Buscar
Usuario

Vida

El Papa Francisco pide no admitir homosexuales en el seminario

El Papa mantiene las órdenes de su predecesor Benedicto XVI sobre la posibilidad de que jóvenes homosexuales puedan entrar en el seminario.

El Papa Francisco parecía ser el pontífice más cercano a la comunidad LGTB, tras una historia de tajante rechazo de la Iglesia Católica hacia las personas que no cumplen las expectativas normativas de cisheteroseuxalidad. Sin embargo, parece que esa especie de apertura no deja de tener una cara oculta perversa, y es que se reciben mensajes contradictorios, como si la Iglesia no pudiera rechazar a nadie porque es lo que predican, pero en verdad hay colectivos sociales que les molestan profundamente.

Francisco I en la 71 Asamblea General de la Conferencia Episcopal de Italia "Francisco I en la 71 Asamblea General de la Conferencia Episcopal de Italia"

El último episodio de este tipo ocurría el pasado jueves en una reunión a puerta cerrada del Papa Francisco con los obispos de la Conferencia Episcopal Italiana. Uno de los temas que se trató fuera la admisión de nuevos jóvenes a los seminarios en los que se forman como futuros sacerdotes. El Papa ha dicho, según el medio Vatican Insider, que habría que cuidar más la "calidad" que la "cantidad" de seminaristas (no sabemos cómo andan por Italia, pero en España la vocación de sacerdote se encuentra muy reducida), y se aludió de manera directa a la posibilidad de que los candidatos fueran homosexuales: "Ante la menor duda, es mejor no dejarles entrar en el seminario", decía Francisco I. La razón es que las personas con tendencias "profundamente arraigadas" y la práctica de "actos homosexuales", podría "poner en peligro la vida del seminario y del futuro del chico como sacerdote", así comogenerar escándalos.

El Papa Francisco se basa en los documentos de instrucción escritos previamente por Benedicto XVI, su predecesor, en los que se recogía de manera explícita que "aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o apoyan la así llamada cultura gay" no podían ser ordenados sacerdotes. Se habla de tendencias arraigadas para diferenciarlo de conductas homosexuales transitorias, que "deberían ser superadas al menos 3 años antes de la Ordenación diaconal", recoge el mismo documento de 2005. Posteriormente se redactó otro en el que se permite el uso de pruebas psicológicas para detectar conductas homosexuales, algo que si lo hiciera un psicólogo o psicóloga profesional, estaría violando el código ético. Todos estos documentos son, quizá, la norma, pero no es absoluta: se puede y se debe revocar.

Juan Carlos Cruz habló de su homosexualidad con el Papa Francisco "Juan Carlos Cruz habló de su homosexualidad con el Papa Francisco"

Homosexuales sí, pero sin sotana

Esta noticia de la nueva marca homófoba de la Iglesia Católica (una más), se da pocos días después de que el Papa mostrara una cara más amigable con la comunidad LGTB. El periodista chilenoJuan Carlos Cruz denunció una trama oculta de abusos sexuales a menores por parte de obispos chilenos. El periodista habló en privado con el Papa sobre su homosexualidad, la cual fue utilizada por la comunidad de agresores para desacreditarle. Cuenta que Francisco le dijo: "Juan Carlos, que tú seas gay no importa. Dios te hizo así y te quiere así". Claro que una cosa es que Dios quiera, según las interpretaciones de la Iglesia, a los homosexuales tal y como son, y otra que se quieran para formar parte de la comunidad de sacerdotes.

Lo que está claro que es la Iglesia Católica, ni el resto de religiones por lo visto, no tienen claro qué es la homosexualidad ni la diversidad humana. Siguen asociando la orientación sexual (ya ni hablemos de la identidad...) a una especie de promiscuidad y perversión extraña, quizá crean que se relaciona con los abusos a menores (¡qué poco entienden de la conducta humana!), aunque esperemos que esa no sea la razón. Por otro lado, Francisco I no deja de tener un pequeño sector discrepante de la Iglesia, formado por sacerdotes ultraconservadores, que no admiten feligreses homosexuales, divorciados, la posibilidad de mujeres sacerdotes o curas que contraigan matrimonio. Aquí, cada loco con su tema.

Artículos recomendados

Comentarios