Eurovisión 2018: Portugal se apunta a la vanguardia frente a la sombra de Sobral

Eurovisión 2018: Portugal se apunta a la vanguardia frente a la sombra de Sobral

Cláudia Pascoal interpretará en su casa 'O Jardim', un tema íntimo que se separa mucho de 'Amar Pelos Dois'.

Televisión Luis Mesa Luis Mesa 06 Abril 2018 18:20

Los resultados del festival del año pasado siempre hacen reflejo en el año siguiente. El ganador no solo marca tendencia en los gustos musicales del viejo continente durante su reinado, sino también en las apuestas de los países de cara al año siguiente. Por poner ejemplos, la irrupción de las pantallas de LED con Mans Zelmerlöw en 2015 llevó a que en 2016 Rusia hasta escalara en una de ellas, o incluso podemos pensar que la victoria de Jamala en 2016 abrió la puerta a canciones más melódicas e íntimas como 'Amar Pelos Dois'.

Siendo siempre elucubraciones, ya que no estamos en la cabeza de ninguna delegación de cara al Festival de Eurovisión, lo que sí es seguro es que la nación ganadora debe cambiar de rumbo radicalmente de un año al otro. Con el peso de defender el micrófono de cristal en casa, y del presumible aumento de interés por parte de tu país sobre Eurovisión, más vale darle la vuelta a la moneda, ya que volver a tener un buen resultado con más de lo mismo es prácticamente una quimera.

Algo así le pasa a Portugal, una delegación que luego de 50 apariciones conseguía ganar con Salvador Sobral en Kiev, e iniciaba un año de ilusión completa por tierras lusas. Tratando el festival con un mimo increíble, pero también avisando de que se venía una edición más austera fruto de la crisis económica que azota al país, los lusos estaban obligados a llevar una candidatura atractiva pero diferente al Altice Arena. Por suerte lo han conseguido con el combo formado por Cláudia Pascoal e Isaura como compositora y la canción 'O Jardim'.

Una preselección de diez

Pascoal e Isaura en el momento de la victoria en el Festival da Cançao "Pascoal e Isaura en el momento de la victoria en el Festival da Cançao"

Que una delegación lleve una buena canción a Eurovisión no suele ser casualidad. Algo así ha pasado con el 'Festival da Cançao' portugués, el que este año de nuevo ha conseguido unir una gran amalgama de canciones con el sello luso que tanto triunfó hace un año. Siempre bajo la base de cantar en portugués (Portugal nunca ha abandonado su lengua en el festival), dos galas previas y una final en Guimaráes que supuso una prueba a pequeña escala del festival, fueron un éxito.

Aunque hubiera polémica por la marcha de uno de los favoritos, Diogo Piçarra, al ser acusado de plagio, la final mostró un nivel magnífico en el que curiosamente ganó una de las canciones que se salía del canon de cantautor varón portugués, que ya funcionara con Salvador el año pasado.

En esta pugna sería Cláudia Pascoal la vencedora, interpretando una canción que en palabras de la intérprete, evoca a la añoranza de su abuela fallecida. 'O Jardim' era la elegida.

Sencillez y vanguardia

Cláudia supone un cambio radical respecto a Sobral "Cláudia supone un cambio radical respecto a Sobral"

La modernidad no tiene que estar reñido con lo íntimo. Buena muestra es 'O Jardim', una canción que no deja de lado la tristeza y melancolía que suele perseguir a la música tradicional portuguesa, pero la acompaña de una instrumental muy actual, de una presencia en escenario propia de nuestros días, y de una voz magnífica como es la de Pascoal. El combo deja un tema que a primera escucha sabes que representa a Portugal, pero al mismo tiempo le convierte en una opción competitiva en Lisboa.

Todo este pack queda completo con un hecho que honra a la RTP portuguesa y también lo pone en un lugar privilegiado: llevar al compositor de la mano del intérprete. Al igual que pasara el año pasado con Luísa Sobral, la que compartiera en todo momento primera fila con Salvador en Kiev, este año no solo conocemos a la intérprete portuguesa, sino también a su compositora, una Isaura que de hecho interpretó la canción en la final junto a Pascoal. 

Una llamada al recuerdo y la nostalgia es la apuesta portuguesa para Lisboa, algo que no se aleja de ese Salvador que le cantaba desesperadamente a la amada que se había marchado. En el camino, todo ha cambiado, pero la nostalgia siempre persigue a la canción lusa.

De momento, buena entrada

Interpretación de 'O Jardim' en la final nacional "Interpretación de 'O Jardim' en la final nacional"

El 'back-to-back' en Eurovisión es algo más que complicado. Salvando a la Irlanda intratable de los 90, y por qué no decirlo, a la España de Massiel y Salomé, es complicado encontrar a un país que repita victoria dos años seguidos. Sin embargo, tampoco es lo esperado. 

Con sacar pecho y defender una buena candidatura, parece que por Portugal quedarán los deberes hechos, y de momento, esto se va a cumplir de lo lindo. Rondando el top-15 en apuestas de pago y con la final asegurada, será ver el desempeño en directo y la puesta en escena lo que dejará claro el puesto en el que pueda acabar el jardín portugués. En estas cosas ya saben, agua, sol, y paciencia. El proceso desde luego no ha podido ser mejor. 

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