amas de casa, muy al estilo de 'Mujeres desesperadas'. Ese target comercial ha inundado las salas de cine y son las mismas que gritaban cuando el actor se bajaba la bragueta y confesaba "Yo no hago el amor, yo follo. Duro". Seguro que éstas han quedado satisfechas pese a mostrarnos un Jamie Dornan mucho más tapado de lo que podríamos esperar.

7 Banda sonora

Beyoncé

Si eliminamos las escenas de sexo, el argumento narrativo es escaso; pero si al menos lo acompañamos con una buena banda sonora, logra tener un poco más de sentido. Antes de estrenarse ya empezaron a subir las expectativas y una vez vista, se confirma que 'Cincuenta Sombras de Grey' tiene una banda sonora espectacular.

Sia, The Weeknd, Jessie Ware, Ellie Goulding, Rolling Stones, Frank Sinatra e incluso Beyonce versionándose a si misma (y su Crazy in love) tienen la culpa de querer escucharlas una y otra vez. Danny Elfman pone sonido a las melodías intrumentales, muy importantes en cada escena, sobre todo en las que tienen que ver con el sexo y cierta habitación colorada.

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