Flacidez vaginal, ¿qué la causa y cuáles son sus tratamientos?

Flacidez vaginal, ¿qué la causa y cuáles son sus tratamientos?

La sensación de laxitud en las partes íntimas femeninas es una condición natural que cuenta con una gran variedad de soluciones posibles.

La flacidez vaginal es una condición natural. No se trata de una enfermedad, ni de una disfunción o defecto. De hecho, este fenómenos es producto de los cambios que sufre el cuerpo como consecuencia de distintos procesos, tales como un embarazo o un parto. Pero, ¿en qué consiste exactamente la flacidez vaginal?.

Esta transformación del cuerpo femenino es la sensación de soltura o laxitud en la zona íntima y es perceptible cuando existe contacto sexual. Sin embargo, tan solo el 20% de las mujeres decide contarlo a su ginecólogo para poner remedio a la situación.

A pesar de tratarse de una condición natural en el cuerpo de las mujeres que no afecta en absoluto a su salud, puede conllevar algunos inconvenientes como la reducción de la actividad sexual, aunque el de sexo no se vea disminuido.

Los tratamientos para la flacidez vaginal

Esta situación se produce como consecuencia del efecto que la flacidez vaginal tiene sobre la seguridad y la autoestima, ya que algunas mujeres llegan a sentirse responsables de no alcanzar el mismo nivel de satisfacción en las relaciones íntimas con su pareja. Por todo ello, existen tratamientos que pueden ayudar a reducir la flacidez vaginal y a mejorar la calidad de las relaciones sexuales.

La rehabilitación del suelo pélvico es el método más habitual y suele ser recomendado por los especialistas por ser la menos dolorosa. Consiste en el fortalecimiento de la pelvis mediante la realización de ejercicos aeróbicos y es considerado, sin embargo, el menos efectivo, ya que los primeros resultados tardan en hacerse notar.

La rehabilitación del suelo pélvico reduce la flacidez vaginal "La rehabilitación del suelo pélvico reduce la flacidez vaginal"

Para mujeres impacientes existen, además, otras técnicas más rápidas aunque también más invasivas, como la cirugía de corrección, a la que solo se recomienda recurrir en casos extremos. La cirugía consiste en la reconstrucción del tejido vaginal y conlleva el riesgo de sufrir hemorragias o dispareunia (dolor durante el coito) permenente.

Por último, el método más actual es la radiofrecuencia, que promete mejores resultados mediante técnicas menos invasivas. Durante una sesión la vagina se estrecha al calentarse, cuando produce más elastina y colágeno. Los resultados de este tratamiento son cercanos al 80% de éxito y es completamente indoloro.

La flacidez vaginal no solo es un fenómeno completamente natural, sino que además es tratable mediante métodos que se adaptan a las necesidades de cada mujer y que permitirán aumentar la calidad de las relaciones sexuales.

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