La Policía escolta a los líderes de Cs al ser expulsados del Orgullo por los manifestantes

La Policía escolta a los líderes de Cs al ser expulsados del Orgullo por los manifestantes

Activistas LGTBI increparon e impidieron el paso de los representantes de la formación naranja al grito de "con VOX no se pacta".

"No sois bienvenidos". Esta fue una de las primeras réplicas que los manifestantes del Orgullo LGTBI lanzaron hacia los representantes de Ciudadanos cuando los vieron aparecer con sus pancartas y globos naranjas. Y ellos ya se lo veían venir. Habían avisado de cuáles eran sus intenciones en la marcha del Orgullo 2019 en Madrid y cumplieron con su palabra. Todo cuanto pudieron. Hasta que los allí presentes provocaron su expulsión, policía mediante. 

Antes de arrancar la manifestación, la portavoz del partido naranja, Inés Arrimadas, afirmó que no iba a permitir que se excluyera a su partido ni a sus votantes "de una fiesta de la libertad" como considera que es la manifestación del Orgullo. Por eso finalmente decidió acudir acompañada de la vicealcaldesa de la capital, Begoña Villacís, y muchos más dirigentes del partido de Albert Rivera, a pesar del veto del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), uno de los organizadores del Orgullo, para participar en la manifestación.

Los líderes de Ciudadanos se presentaron en la manifestación del Orgullo 2019 "Los líderes de Ciudadanos se presentaron en la manifestación del Orgullo 2019"

En su edición de 2019 la marcha reunió a casi medio millón de asistentes bajo el lema "Mayores Sin Armarios: ¡Historia, Lucha y Memoria! Por una ley estatal" para conmemorar el 50 aniversario de los disturbios de Stonewall, los mismos que dieron origen al movimiento reivindicativo del colectivo LGTBI que sigue más vivo que nunca a día de hoy. A lo largo de la manifestación, que salió de Atocha para terminar en la plaza de Colón, uno de los lemas más coreados fue el de "ni un paso atrás", con el que se quiso advertir a la ultraderecha de que desde el colectivo no se va a permitir ningún retroceso en cuanto a los derechos adquiridos. 

Hipócritas, traidores y amigos de Abascal

Este fue el principal motivo por el que los líderes de Ciudadanos no eran bienvenidos allí, y su definitiva presencia disgustó a los organizadores y a la mayoría de los presentes. Tanto es así que ni Ciudadanos ni PP fueron invitados a tener una carroza en el desfile, básicamente por haberse negado a firmar el decálogo de la protesta. Cabe recordar que en este texto figuraba un punto en el que se conminaba a los partidos firmantes a "no valerse de los votos de los partidos que defienden una ideología de extrema derecha para gobernar". Ellos se negaron a firmar y los manifestantes tenían claro cómo iban a reaccionar cuando los vieran aparecer en la marcha. 

"Hipócritas", fue una de las primeras afrentas que los naranjas recibieron cuando aparecieron por Atocha, todavía al inicio de la tarde. En algunas pancartas se podía leer "a vosotros sí que se os ve el plumero" o "Arrimadas ni te arrimes". Y fue al poco de arrancar el paso cuando se escuchó el primer gran abucheo, que llegó a ser atronador. Junto a Arrimadas iban, entre otros, Ignacio Aguado y Marcos de Quinto, que aguantaron como todos el chaparrón de gritos y críticas, y hasta tuvieron que sacar el paraguas para protegerse de los disparos de las numerosas pistolas de agua que apuntaban a un mismo blanco. 

La comitiva de Ciudadanos tuvo que ser escoltada para salir de la marcha "La comitiva de Ciudadanos tuvo que ser escoltada para salir de la marcha"

La tensión se incrementó, la pancarta naranja siguió avanzando y los activistas decidieron pasar a la acción. Con su indignación por la presencia de "Ciudavox", unos "traidores" y "amigos de Abascal", los manifestantes ocuparon la calle bajo el grito de guerra de "no pasarán". Más y más personas se unieron a la encerrona y consiguieron bloquear el paso a Ciudadanos, que terminaron rodeados. La comitiva apenas pudo avanzar desde la Cuesta de Moyano hasta la altura del Museo del Prado. Fue aquí donde los militantes de la formación naranja estuvieron retenidos dos horas sin presencia policial, hasta que a las 22:20 horas aparecieron los primeros furgones con el fin de evacuar a los miembros de Ciudadanos. 

Expulsados, escoltados e indignados

Finalmente, los agentes escoltaron a Arrimadas, a Marcos de Quinto y al resto del séquito. Entonces, la portavoz del partido se dirigió al Congreso para mostrar su indignación con lo sucedido: "Los fascistas que hoy nos han intentado echar del Orgullo no se van a salir con la suya". Y criticó: "Es un día de vergüenza y de infamia. Hago una apelación directa al PSOE y a Podemos por haber alimentado este odio contra los votantes de Ciudadanos".

Arrimadas se lo vio venir y ahora sabe que el colectivo al que pretende apoyar no necesita de su dudosa ayuda. Tras lo ocurrido, desde las cuentas del partido y de algunos líderes en las redes sociales se han lanzado mensajes que denunciaban que "algunos intolerantes" habían hostigado y atacado al equipo de Ciudadanos en la manifestación, alegando que "el Orgullo es de todos". Pero no fueron algunos, ni fueron unos intolerantes. Fueron muchos los miembros del colectivo LGTBI que negaron la presencia del partido naranja en una lucha que no han sabido defender. 

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