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El ocaso de un imperio: el gigante Revlon se declara en quiebra y culpa a las ventas por internet

La emblemática firma de cosméticos entra en bancarrota al no poder hacer frente a las nuevas empresas de la competencia.

El ocaso de un imperio: el gigante Revlon se declara en quiebra y culpa a las ventas por internet El ocaso de un imperio: el gigante Revlon se declara en quiebra y culpa a las ventas por internet

Foto: CC | WIkimedia Commons

La firma estadounidense de cosméticos Revlon se ha declarado en bancarrota al no poder hacer frente a las deudas de 3.700 millones de dólares (alrededor de 3.500 millones de euros) que acumula. La firma, propiedad del multimillonario Ron Perelman, se ha acogido a la legislación concursa (llamado capítulo 11 en Estados Unidos) en un juzgado de Nueva York.

La multinacional, que ha explicado que ninguna de sus filiales operativas internacionales se encuentra incluida en el procedimiento, excepto Canadá y Reino Unido, ha explicado que la medida permitirá reorganizar estratégicamente la estructura de capital de la empresa y mejorar su perspectiva a largo plazo, especialmente en mitad de las restricciones de liquidez provocadas por desafíos globales como la interrupción en la cadena de suministro y el aumento de la inflación, así como las obligaciones con sus acreedores.

La presidenta y consejera de Revlon, Debra Perelman, ha explicado que "la demanda de nuestros productos por parte de los consumidores sigue siendo fuerte y seguimos teniendo una posición saludable en el mercado. Sin embargo, nuestra desafiante estructura de capital ha limitado nuestra capacidad para navegar por cuestiones macroeconómicas a fin de satisfacer esta demanda".

Problemas de suministro

La ejecutiva ha expresado su confianza en que, mediante la protección del Capítulo 11, la empresa será capaz de simplificar su estructura de capital, así como reducir significativamente su deuda, desbloqueando así todo el potencial de sus marcas reconocidas a nivel mundial.

La multinacional, cuyo origen se remonta a 1932, espera recibir alrededor de 575 millones de dólares (550 millones de euros) en financiación de deudores en posesión para apoyar el funcionamiento de las operaciones diarias.

Además de sufrir las presiones de costes derivadas de los problemas de suministro y la escalada de la inflación, Revlon se ha visto implantada por la cuota de mercado arrebatada por la creciente competencia de nuevas marcas, como Fenty Beauty de Rihanna o Kylie Cosmetics, apoyada por Kylie Jenner.

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