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Así te engañan los probadores de tus tiendas favoritas para que compres su ropa

Los probadores de las tiendas no son, ni de cerca, tan fiables como parece.

No nos engañemos: todos hemos ido de tiendas y nos hemos vuelto totalmente desanimados por la imagen nuestra que reflejaba el espejo del probador. Más curvas de las que imaginábamos en esos momentos, luces que nos hacían parecer un miembro de los Simpson... O incluso probadores en los que esos vaqueros quedaban de escándalo, pero que a plena luz del día son horrorosos a más no poder.

Una reportera de El Español lo ha comprobado por sí misma acudiendo a distintas tiendas, con probadores diferentes y luces totalmente opuestas. La joven ha acudido con la ropa más básica posible, una camiseta de tirantes blanca y unos pantalones vaqueros. Ha visitado diez tiendas:

Los probadores engañan "Los probadores engañan"

Viendo las fotos que ha compartido en el reportaje original, es cuanto menos sorprendente comprobar cómo cambia la imagen que transmite un espejo. Porque mientras que había probadores donde la luz estaba pensada estratégicamente para suavizar su rostro, había otros donde todo se marcaba mucho más, desde los pómulos hasta, incluso, las clavículas.

Tras su experiencia en diferentes tiendas, ha descubierto que "el probador en el que tendrás esa silueta que la sociedad considera 'ideal' es un habitáculo diáfano con grandes y estrechos espejos". Y que el mejor tipo de iluminación es la "indirecta, cálida pero sin caer en el tungsteno". Eso sí, para ella la conclusión es más que evidente: "la ropa se prueba en casa y se devuelve al día siguiente".

¿Qué hace el espejo de cada firma?

La reportera pudo descubrir que en cada espejo se encontraba de una forma diferente. El de Zara hacía que sus facciones fueran mucho más suaves, mientras que el de Primark hacía todo lo contrario gracias a sus luces fuertes y sus tonos naranjas. El de H&M era bastante parecido al de Primark, aunque la luz era blanca y completamente cenital, creando contrastes donde antes no había nada. Uno de los que menos le gustó fue el de El Corte Inglés porque, como ella señala, la luz crea "las sombras más bizarras y poco favorecedoras posibles".

La manera en la que cada firma dispone sus probadores tiene mucha incidencia en la percepción de nuestro propio cuerpo "La manera en la que cada firma dispone sus probadores tiene mucha incidencia en la percepción de nuestro propio cuerpo"

A este le siguió el de Mango que, de nuevo, suavizó, como ya hizo el de Zara. El de Michael Kors seguía más o menos la misma pauta, aunque gracias a lo amplio del espacio hacía que las cualidades se resaltaran aún más. El de Calzedonia estaba posicionado como si de un tubo se tratara. Y, aunque la sensación no fuera la mejor, la hizo verse más alta y delgada a nivel visual. Cuando estuvo en Brandy Melville su sensación fue 'extraña', puesto que se destacó el rostro y perdió protagonismo todo aquello que para ella era conflictivo.

Por último, visitó Diesel y Stradivarius. En Diesel su piel estaba unificada, no había sombras fuertes, y daba la sensación de estar incluso maquillada. Todo lo contrario que en Stradivarius, donde las luces creaban las sombras más duras posibles.

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