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Los platos más típicos de Galicia

La gastronomía gallega es sin duda una de las más ricas e importantes del país, repasamos algunos de sus platos más típicos.

Los platos más típicos de Galicia Los platos más típicos de Galicia

Foto: Pixabay

A Galicia no solo se viene a escapar del calor y las grandes ciudades, se viene a comer bien. Las playas, los pueblos, miradores, costas... es básico para toda visita gallega, pero hay que saber qué comer para aprovechar el viaje al máximo.

Los ingredientes principales de todos estos platos son cocina variada, productos de la tierra de calidad y algunos de los platos más ricos de toda España.

1 El plato estrella: el pulpo a feira

Polbo á feira Polbo á feira, imagen de sustitución
Polbo á feira wikimedia

Sal, pimentón dulce o picante, un buen chorro de aceite y unos palillos sobre el pulpo recién cortado. En la mayoría de lugares se acompañan de cachelos (patatas gallegas cocidas), aunque lo ideal es que se pidan aparte (y así no te llenan el plato de patata, que aquí lo que interesa es el pulpo). Ojo, los cachelos no son patatas cocidas ordinarias, sino que están cocidas en el agua del pulpo, de ahí ese color morado tan característico.

2 Las empanadas

Empanada gallega Empanada gallega, imagen de sustitución
Empanada gallega wikimedia

La empanada gallega es una de las reinas de la gastronomía de Galicia. No hay ninguna igual. Fuera la imagen de las empanadillas de la cabeza que conozcas: aquí la empanada es grande y mil veces más sabrosa. Me entra hambre sólo de pensar en ellas.

Además no solo está la típica de tomate, atún y cebolla, hay empanadas de todos los sabores: desde zamburiñas a pulpo, o bacalao con pasas. La masa de las empanadas de marisco se hace con harina de maíz, muy típica de algunas zonas de las Rías Baixas.

Con harina de maíz se hace también el bollo de pan que se suele utilizar para comer con las sardinas a la brasa en las "sardiñadas", típicas de la noche de San Juan.

3 El marisco

Mariscada Mariscada, imagen de sustitución
Mariscada Pixabay

No hay marisco tan rico y sabroso como el gallego: es lo que tiene vivir en la punta noroeste de la península ibérica y recibir las olas salvajes del Atlántico y del Cantábrico. Percebes, navajas, mejillones, zamburiñas, bueyes de mar, centollas, langostas, bogavantes, gambas, cigalas, langostinos, almejas... nombra cualquier marisco, que en Galicia lo habrá.

No puede haber viaje a Galicia sin invertir unos cuantos euros en una buena mariscada. Y mejor, claro, si es acompañada con una botella de Albariño o de Ribeiro.

4 Mención especial: los percebes

Percebes Percebes, imagen de sustitución
Percebes wikimedia

Aunque si hay un bocado único en Galicia, ese es el percebe. Son moluscos que crecen en en las rocas más inaccesibles de las costas. Esta es la razón de ser de una de las profesiones más arriesgadas de la tradición gallega: los percebeiros.

Pero la recompensa es enorme: el percebe es el sabor puro de Galicia, un trozo de mar en la boca. Se preparan hervidos en apenas un par de minutos y se sirven tal cual salen. Los podrás encontrar en prácticamente todo el territorio gallego, aunque son especialmente presentes en la Costa da Morte.

5 El churrasco

Churrasco Churrasco, imagen de sustitución
Churrasco Pixabay

Como gallega que soy, no se me ocurre un plan más veraniego que una churrascada entre amigos. Unas buenas tiras de costilla adobadas o sin adobar, unos chorizos, criollos y el olor del humo que inunda todo el barrio.

6 Los pimientos de padrón... unos pican y otros no

Pimientos de padrón Pimientos de padrón, imagen de sustitución
Pimientos de padrón Pixabay

Conocido como la "ruleta rusa gallega" por los turistas, pero indiferente para los locales. Ya toque uno picante o uno que no pique, es indiferente. Un buen trozo de pan y un trago largo de agua y a seguir comiendo.

Y es que los que entienden de esto, que obviamente son los que lo cultivan y lo venden, además de los abuelos y algún padre en las comidas, saben diferenciar a simple vista cuales son los "pimientos rabiosos" y los obvian o los retiran.

Son verdes y pequeñitos, se cocinan bien fritos con sal y se sirven como acompañamiento con carnes, con las tortillas y con los pescados, o bien como tapa o ración para picar algo en los bares con una cerveza fresquita.

7 Tarta de Santiago

La Tarta de Santiago o Torta compostelana es un postre tradicional de la cocina gallega, concretamente de Compostela. La receta se compone principalmente de almendras, azúcar y huevos. Facilmente reconocido por su emblemática Cruz de Santiago en el centro, se elabora en Galicia desde la Edad Media, sin embargo entonces era conocida como "torta real".

8 La crema de orujo y el licor café

Crema de orujo Crema de orujo, imagen de sustitución
Crema de orujo Envato elements

La sobremesa de después de comer es algo emblemático. Es cierto que la sobremesa se hace en todas partes, pero no es lo mismo sacar el café y unas pastas, que poner encima de la mesa dos botellas de licor café y crema de orujo.

Para los que les guste el café y los sabores fuertes, el licor café es lo idóneo para una comida familiar, para bajar todo lo ingerido. Sino, no pasa nada, la opción más light es la crema de orujo, no es tan fuerte y tiene un sabor más dulce.

9 La queimada

Queimada gallega Queimada gallega, imagen de sustitución
Queimada gallega wikimedia

"Mouchos, coruxas, sapos e bruxas". Así empieza el conjuro pronunciado durante la preparación de la queimada. Es una tradición a la que se le atribuyen facultades curativas y se afirma que, tomada tras la pronunciación del conjuro, funciona como protección contra maleficios además de mantener a los espíritus y demás seres malvados alejados del que la ha bebido.

En el conjuro de la Queimada se invoca a los 4 elementos (fuego, tierra, agua y aire), deidades fundamentales de la cultura de los druidas y de los ritos célticos, todos quedan simbolizados en el ritual aunque el fuego es el elemento clave.

Tan importante es el rito y el famoso conxuro contra las meigas (brujas) como que el aguardiente sea de gran calidad, sino no lograremos que toda esta mágica mezcla de aguardiente, azúcar, fruta y granos de café arda bien. También debemos hacerla al aire libre y de noche, para poder ver cómo se va apagando poco a poco la llama azulada que le da el azúcar.

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