Muere ahogado en en una piscina en el casting de una película porno en Sevilla

Muere ahogado en en una piscina en el casting de una película porno en Sevilla

El joven nigeriano vino a España en busca de un futuro mejor y quiso probar suerte en el porno porque no llegaba a fin de mes como cocinero.

Un joven de 26 años ha fallecido ahogado en Mairena del Aljarafe (Sevilla), tras realizar las pruebas correspondientes que pudieron haberle catapultado a formar parte del elenco de actores de una película pornográfica. Los hechos ocurrieron en la piscina privada de una vivienda particular ubicada en la urbanización Simón Verde, donde una productora decidió instalar el set de rodaje, algo así como un prostíbulo de lujo alquilado en el pasado como un supuesto centro de masajes. 

Pese a que los vecinos han quedado consternados por la noticia, algunos añaden que en el interior da la vivienda, ubicada en el número 10 de la calle Tartessos, "se hacían auténticas bacanales". Patrick Chikawa perdió la vida en una de ellas. Se instaló en el área del Polígono Suren Sevilla en busca de un futuro mejor, fuera de su Nigeria natal. Una de las posibilidades que contempló para vivir dignamente dentro de nuestras fronteras fue la de introducirse en la industria pornográfica. Los vecinos llevaban dos años sufriendo las consecuencias de "fiestas con prostitutas, drogras y todo tipo de desfase". "Las chicas llegaban como si fueran simples turistas", subrayaba un vecino. 

No se lo pensó dos veces y asistió a esta urbanización tan opulenta, repleta de ostentosas viviendas con piscina y jardín. Aunque la situación suene un tanto sórdida, una de sus amigas quiso dejar claro en Canal Sur Radio que una vez llegó a España, Patrick había intentado mejorar su calidad de vida por todos los medios. "Le costó mucho esfuerzo", aseguraba ante Jesús Vigorra, el nuevo presentador de 'La Hora de Andalucía'.

No llegaba a final de mes

Patrick Chikawa murió en el casting de una película porno "Patrick Chikawa murió en el casting de una película porno"

Una de sus primeras experiencias laborales tuvo lugar en un restaurante cercano a la Plaza de la Encarnación, en el casco antiguo de Sevilla, frente a la catedral de la ciudad. En él, Chikawa desempeñaba las labores decocinero y quería continuar desarrollando el oficio, hasta convertirse en un gran profesional de los fogones. Es por ello que, debido a su gran desconocimiento de la lengua de Cervantes, quiso comenzar con pequeños pasos y se matriculó en un centro de adultos del barrio residencial donde vivía para estudiar español. Lo consideraba sinónimo directo de integración social, que sin duda fue lo primero a lo que se enfrento a su llegada al país. 

Además de su trabajo en el restaurante, al que acudía rápidamente cada vez que lo llamaban, el joven iba vendiendo paquetes de pañuelos de papel por los semáforos ubicados en los cruces de la ciudad. Su amiga, que prefiere no dar su identidad, también ha asegurado que era una persona extrovertida, que aireaba y compartía abiertamente todo lo que ocurría en su vida a lo largo del día, excepto el detalle que le condujo a la muerte. "Siempre decía que como camarero no le llegaba el sueldo", apuntaba por teléfono a El Español. La víctima no quiso contárselo a la chica y se llevó el secreto a la tumba: "Si tenía intención de hacerlo me lo hubiera dicho". 

El forense ya practica la autopsia del cuerpo, aunque todo apunta a que murió por ahogamiento tras sufrir un paro cardíaco, los resultados del examen anatómico y la investigación llevada a cabo por la Guardia Civil revelarán proximamente las causas oficiales del fallecimiento.

Fiestas, drogas y descontrol

Piscina en la que tuvo lugar el dramático suceso "Piscina en la que tuvo lugar el dramático suceso"

La casa, por su parte, está en alquiler mensual y semanal hasta que su propietario encuentre un comprador. Portales como Idealista ofrecen la parcela de 1.700 metros cuadrados y la vivienda en cuestión por un millón de euros. Otras webs advierten que si se negocia con el dueño del inmueble, un médico que ronda los 70 años, el precio podría verse reducido hasta en 200.000 euros.

En los últimos meses, ha sido objeto de controles policiales constantes por las fiestas y bacanales que se celebraban en su interior. "Las fiestas comenzaban con el sol de la mañana y se alargaban hasta la madrugada", explican los vecinos. El dueño no tardó ni 24 horas en alquilar la casa tras la muerte de Patrick. La familia que entró no tenía ni idea de lo ocurrido: "El intermediario que nos dio las llaves no nos dijo nada". "Yo aquí no me quedo. ¡Y ni mucho menos me baño!", aseguró la madre de familia.

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