La NASA prevé que un asteroide impacte contra la Tierra en septiembre de 2019

La NASA prevé que un asteroide impacte contra la Tierra en septiembre de 2019

El asteroide 2006 QV89 tiene capacidad para destruir hasta 2.000 kilómetros cuadrados de superficie.

Un asteroide se está dirigiendo hacia la Tierra y podría colisionar con nuestro planeta el próximo mes de septiembre de 2019. Esa es la afirmación realizada por la NASA y que ha generado toda una ola de preocupación dentro del sector científico.

El artefacto en cuestión ha sido bautizado con el nombre de 2006 QV89 y se está dirigiendo a un total de 44.000 kilómetros por hora. Debido a la gran distancia que aún existe, hay gran incertidumbre, por lo que los científicos aseguran que habrá que esperar hasta junio para comprobar el peligro real que entraña este fenómeno.

En el caso de que sí hubiera colisión con el planeta azul, las consecuencias podrían ser devastadoras. No podemos olvidar que la gran velocidad a la que se dirige y el tamaño de la roca podrían ser las responsables de arrasar un total de 2.000 kilómetros cuadrados de superficie.

Sin embargo, a falta de concretar, el riesgo por el momento es ínfimo: una probabilidad entre 11.428. Pero no hay que olvidar que todo queda a expensas de cómo actúe esta roca de 40 metros en los próximos meses, lo que permitiría conocer si terminaría impactando contra la Tierra o si, por el contrario, pasaría de largo por nuestro planeta.

Los científicos han pedido elaborar un plan para actuar eficazmente en el caso de que se produzca un impacto "Los científicos han pedido elaborar un plan para actuar eficazmente en el caso de que se produzca un impacto"

En el puesto número siete de riesgo de impacto

Por el momento, la NASA sitúa a este asteroide como el más próximo, pero no el más peligroso. De hecho, se encuentra en la séptima posición de la lista de asteroides más peligrsoso para la Tierra.

Mientras tanto, la incógnita domina este caso: "Ahora está demasiado lejos para verlo y calcular su órbita con más precisión. A partir de julio lo podremos observar de nuevo con telescopios de 8 metros. Entonces sabremos si hay riesgo de impacto o, lo que es más probable, que no suponga ningún riesgo", ha destacado Rüdiger Jehn, el director de la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA.

En el caso de que impactase contra la Tierra, aún no se ha concretado qué región se vería afectada. Por ello, la NASA ha asegurado que se prepara para actuar con celeridad, ya que sería fundamental contar con un plan de emergencia para evitar el máximo daño posible.

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