La Iglesia despide a una profesora por estar separada y recurrir a la fecundación in vitro

La Iglesia despide a una profesora por estar separada y recurrir a la fecundación in vitro

La vida privada de la docente es más importante para la Iglesia que sus 16 años de experiencia como profesora.

Noticias Víctor Mopez Víctor Mopez 18 Septiembre 2017 11:34

En el calendario de la Iglesia católica en España no figura 2017, sino 1947. O eso es lo que se desprende de una de las últimas decisiones de la institución al despedir a una profesora de religión por estar separada y por haber recurrido a la fecundación in vitro. Así lo ha dictaminado el Arzobispado de Valladolid, al que los 16 años de experincia de la docente impartiedo clases en colegios públicos parecen no ser suficientes.

En paro y con dos niñas pequeñas por el mero hecho de tener vida privada, algo imperdonable para Ricardo Blázquez, arzobispo cardenal y presidente de la Conferencia Episcopal. La delegada diocesana de enseñanza remitió el pasado 5 de julio una extensa carta a la afectada comunicándole la retirada de confianza.

Ya hace seis años el Arzobispado se reunió con ella para comentar su "situación de irregularidad matrimonial" pues "había llegado a saber" que se había separado y que mantenía una relación con otro hombre, algo que la mujer reconoció. Pecados imperdonables que ahora la docente llevará a los tribunales.

"Su forma de vida"

Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal Española "Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal Española"

En aquella reunión, la profesora manifestó su deseo de ser madre con su nueva pareja, razón por la que se le comunicó que no se le entregaría la missio canonica(encargo para enseñar en nombre de la Iglesia la Religión y Moral católicas en los distintos niveles formativos de la escuela pública y privada). Del mismo modo, se le invitó a buscar "un consejero" para "solucionar su matrimonio" o bien estudiaba oposiciones para encontrar otro trabajo. No obstante, finalmente el Arzobispado la mantuvo en su puesto.

Hubo una segunda cita en la que la mujer dio a conocer que había tenido dos hijas con su segunda pareja, por lo que, escandalizado, el Arzobispado la advirtió que "su forma de vida" quebrantaba el compromiso de "recta doctrina" y de "dar testimonio de vida cristiana". Propusieron como solución instar la nulidad del matrimonio anterior para "regularizar" su "situación marital". 

Los comentarios sobre su vida privada continuaron estallando cuando se separó de su segunda pareja e inició convivencia con un tercer hombre divorciado y con tres hijos. Alegando que habían recibido quejas de padres, el Arzobispado volvió a convocarla el pasado 28 de junio para "analizar la renovación de la missio canonica'. En este encuentro, tal y como recoge El Diario, se expuso todos sus pecados su vida privada: que siendo profesora de Religión contrajo matrimonio canónico "que no resolvió ante los tribunales eclesiásticos", que una vez obtenido el divorcio civil, contrajo matrimonio con un segundo hombre con el que tuvo dos hijas, pero se le recordó que sin iniciar los trámites de nulidad del primer matrimonio, resolvió el segundo y que "en la actualidad mantiene una convivencia estable con un tercer hombre divorciado y con tres hijos".

Esto fue suficiente para despedir a la docente, quien ha hecho saber que en las reuniones mantenidas también se le reprochó que hubiese sido madre por el método de fecundación in vitro

El Arzobispado, mientras tanto, se remite al Evangelio y la Biblia para justificar el despido. 

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