Así fue la fuga de Puigdemont de madrugada hacia el 'exilio' en Bruselas

Así fue la fuga de Puigdemont de madrugada hacia el 'exilio' en Bruselas

El ex President se encuentra "exiliado" en la capital belga a la espera de las decisiones de los jueces españoles.

Tras la declaración de independencia para formar un nuevo Estado catalán, llegó el cese del Govern al completo en aplicación del artículo 155. Carles Puigdemont y su entorno más cercano esperaban la actuación de los jueces. Y esa decisión ha llegado de la mano de la Fiscalía, que ha presentado una querella acusándole de un delito de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos por la celebración del referéndum y la ruptura de la legalidad del país.

Sin embargo, una vez más el ex President de la Generalitat ha burlado a la justicia española y ha huido a Bruselas para refugiarse de las decisiones de los tribunales. Asimismo, con él ha huido parte de su gobierno ya cesado. Con esta decisión, Puigdemont pretende denunciar ante la Unión Europea la "politización de la justicia española" según su juicio y hacer que la justicia belga se posicione ante la posibilidad de que España emita una orden de extradición. El país europeo ya ha negado en otras ocasiones extraditar a ciudadanos incluso aunque se encontraran relacionados con el terrorismo de ETA.

Con nocturnidad y alevosía

Bon dia ????

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Puigdemont abría la jornada del lunes 30 con una imagen en su cuenta de Instagram sacada desde el interior de su despacho. Con esta fotografía insinuaba encontrarse trabajando desde su oficina. Sin embargo, mientras todo el mundo imaginaba que todavía se estaba en Cataluña, en realidad ya había salido de las fronteras de España.

Pese al cese del Govern, Puigdemont cuenta con un grupo de Mossos d'Esquadra en calidad de ex President, al contrario que sus consejeros que han perdido a los escoltas. Para poder salir de España, le bastaba con utilizar cualquier excusa y librarse así de los agentes catalanes. El ex mandatario catalán aprovechó la madrugada del domingo 29 al lunes 30 y la mañana siguiente para huir despavorido hacia Bélgica. 

Según los cálculos de Google Maps y los transportes utilizados por el ex President, abandonó su casa en Girona sobre las 2 de la mañana. Desde ahí se dirigió a Marsella junto a siete de sus ex consejeros en coche, un trayecto que les supuso unas cuatro horas y pocos minutos. Una vez establecido en la ciudad francesa, embarcaron en un vuelo hacia Bruselas. Para la jornada del lunes 30 solo había disponible uno de la compañía Ryanair a las 14:15 horas y dos de Brussels Airlines a las 06:45 y 12:50 horas.

Ruta desde Girona a Marsella "Ruta desde Girona a Marsella"

Teniendo en cuenta que el director de El Periódico de Cataluña, Enric Hernández, informaba a las 13:30 horas en un tweet que Puigdemont se encontraba ya en Bruselas, todos los cálculos confirman que el vuelo escogido fue el de Brussels Airlines a las 06:45 horas, tardando 1 hora y 45 minutos hacia la capital belga. Por lo tanto, Puigdemont y sus ex consejeros se encontraban en el país vecino sobre las 08:30 horas, faltando así a la reunión convocada por el PDeCAT a las 10:30 horas de la mañana.

Asilo político en Bruselas

Carles Puigdemont, ex President de la Generalitat "Carles Puigdemont, ex President de la Generalitat"

Bélgica es uno de los países que más garantiza los derechos de aquellos ciudadanos sobre los que pesa una orden de extradición a su país de origen. La justicia de dicho país permite a la defensa de los acusados exigir el examen al detalle de los motivos por los que una persona es acusada de determinado delito. Además, establece unas condiciones y limitaciones en el caso de permitir que la justicia traslade a la persona buscada.

Durante la primera legislatura de José María Aznar (PP), Bruselas mantuvo una fuerte tensión con España debido a que el comisario belga de los refugiados aseguró que estudiaría cada caso que le llegara de solicitud de asilo político de los terroristas etarras. Este hecho enmarca a la justicia belga en una de las más garantistas. Sin embargo, abre el debate sobre si se trata de una postura demasiado estricta que puede llegar a amparar a personas perseguidas judicialmente por delitos que sí han cometido.

La decisión de Puigdemont viene marcada por las declaraciones del ultraderechista secretario de Estado de Asilo y Migración de Bélgica, Theo Francken, que abrió la puerta a la posibilidad de concederle esta figura judicial excepcional -asilo político- al ex President para que no acabe en la cárcel por los presuntos delitos que ha cometido. Pese a estas palaras, el primer ministro belga, Charles Michel, ha acabado desmintiendo y desautorizando a Francken. Pero el ex dirigente catalán y parte de los miembros de su Govern barajan seriamente solicitar asilo en el país que acaban de pisar.

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