Íñigo Errejón y la espada de Damocles: las posibilidades de Más País el 10N

Íñigo Errejón y la espada de Damocles: las posibilidades de Más País el 10N

Con Más País, Íñigo Errejón podría convertirse en un actor fundamental de la política nacional en la formación de un futuro gobierno estable.

La irrupción de Más País en el tablero político nacional ha supuesto una revolución con pocos precedentes en los últimos años, pues nace no solo captando votos de partidos de izquierdas sino que también va a arañarlos del votante más moderado de centro derecha.

Que Íñigo Errejón no sentía especial predilección por su puesto en la Asamblea de Madrid no es secreto para nadie, fue enviado a tal tarea por el que fuese su amigo, hoy mayor rival y contrincante, Pablo Iglesias, para que la sombra no fuese, como la del ciprés, excesivamente alargada. Errejón, malavenido en Podemos desde Vistalegre II, su derrota y destierro forzoso, no iba a conformarse con las migajas que le ofrecía un líder cada vez más cuestionado entre los suyos y con menos apoyos entre los españoles.

No debemos ignorar que Iglesias, tras ganar aquella Asamblea, utilizó el viejo método político de aniquilar a todo el que se opone a la tesis del ganador, no permitiendo discrepancias ni aunque estas fuesen para sumar, sencillamente solo podía haber una voz: la suya. Esto podría sorprendernos e, incluso, escandalizarnos, si fuese una actitud exclusiva de Iglesias, pero no hay partido en España que no haya sufrido ese despiadado rodillo que aniquila al objetor, sírvanos de ejemplo la vuelta de Sánchez a la Secretaría General del PSOE o la victoria de Pablo Casado en el Congreso Nacional del Partido Popular.

El camino de Errejón

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados "Íñigo Errejón y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados"

Volvamos a los hechos, Errejón es nombrado candidato de Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid pero, pocos meses antes de producirse los comicios, en un giro inesperado del guión, éste decide aliarse con Manuela Carmena y fundar un partido, Más Madrid. Ambos fundadores concurrirán a las elecciones bajo el paraguas de este nuevo partido, como cabezas de lista, uno para la Presidencia de la CAM y otra para revalidar la Alcaldía de la capital de España.

Errejón cosecha un notable apoyo y se convierte en cuarta fuerza política (20 diputados) de la región, por delante de su antiguo partido (7 diputados), que queda en sexto lugar, por detrás del partido de extrema derecha VOX (12 diputados).

La repetición electoral nacional provocada por un bloqueo político fruto de la arrogancia e ineptitud de los líderes políticos, crea en los ciudadanos una legítima y entendible sensación de hartazgo y orfandad política, especialmente entre los votantes de izquierdas, lo que servirá a Errejón de excusa perfecta para dar el salto a la política nacional: salvar al bloque de izquierdas evitando una alta abstención. Más País, como han decido llamar a la nueva formación, ha conseguido en días arrebatar a Podemos políticos que iban en sus listas y, lo más doloroso para los de Iglesias, coaliciones con otros partidos que, a buen seguro, servirán para cosechar unos resultados más que aceptables. A día de hoy, Más País concurrirá en 16 provincias/circunscripciones electorales, en todas ellas en coalición:

- Más País + Compromís: Valencia, Alicante y Castellón.

- Más País + Chunta Aragonesista: Zaragoza

- Más País + Equo: Madrid, Bizkaia, Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz, A Coruña, Pontevedra, Murcia, Asturias, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.

Las aspiraciones de Íñigo Errejón, como dejó claro en su discurso de presentación, es acaparar todo el voto que se iba a la abstención pero no solo eso; él, como politólogo aventajado que es, sabe que en España todavía hay espacio para un partido verde a nivel nacional, que aúne todas las agrupaciones regionales y sea capaz de articular un proyecto ganador, sirviéndose del ejemplo de países vecinos.

También sabe que Podemos puede -y probablemente así sea en el medio plazo-, hacer aguas por su incapacidad de mostrarse como un actor político útil para los votantes. Prefirieron los eternos debates asamblearios y el ideal utópico, lo que ha convertido en inviable su proyecto político. Errejón tiene un enorme potencial político y de liderazgo, algo que sabrá explotar de cara a las elecciones que se celebrarán el 10N, apelando, siempre desde un discurso moderado y constructivo, al voto útil para hacer más país.

Errejón de cara al 10N

Íñigo Errejón, nuevo actor político en las elecciones generales del 10N "Íñigo Errejón, nuevo actor político en las elecciones generales del 10N"

¿Qué puede suceder? Errejón querrá colarse entre las capas más permeables de la sociedad, llamando a evitar una abstención que beneficiaría al bloque de derechas, por eso, como antítesis de los dos grandes partidos de izquierdas, incapaces de entenderse y gobernar, él asegura que los votos que reciba sí servirán para construir un gobierno progresista. Si en principio, cuando su salto a la política nacional tan solo era un rumor, se creía que los votos a su proyecto vendrían todos, o la mayor parte, de Podemos; ahora, con el paso de los días y las numerosas encuestas que van saliendo, tenemos la certeza de que no será exactamente así.

Errejón quitará votos a Podemos, pero también al PSOE e, incluso, a Ciudadanos, porque mostrarse como un partido de centro izquierda, socialdemócrata y verde, es un atractivo demasiado potente como para no seducir a votantes hastiados de los mismo. Esto, añadido al potencial del candidato que anteriormente se mencionaba, puede ser una combinación capaz de romper moldes y también pronósticos, sobre todo, los que manejan en los cuarteles generales de los partidos, siempre tendentes a la autocomplacencia.

Será difícil, a nivel demoscópico, calcular con precisión los resultados de Más País, ya que no hay recuerdo de voto, pero no es arriesgado decir en estos momentos que su éxito radicará en la situación de extrema debilidad en la que quedarán otros tras el 10N. Y, así mismo, si la demoscopia nos dice lo cierto, y el bloque de izquierdas sumará para gobernar, Más País se convertirá en un actor no solo necesario sino imprescindible.

Estamos, por tanto, ante una revolución del comportamiento electoral y del sistema de partidos, donde ya son seis los partidos nacionales que saldrán con fuerza el próximo 10N. Sea como fuere, Errejón, desde antes de las elecciones, ha conseguido algo que no pueden conseguir los demás líderes de izquierdas, ilusionar a buena parte del ciudadano abstencionista y, a la vez, erigirse como líder moderado y dispuesto al pacto. La espada de Damocles, que rara vez se aleja de la cabeza de los líderes políticos, está más cerca que nunca de la de Iglesias, y la sostiene el mismo que decía en los agradecimientos de su tesis que no había palabras suficientes para alabar a su hoy contrincante. No sabemos si los resultados electorales terminarán por clavar la espada a Iglesias, lo que sí podemos asegurar es que esta revolución, como ya hizo la francesa con Luis XVI, puede terminar con algún líder en el patíbulo.

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