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Llevar mascarilla nos hace más guapos y la ciencia explica el motivo

Nuestra mente, que tiende a idealizar, completa las cosas que no ve en función de la información disponible recurriendo a recuerdos.

Llevar mascarilla nos hace más guapos y la ciencia explica el motivo

La pandemia del coronavirus ha convertido en tendencia un elemento que nadie se libra de llevar: las mascarillas. No se trata de una moda, sino de una medida sanitaria para controlar la propagación del virus. Más allá de lo puramente sanitario, algunas marcas están desarrollando sus propias líneas de mascarillas, que en algunos casos pueden aprovecharse incluso como algo decorativo o para combinar con el resto de tu ropa. Ya que estamos obligados a llevarlas, por lo menos ir favorecidos con ellas. Y es que desde que todo el mundo las lleva, lo cierto es que parecemos más agraciados, ¿verdad? Sí, nos tapamos media cara y estamos más monos. Parece triste, pero no lo decimos nosotros, sino la ciencia.

De entrada, esto podría explicarse llevar la mascarilla no puede dar mayor sensación de seguridad y protección, pero en realidad se debe a que nuestro cerebro nos engaña para que los demás nos parezcan más atractivos con la mascarilla puesta. Esto se debe a que nuestra mente, según explica la psicología, siempre rellena los huecos que no ve, bien sean figuras incompletas o rostros humanos, porque necesita darle un sentido a lo que quiera que tengamos delante. Tanto es así que si no tiene suficiente información como para completar una imagen para que se ajuste a la realidad, se inventa los datos que faltan.

En el caso de la percepción de las personas, entrarían en juego las leyes de la Gestalt, que indican que cuando completamos un rostro, la mente atribuye o se inventa la mejor forma posible para poder completarlo. Es decir, si te cruzas con una persona con mascarilla que luce unos precioso ojos verdes enmarcados en largas pestañas, tu mente presupondrá que el resto de rasgos que no ves son igual de atractivos y se imaginará una nariz perfecta, una dentadura blanca perfecto y unos labios carnosos. Aunque en realidad puede tener los dientes torcidos y una verruga en la nariz.

A este fenómeno se le denomina completado amodal. La nariz y la boca no son visibles, y no existen partes sueltas que hagan que tus ojos y tu mente puedan obtener la información necesaria para completar el rostro. Pero dado que habrás visto rasgos similares con anterioridad, tú cerebro será capaz de completarla recurriendo recuerdos para crear una imagen que representa cómo crees que podría ser la persona que tienes delante. Respecto a las personas conocidas, sí tienes recuerdos de sus rasgos, pero como nuestra mente tiende a 'idealizar' las imágenes que percibimos, siempre resultarán más atractivos.

Con la mascarilla vemos a los demás más atractivos "Con la mascarilla vemos a los demás más atractivos"

Investigaciones lo avalan

Investigadores del Temple University's College of Public Health y la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) han llevado a cabo una investigación al respecto según la cual estudiaron los efectos de las mascarillas en la percepción de 500 participantes. En cuestiones de atractivo, los rostros cubiertos con la mascarilla se juzgaron como más atractivos que aquellos que iban sin ella. El estudi dejó opiniones para todos los gustos, con algunos de los rostros mejorando hasta en un 71% en belleza con la mascarilla puesta.

"Para la gente que se preocupe por su aspecto físico o no acaben de gustarse cómo se ven con mascarilla en público, tenemos pruebas que dicen que, en realidad, la gente les va a percibir como más atractivos", confirmó David Sarwer, investigador de Temple University. "Es más, nos recuerda que la mirada es algo a lo que con frecuencia nos sentimos atraídos. La gente ve más atractiva a otras personas cuando llevan mascarillas, y pensándolo, es un plus al gesto de altruismo que realizamos al ponernos una, porque estamos protegiendo a todos los que tenemos alrededor", concluyó.

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