Los mitos sobre la industria de los videojuegos

Los mitos sobre la industria de los videojuegos

Los videojuegos son criticados por ser violentos y perjudiciales, pero esto son sólo mitos y esta industria demuestra que tiene mucho que aportar.

Hoy en día nadie duda de las innovaciones tecnológicas que ha traído el mundo del videojuego. Cada vez más los juegos salen de su propia industria y aportan novedades a la forma de contar historias, ya sea en el periodismo, en los medios de comunicación o en la educación.

Sin embargo, se sigue estigmatizando la industria destacando, casi siempre desde la ignorancia, las cosas negativas que se ven utilizando prejuicios, tópicos y aprovechándose de un sensacionalismo barato.

Aún así, muchos fanáticos de los videojuegos pueden encontrar sus aficiones satisfechas en eventos donde pueden comprar diferentes productos, probar nuevos juegos e incluso informarse sobre cómo poder trabajar de ello haciendo un curso, una carrera o un máster.

Todos los gamers suelen estar hartos de las mentiras que se dicen sobre los videojuegos y sobre la industria. Además saben poner en valor lo positivo que tiene este hobbie que para muchos es su vida y su profesión.

Los medios de comunicación y los videojuegos

La creencia más extendida es que los videojuegos son dañinos, especialmente para los niños, pues los hacen violentos, les provocan enfermedades y les ocasionan problemas sociales. Pero hay quien va mucho más allá y relaciona problemas psicológicos o terribles actos que haya podido hacer una persona con su afición a los videojuegos.

Mucho peor es cuando se trabaja en los medios de comunicación y se utiliza los videojuegos para manchar la noticia de amarillismo. Desde la poca documentación o la fácil llamada de atención, no son pocos los que relacionan las noticias de jóvenes que entran en escuelas con armas con su afición a los videojuegos; o una actitud violenta de un niño con sus padres con su adicción a las consolas.

Desgraciadamente muchos medios de comunicación transmiten una imagen distorsionada de la industria. Esto, unido a que no hay demasiados espacios dedicados a los videojuegos, hace que los jugadores no tengan una buena imagen de los medios.

Los hobbies se tienen que controlar

Los videojuegos alimentan la sensación de autosuperación de los niños "Los videojuegos alimentan la sensación de autosuperación de los niños"

Los videojuegos no son una droga y por ello la gente está enganchada, no vuelve a los niños torpes socialmente, no les transmiten valores de agresividad y violencia. Es tan sencillo como dejar de utilizar los tópicos en ellos. Los videojuegos son buenísimos para el desarrollo de habilidades, tanto en niños como en adultos: concentración, psicomotricidad, pensamiento lógico, sentimiento de autosuperación.

Un niño que se pasa todo el día jugando, obviamente, tendrá malas habilidades sociales. Pero un niño que se pasa todo el día viendo la tele o leyendo, también. De nuevo, el abusar de un hobbie o una tarea produce efectos. En el caso de los niños, no es tan sencillo como que los padres le prohíban jugar a los videojuegos, sino que le deben regular sus actividades como hacen con el resto de cosas. De este modo, el niño puede aprender a socializar, disfrutar de una buena lectura, una buena película, estudiar para clase y enriquecer sus habilidades y a la vez disfrutar de un buen videojuego.

Además, los videojuegos son una afición más y una diversión que puede usarse para compartir tiempo. Un niño que disfruta jugando a la consola puede compartir estos momentos jugando con sus padres, hermanos o amigos, por lo que los videojuegos pueden ser beneficiosos para las relaciones personales.

Los videojuegos son perfectos para pasar tiempo con la familia y los amigos "Los videojuegos son perfectos para pasar tiempo con la familia y los amigos"

No todos los videojuegos tienen violencia

En cuanto a la temática, algo que estigmatiza mucho a la industria, igual que pasa con la cultura del manga y el anime, es la generalización de que las historias son violentas, adultas y/o con contenido sexual. Esto es falso. La industria del videojuego es igual que la del cine: tienen historia con un principio, un final, unos personajes, unos mensajes que transmite. Hay películas de miedo que los padres no dejan ver a sus hijos, hay películas subidas de tono que los niños no ven; con los videojuegos pasa igual.

Quizá, si el hijo juega a un videojuego violento, con contenido sexual y vocabulario malsonante es porque el padre le ha dejado, o porque no está al tanto de qué va el juego o de la existencia de otro gran número de títulos que existen y a los que sí puede jugar.

Sí, quizá hay una gran cantidad de videojuegos que son de pelea, o de matar monstruos, pero hay una advertencia en todos ellos que te indica qué edad mínima es recomendable para jugar: el PEGI (Pan European Game Information). Conocemos la clasificación por edades de las películas y los horarios infantiles de la televisión, ¿pero saben los realmente preocupados por la violencia en los videojuegos que pueden determinar si un título es adecuado o no para sus hijos tan solo mirando este número?

El PEGI es el sistema que utiliza la industria para autoregular sus contenidos "El PEGI es el sistema que utiliza la industria para autoregular sus contenidos"

Este mecanismo de autoregulación diseñado por la industria para ayudar a los compradores a saber la edad orientativa también dispone de otros símbolos que avisan de ciertos contenidos que aparecen en el juego. Normalmente son unos recuadros en blanco y negro colocados en la parte de atrás de la carátula y avisan de si hay lenguaje soez, discriminación,drogas, miedo, ludopatía, sexo o violencia.

Aún así, dejando de lado el público infantil, está demostrado que ciertos tipos de videojuegos son beneficiosos y recomendables para adultos. Las pelotas antiestrés que hay que apretar con fuerza, desahogarse rompiendo algo o gritar a pleno pulmón son ejemplos que explican a la perfección el efecto relajante de algunos juegos. Personas con algún tipo de estrés pueden desconectar jugando o incluso desahogarse con un juego de pelea.

La responsabilidad a la hora de comprar videojuegos

Los padres tienen que ser conscientes de qué están comprando para sus hijos "Los padres tienen que ser conscientes de qué están comprando para sus hijos"

Los niños son pequeñas personitas que apenas tienen responsabilidades ni poder de decisión en la mayoría de los casos. Si un niño se ha comprado un juego que no es adecuado para él a escondidas de sus padres, quizá el problema no es que el videojuego sea violento, sino que lo ha obtenido engañando.

Según cuenta un empleado de una tienda de Madrid, ha "visto a muchos niños que le piden a sus padres que le compren un juego y no les dicen ni de qué trata porque saben que no es adecuado para ellos". En ocasiones, éste vendedor ha avisado a los padres de la temática del videojuego que el menor se quiere llevar y, aunque "algunos se niegan rotundamente a comprarlo y le dicen al niño que elija otro", otros lo ignoran. Sus experiencias son diversas, pues le han llegado a contestar "da igual, si ya ve violencia en el telediario" y "no pasa nada, todos sus amigos lo juegan"; sin embargo, algunos padres incluso se han enfadado: "¿Me vas a decir tú a mí lo que le tengo que regalar a mi hijo?".

Los padres no tienen que saber de todo ni todos tienen la culpa de que sus hijos jueguen mucho o a juegos que no deben, no hay que generalizar. Del mismo modo que no hay que generalizar con que los videojuegos son malos y violentos.

Lo que está claro es que todos somos responsables: los jugadores, ya sean niños o adultos, los compradores de videojuegos, los desarrolladores, los publicitarios, etc. Pero hay que disfrutar de esta maravillosa industria que además es el futuro y no criticar desde la ignorancia ni generalizar (esto es aplicable para todo en la vida).

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