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Un médico usó su semen para inseminar a un centenar de mujeres sin que ellas consintieran

Karbaat murió el mes pasado, con un enorme escándalo a sus espaldas y nadie que responda por él.

Jan Karbaat trabajó durante cuarenta años en la clínica de fertilidad Bijdorp, en Barendrecht, un barrio de Róterdam. La clínica comenzó a funcionar en el año 1980, y tardó muy poco en convertirse en uno de los centros de fertilidad más importantes de toda Holanda. En todo ese tiempo, más de seis mil mujeres quedaron embarazadas y dieron a luz a cerca de diez mil hijos tras haber sido inseminadas en esa clínica. Lo que ellas no sabían, y no podían haber sospechado ni en sus peores pesadillas, es que el médico que las estaba atendiendo a veces decidía ser también el donante de semen, sin que ellas hubieran consentido.

La clínica se mantuvo abierta hasta el año 2009. En ese momento, el trabajo del doctor Karbaat ya se había puesto en tela de juicio, aunque por otros motivos totalmente distintos. Las autoridades sanitarias de Holanda habían descubierto que en la clínica Bijdorp se estaban llevando a cabo prácticas consideradas ilegales, como por ejemplo, mezclar el semen de distintos hombres durante los tratamientos de fertilización in vitro, porque esto hacía que las posibilidades de embarazo aumentaran considerablemente. Pese a lo positivo que es para la mujer que las posibilidades aumenten, el hecho de que no sepa a ciencia cierta quién es el padre de sus hijos porque el semen haya sido mezclado antes de ser inseminado, es un gran problema ético.

Muchas mujeres han denunciado "Muchas mujeres han denunciado"

Lo que no sabían en aquel momento es que en esas mezcolanzas de esperma, Karbaat estaba usando también el suyo propio. No se sabe si para aumentar las posibilidades aún más, creyéndose el hombre más fértil del mundo, o por alguna clase de fetiche extraño. Lo hizo durante décadas a más de cien pacientes. Estas mujeres habían seleccionado anteriormente entre un enorme catálogo de donantes anónimos cuál era la muestra de semen que preferían, mas Karbaat creyó más apropiado usar el suyo propio. Eso sí, sin decírselo a ellas, para no darles la oportunidad de negarse.

La polémica comenzó cuando, tras cambiar la legislación holandesa, muchos jóvenes acudieron a la clínica de fertilidadpara averiguar quiénes eran sus padres biológicos. Fue entonces cuando se descubrió, mediante las pruebas de ADN, que el doctor Karbaat era el padre de dieciocho jóvenes concebidos en su clínica. Aunque estos son solo los que se conocen hasta ahora, podría haber bastantes más.

La similitud entre algunos jóvenes y Karbaat es espeluznante

Los casos comenzaron a destaparse uno a uno, siendo algunos mucho más escabrosos que otros. Ese es el caso de Moniek Wassenaar, por ejemplo, un psiquiatra que en el año 2011 tuvo su primer encuentro con su padre biológico. Wassenaar, como tantos otros jóvenes, quería conocer a su progenitor, según él, para "averiguar qué había heredado y qué era mío". Es por eso que solicitó una cita para acudir a la clínica, para así poder recabar toda la información posible.

Unos días antes de acudir a Bijdorp, recibió un mensaje anónimo en Facebook. Una chica le comentó que creía que podrían ser hermanos, y él, sorprendido, habló con ella. La joven era una hija legítima del doctor Karbaat, y se encargó de organizar un encuentro entre el médico y Wassenaar. Respecto a este encuentro, Wassenaar declaró lo siguiente: "Se sentía una persona sana e inteligente, así que veía bien el compartir sus genes con el mundo. Lo veía como algo noble. No tenía un concepto ético de lo que hacía, y minimizaba el impacto que pudiera tener en los niños. Me señaló que le hacía un servicio a la humanidad al donar su semen, y que por lo menos había unos sesenta hijos suyos por el mundo". Aunque esta fue la cara que Karbaat dio ante uno de sus hijos ilegítimos, porque ante los medios siempre se limitó a negar todo lo que se decía de él.

A la izquierda, Joey Hoffman; a la derecha, Karbaat de joven "A la izquierda, Joey Hoffman; a la derecha, Karbaat de joven"

Eso sí, antes de morir dejó claro que todo aquel hijo suyo legítimo que prestara su ADN para facilitar las pruebas que tanta gente estaba pidiendo, para ver si Karbaat era su padre biológico, sería completamente desheredado. Tal fue su empeño que dejó más que claro que algo tenía que ocultar.

El caso de Wassenaar no es el único que ha impresionado al mundo. El de Joey Hoofman también ha sorprendido ampliamente, sobre todo porque su semejanza física con el doctor cuando este era joven es increíble. En el momento en el que vio una fotografía de Karbaat de joven casi sintió que se iba a caer de espaldas, puesto que el parecido físico era impresionante.

La justicia es ahora la encargada de poner en su sitio todo lo relacionado con Karbaat y sus prácticas, tan ilegales como amorales. Muchas de las mujeres que fueron inseminadas por el doctor en su clínica recuerdan ahora que a veces se ausentaba durante largos minutos para ir a por "semen fresco", justo antes de comenzar el procedimiento. Lo que el doctor Karbaat hizo en su momento es considerado una violación, puesto que introdujo su semen en el útero de una gran cantidad de mujeres sin que ellas consintieran previamente.

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