A juicio por dejar morir congelado a un bebé vivo en la morgue por "evitar el papeleo"

A juicio por dejar morir congelado a un bebé vivo en la morgue por "evitar el papeleo"

La viceministra de salud ha pedido disculpas a la familia y a la madre del pequeño, que murió por negligencia médica en Atirau (Kazajistán).

Las cosas más insólitas e inexplicables ocurren. Lo hacen y cuando ocurren sucesos como este, lo podemos comprobar. Un terrible acontecimiento ha tenido lugar en Kazajistán después de que dos médicos hayan dejado morir a un bebé que estaba vivo. Todo por no tener que lidiar con el "papeleo", que según ellos, ya estaba hecho. Ocurrió en el hospital de Atirau, una localidad situada a 2.700 kilómetros al oeste de Almaty, a orillas del río Ural, muy cerca de su desembocadura en el mar Caspio. 

La pareja de doctores ha sido acusada de asesinato por la muerte del menor y ahora se enfrentan a un juicio por un delito, entre otros, de negligencia. El periódico británico Daily Mail ha informado de primera mano sobre el crimen y relata cómo ocurrió todo, de forma cronológica. Comenzó cuando Kuanysh Nysanbaev, el médico jefe encargado del caso del pequeño, le dio por muerto. Tras observar que no respondía ante sus estímulos, ordenó que lo introdujeran en uno de los contenedores fríos del depósito de cadáveres del hospital, un lugar inhóspito donde depositan los cuerpos de los pacientes que entraron al hospital para, desgraciadamente, no salir. 

Para su sorpresa, vio al niño mover una de sus piernas. No se lo podía creer, sin embargo, consideró que estaba demasiado cansado para volver a repasar el caso y deshacer el trabajo que ya había realizado certificando su defunción, por lo que no le volvió a prestar atención. El bebé seguía vivo a pesar de que "fue registrado de forma negligente como un niño muerto" tras nacer. 

El doctor que mandó introducir al niño, aún vivo, en la morgue del hospital de Atirau "El doctor que mandó introducir al niño, aún vivo, en la morgue del hospital de Atirau"

¿20 años entre rejas?

No hicieron nada, giraron la cabeza hacia otro lado y, aunque el niño dio señales de vida, los presentes las ignoraron. Cogieron la documentación que ellos mismos habían cumplimentado, asumieron su falsa muerte, siguieron las órdenes de Nysanbaev y lo llevaron a la cámara frigorífica en la morgue, alegando que ya estaba muerto. La investigación del caso ha sido llevada por las autoridades locales al mando de Shyngys Kabdula, jefe de policía anticorrupción. 

La policía considera que el pequeño "murió en el congelador" por la pasividad de los médicos al no querer mover un dedo por salvar su vida. Si bien había tenido problemas al nacer, por ello declararon su temprana muerte, el niño había conseguido salvar su vida. Sin embargo, fue por poco tiempo. Todo por vaguería, pereza o las pocas ganas de trabajar que estos supuestos profesionales tenían.

El hospital y la viceministra de salud ya han emitido un comunicado en el que ha pedido disculpas a la familia de la víctima. Además, cuentan con el beneplácito y respaldo de las autoridades locales, quienes han asegurado que llegarán hasta el fondo de la investigación para determinar lo que ocurrió. El juicio contra los acusados, que fueron detenidos después de que la historia llegara a oídos de la policía, se celebrará próximamente. Por el momento, se estima que podrían tener que enfrentarse a 20 años de cárcel

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