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El origen de la cultura de la violación podría estar en la Biblia, según una investigación

La mujer, representada de manera sexista, es víctima de todo tipo de vejaciones en obras culturales de escenas bíblicas y mitológicas.

¿Cuántas veces hemos visitado un museo o una exposición y nos han convencido de que lo que teníamos delante era arte? El arte es subjetivo. Lo que uno entiende como arte, otro lo desprecia. Pero es que a lo largo de la cultura de occidente se nos han mostrado cuadros como obras maestras cuando lo que se observa es violencia, raptos, violaciones y acoso a la mujer y, por tanto, nos hacen admirar y contemplar absolutas vejaciones.

El rapto de Hipodamía de Rubens "El rapto de Hipodamía de Rubens"

Normalmente son imágenes que corresponden a escenas bíblicas o mitológicas, en las cuales la mujer es subordinada al hombre, perseguida y humillada tanto en cuadros como en esculturas o dibujos. Sin irnos muy lejos de España, en el Museo del Prado de Madrid podemos asistir a este tipo de escenas violentas pintadas con gran maestría por Rubens, como 'El rapto de Hipodamía', donde se ilustra la escena del secuestro de una de las mujeres más "bonitas" de su generación el día de su boda por parte del centauro Éurito. Además, esta es representada casi desnuda, dejándose al descubierto el pecho y con ropajes desgarrados.

Y en la Biblia no iba a ser menos. En la lucha feminista se persigue detectar esos micromachismos que, a veces, resultan imperceptibles para la mayoría de nosotros. Gestos y frases hechas consolidadas en nuestra sociedad, que, tradicionalmente, no se han visto con malos ojos. Entre esas cosas díficiles de ver a primera vista está la violencia de género y violencia machista en los cuadros. Lo que hacen estas representaciones es normalizar la violencia hacia las mujeres y elevarlo e idealizarlo a una obra magestual. 

'Susana y los viejos' de Giovanni Francesco Guerrieri "'Susana y los viejos' de Giovanni Francesco Guerrieri"

Patriarcado y cultura de la violación

Según una investigación realizada en la prestigiosa Universidad de Sheffield se ha llegado a la conclusión de que los comportamientos patriarcales y propios de la cultura de la violación podrían tener una primera referencia en el libro más vendido de todos los tiempos: la Biblia.

En la investigación se hace referencia a un curioso caso, cuando una jueza británica levantó polémica cuando dio un evitable consejo a las mujeres: que se protejan de las violaciones manteniéndose sobrias. Una vez más, las mujeres son las culpables de que las violen y si a eso le añades el alcohol desculpabilizas a todo hombre, comenta dicha investigación. Unos comentarios desafortunados que abundan y que fomentan la cultura de la violación.

"La clave de todo esto es que controlar el comportamiento de las mujeres no va a hacer nada para que podamos mantener una discusión adecuada sobre el tema de la violación, o hacer que desaparezca", dicen los investigadores, "solo se pasa la responsabilidad de prevenir el acto de violación y abusos sexuales a las mujeres". "No se dan consejos (como el de la abogada Kushner), sino que se reduce la violación a una elección: que le pase a otra antes que a una misma. Más que seguir juzgando a otras mujeres por su comportamiento, quizá deberíamos empezar a juzgar a esa sociedad que culpa a las mujeres por ser víctimas".

La Biblia es una lectura machista "La Biblia es una lectura machista"

Ejemplos de violación en la Biblia

La Biblia es misógina y machista. Sí, lo es. No hay argumento para decir lo contrario. La violación es endémica en la Biblia (tanto literal como metafóricamente) y, la mayoría de las veces funciona como un conducto para la competencia masculina y una herramienta para defender el patriarcado.

Un ejemplo de violación está en Samuel 11-14:

"Y cuando ella se las puso delante para que comiese, asió de ella, y le dijo: Ven, hermana mía, acuéstate conmigo".

"Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas violencia; porque no se debe hacer así en Israel. No hagas tal vileza".

"Porque ¿adónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como uno de los perversos en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey, que él no me negará a ti".

"Mas él no la quiso oír, sino que pudiendo más que ella, la forzó, y se acostó con ella".

Otra muestra es la de Zacarías 14-2, donde aparece la palabra "violada":

"Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad".

Un hilo común en el texto bíblico es que las mujeres son responsables de mantener su "pureza" sexual. Esto no redunda en interés de su propio bienestar, sino para garantizar que, como propiedad masculina, las mujeres permanezcan "intactas". Además, de una forma u otra, las mujeres son constantemente culpadas implícitamente, tanto en la Biblia como en la cultura contemporánea, por su violación.

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