Buscar
Usuario

Noticias

Imputan a tres policías nacionales por la muerte de un joven de 21 años en su piso de Madrid

De los 18 disparos realizados, seis impactaron en la víctima, un joven que falleció en su piso del madrileño barrio de Vallecas.

Imputan a tres policías nacionales por la muerte de un joven de 21 años en su piso de Madrid

Tres agentes de la Policía Nacional se encuentran imputados por la muerte a disparos el pasado mes de noviembre de un joven de 21 años en su piso del barrio madrileño de Vallecas. Los agentes han declarado que el chico les atacó reiteradamente con un cuchillo y que esto les hizo "disparar para salvar su vida", según publica El Diario.

En la intervención se produjeron 18 disparos, seis de los cuales impactaron en Kebyn, la víctima de los hechos. Hasta la fecha solo había trascendido la versión que había ofrecido un portavoz policial: que la madre había llamado alarmada por las amenazas del hijo al resto de la familia, que entregó las llaves a los agentes y que el joven se abalanzó sobre ellos cuando llegaron al piso.

Cuando el juez recibió el atestado policial, decidió abrir diligencias y citar como investigados a dos de los agentes. Tras la toma de declaración, también imputó a un tercero que también había disparado. La familia de Kebyn Brayan Asencio, de origen dominicano y nacionalidad española, cree que los policías irrumpieron en el piso disparando.

El relato inicial de los hechos señala que los agentes se personaron en el piso de la calle San Claudio y que subieron a la vivienda tras escuchar a la madre decir que su hijo estaba descontrolado que había agredido a un familiar, así como amenazado a su propia progenitora.

A partir de entonces, solo se conoce la versión de los agentes, que aseguran que Kebyn apareció en el salón "escondiendo un cuchillo en una manga, con la mirada perdida, antes de abalanzarse sobre ellos pese a las advertencias. Acometía una y otra vez contra el agente que llevaba el escudo y que se ofrecía en primer lugar. Dicen los policías que saltaba e intentaba acuchillarles por encima de la protección y por los laterales". Kebyn medía 170 centímetros y pesaba 70 kilos.

En una de dichas acometidas, según publica El Diario, "el agente que portaba la protección perdió el control de la misma. Fue entonces, siempre según la versión de la Policía, cuando Kebyn se fue a acuchillar a uno de los agentes que estaba en el suelo del rellano de la escalera, desprotegidos. Este policía dice que Kebyn le intentó apuñalar varias veces en la cabeza, pero que él se apartaba y el cuchillo impactaba contra la pared. Que entonces sacó su arma y disparó. Otros dos agentes le imitaron. Cuando el cuarto accedió a la novena planta, Kebyn ya había doblado las rodillas por los disparos de sus compañeros".

Los informes de la investigación

El informe provisional del médico forense adscrito al juzgado concluye que no hay disparos dirigidos a órganos vitales y que todos se realizaron de pie, frente a frente, con la única excepción de uno, más escorado. Y añade que cada uno de los disparos, realizados por sí solos, probablemente no habría causado el fallecimiento, sino una hemorragia de menor intensidad que permitiera una mayor posibilidad de supervivencia y, con ello, un tratamiento quirúrgico hospitalario.

Además, el informe de la Policía Científica "no encontró huellas en el arma blanca" y los informes de la causa tampoco tienen constancia de marcas en el cuchillo en las paredes del rellano.

La autopsia de Kebyn reveló la presencia de marihuana, MDMA (éxtasis), difenhidramina (que combate el insomnio, pero también se emplea de manera recreativa), además de sildenafilo, con efectos similares a la viagra. Los informes no detallan cuánto tiempo había pasado desde su consumo.

Artículos recomendados

Contenidos que te pueden interesar