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Inventan un gato robótico para superar la ansiedad

Qoobo promete hacer compañía a aquellas personas que, por alguna razón, no tienen la suerte de poder contar con una mascota.

Casi todos amamos a los gatos. Esas mascotas tan independientes, maniáticas, pero que siempre están ahí, esperando a que llegues a tu casa, para que les acaricies un rato y volver a estar a su libre alberdrío.

Sin embargo.... hay gente que no se puede permitir vivir con una mascota. En algunos casos, porque el casero no lo permite. En otros, porque las alergias hacen que vivir con una mascota de estas características sea un completo problema.

En todos estos casos, ¿qué podemos hacer? Pues tenemos una solución que será la delicia de muchos: Qoobo. Qoobo es, básicamente una bola de pelo con una cola que se mueve de lado a lado cada vez que lo acaricias.

La obra, parte de Yukai Enigneering, una empresa que ya fue objeto de polémica por crear las orejas Necomini, con forma de gato y que se movían al percibir las ondas cerebrales de las personas que las llevaban puestas.

Según la empresa, la intención consiste en que todas las personas puedan disfrutar de la compañía y el cariño que transmite una mascota sin verse limitado por las circunstancias personales que, en muchas ocasiones, lo impide.

El aparato funciona de la siguiente manera: mediante un sensor, percibe la manera en la que el usuario está acariciando la zona de mayores dimensiones, la correspondiente a la bola de pelo, que simula el cuerpo de un gato.

No es Doraemon, pero este gato robótico promete hacer mucha compañía "No es Doraemon, pero este gato robótico promete hacer mucha compañía"

En función del rato que lo acariciamos, el dispositivo comienza a accionar el movimiento de la cola de manera gradual, es decir, poco a poco, y continuará con mayor intensidad según la manera en la que le vayamos acariciando.

Además, para reclamar la atención del dueño, el aparato accionará la cola si detecta que no ha recibido caricias durante un largo período de tiempo, de manera que también reclamará atención como si de un verdadero felino se tratase.

De esta forma, los desarrolladores de este invento no quieren sustituir a los gatos reales, si no, más bien, democratizar la sensación de tener una mascota en casa y, con ello, ayudar a combatir la soledad y ansiedad que muchas personas sienten en algunos momentos de sus vidas.

El aparato, que ha sido desarrollado atendiendo al comportamiento real de los gatos y perros, llegó cuando el CEO de la empresa, Shunsuke Aoki, se vio en la tesitura de trasladarse a un apartamento en el que su casero no le permitía trasladar a su mascota. Gracias al desarrollo de Qoobo, asegura, ha conseguido sentirse, al menos, en cierto contacto con él desde la distancia (puesto que el gato continúa viviendo con sus padres).

Qoobo está disponible a partir de junio de 2018 en dos colores: 'gris huski' y 'marrón francés', con una batería de ocho horas y con carga a través de un puerto USB. El precio estimado, por el momento, será de alrededor de 100 euros.

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