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Graves disturbios en Barcelona: barricadas, fuego y cargas policiales

El 15 de octubre acabó con al menos 120 heridos y más de 50 personas detenidas por los episodios violentos que tuvieron lugar por toda la comunidad.

Graves disturbios en Barcelona: barricadas, fuego y cargas policiales

Era algo que probablemente se había planeado durante meses, pero lo que sus líderes probablemente no contemplaban eran los altercados violentos que han afligido a la ciudad de Barcelona desde que el pasado lunes 14 de octubre. A primera hora de la mañana del miércoles 16 de octubre, los servicios del Ayuntamiento aún limpian los desperfectos de las congregaciones multitudinarias y violentas que tuvieron lugar en la jornada del martes 15. Todo por la famosa sentencia del procés dictada por el juez Pablo Llarena, que condenó a 9 de los 12 acusados por el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre de 2017, donde destaca el fallo de 13 años de prisión a Oriol Junqueras, fundador de Esquerra Republicana.

Desde entonces, grupos a favor de la independencia de Cataluña, así como movimientos y asociaciones, en muchas ocasiones con el apoyo de los líderes separatistas que ocupan las altas esferas de la Generalitat como su presidente Quim Torra, han estado preparando su respuesta ante un golpe que estaba por venir y que lo ha hecho a lo grande tras la sentencia del Supremo. La comunidad autónoma ha presenciado episodios llenos de protestas, manifestaciones y mucha violencia por toda su geografía, especialmente en sus cuatro provincias. 

Como si del apocalipsis se tratara, una internacional y cosmpolita Barcelona se convertía en el escenario de más de 157 barricadas con hogueras provocadas por las protestas que en un principio fueron convocadas por Ómnium Cultural y la Asamblea Nacional Catalana. Contenedoresardiendo por todas sus calles, señales de tráfico arrancadas, radicales lanzando globos de pintura, petardos y botellas. Las cargas policiales no tardaron en aparecer para tratar de reprimir todo golpe que no se enmarcara dentro de un panorama sosegado y tranquilo. Claramente, las cosas salieron de forma contraria a lo que se esperaba.

El juicio a los acusados de delitos de sedición, rebelión y malversación no presagiaba nada bueno. Era de esperar que Cataluña, según la coyuntura que presenta, se echara a las calles tras hacer público el auto del Supremo. Lo que nadie se podía esperar es que se cancelaran más de 145 vuelos en dos días y que el transporte público se viera afectado. Este es el caso de Renfe y AVE, cuyos servicios se han visto interrumpidos por los altercados intencionados. Destaca especialmente el caso del tramo entre Figueres (Gerona) y Barcelona, donde los técnicos se encuentran reestableciendo varios puntos del recorrido donde los radicales habrían cortado la fibra óptica.

Por otro lado, muchas carreteras siguen cortadas después de haberse llenado de personas que no permiten su tránsito y circulación, algo que tampoco ocurrirá después de que el 16 de octubre dieran comienzo las Marchas por la Libertad a las 7:30 de la mañana, desde Tàrrega (Tarragona). Convocadas por la ANC como "respuesta de país" ante la sentencia, centenares de personas a favor de la ruptura pretenden alcanzar a pie la capital autonómica, en un tiempo máximo de tres días, paralizando el sistema de carreteras. Se han convocado cinco, cada una desde un punto distinto de la comunidad autónoma. 

Por otro lado, los fortuitos eventos que tuvieron lugar tras el anuncio de la condena se saldaron con varias detenciones y cientos de heridos. En primer lugar, destaca el altercado de una militante de VOX, María Grima, con Joan Leandro Ventura, un separatista de Tarragona que había concurrido en 2011 a la municipalidad por las listas de Solidaridad Catalana por la Independencia. No solo le quitó la bandera de España que portaba, sino que también arrojó al suelo a la mujer. El agresor ha sido detenido por la Policía Nacional por un delito contra el ejercicio de los Derechos Fundamentales y Libertades Públicas y por un delito leve de lesiones.

En segundo lugar, los más críticos también han querido condenar la presencia de las más de 4.000 personas que ocuparon el aeropuerto de El Prat, otro de los epicentros de las manifestaciones que tuvieron lugar durante la jornada del lunes 14. Un lugar donde las agresiones no fueron pasadas por alto y se saldaron con una víctima que perdió la visión de un ojo tras ser alcanzado por una pelota de goma. El encuentro fue convocado de forma anónima por la plataforma Tsunami Democrático, que ya está siendo investigada por los servicios de inteligencia del Gobierno. 

Protestas frente a las delegaciones de Gobierno catalanas

Si bien los altercados también llegaron a Lérida, Gerona y Tarragona tras la jornada del lunes 14 de octubre, las calles de la ciudad condal se llenaron de al menos 40.000 personas durante toda la tarde del martes 15, según informa Guardia Urbana. Se congregaron en su mayoría frente a la delegación del Gobierno de Barcelona con el objetivo de asaltarla, fue sin duda el epicentro de los altercados, aunque también lo fueron sus homólogas en el resto de ciudades de provincia catalanas.

Finalmente, los CDR no pudieron con la resistencia ejercida por las fuerzas de seguridad de los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional y aunque hubo muchos damnificados, consiguieron solucionar las revueltas alrededor de las dos de la mañana. Los vecinos de las principales calles en las que ocurrieron los hechos también intentaron ayudar a los agentes y a los bomberos a neutralizar los efectos de la rabia e ira de los independentistas. Muchos bajaron de sus casas e intentaron apagar las hogueras, aunque algunos radicales intentaron impedirlo y la trifulca se saldó con al menos una víctima, a la que dieron una brutal paliza. Sin embargo, acabaron por rendirse tras el cerco policial que les hizo retroceder.

Si inicialmente se contabilizaron 28 detenidos y 74 heridos en toda Cataluña, finalmente, las autoridades informaron de que fueron 125 las personas que no pudieron salir ilesas de la violencia ejercida por los radicales, 72 de ellos fueron Mossos d'Esquadra y agentes de la Policía Nacional. Por otro lado, 51 personas fueron interceptadas y llevadas a dependencias policiales tras la jornada del martes 15 de octubre, 29 en Barcelona; 14 en Tarragona y 8 en Lérida. 

Reunión de urgencia en Moncloa

El Gobierno de Pedro Sánchez no se paralizó tras lo ocurrido y quiere sacar adelante medidas para parar los efectos de lo que ellos no consideran un "movimiento ciudadano pacífico", que está "coordinado por grupos que utilizan la violencia en la calle para romper la convivencia de Cataluña". El Ejecutivo español ha alabado la acción de las fuerzas de seguridad para mantener el orden y es que Inés Arrimadas, criticando a ambas partes, ha defendido lo vital que es su participación, siendo esta la única manera de frenar su avance. Sánchez se reunirá a lo largo de la tarde del miércoles 15 de octubre con los presidentes y dirigentes del Partido Popular, Ciudadanos y Unidas Podemos. Citará a Casado, Rivera e Iglesias en Moncloa para debatir y dialogar acerca del difícil panorama en el que el país se encuentra sumergido.

El líder de la formación naranja trató de instar al socialista para activar la Ley de Seguridad Nacional, finalmente esta medida ha sido descartada, como también lo ha sido la aplicacion del artículo 155 de la Constitución. Sin embargo, tanto el presidente del Gobierno como el Ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, y la portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, han pedido al Govern de Torra que condene los actos violentos que llevan teniendo lugar en la comunidad desde la publicación de la sentencia. 

Pedro Sánchez condena la violencia que "Pedro Sánchez condena la violencia que "busca romper la convivencia en Cataluña" y citará en Moncloa a Casado, Rivera e Iglesias"

Las marchas y manifestaciones seguirán teniendo lugar a lo largo del miércoles 16 de octubre, convocadas por la ANC a lo largo de varios puntos estratégicos de la comunidad. Por otro lado, los CDR habrían citado a los radicales a las siete de la tarde en la Gran vía con la calle Marina

¿El fin de Puigdemont?

Las críticas contra la sentencia no tardaron en aparecer. Por una parte lo hizo Esquerra Republicana de Cataluña, partido fundado por Oriol Junqueras, uno de los condenados en la trama del procés. El partido independentista se aventuró con una moción en el Parlament porque la considera "injusta, bajo la apariencia de haber sido dictada en un marco de garantías y de sumisión a la ley". "No es más que el resultado de un juicio político y de una causa general contra el independentismo". 

Carles Puigdemont no iba a salir exento de culpas. Está claro que la justicia española está detrás de él y no parará hasta que el prófugo en Bruselas después de su acción en 2017 vuelva a España para ser procesado. El fallo emitido por el juez Llarena ha tenido que ser traducido al neerlandés por petición expresa de la Fiscalía belga, de esta manera podrán valorar su ejercicio futuro contra el gironés. Por ahora, Bélgica tiene sobre la mesa una euroorden de detención y entrega contra el expresidente catalán. Incluso le han prohibido la entrada a cualquier edificio destinado a labores del Parlamento Europeo.

Tanto él como el actual presidente de Cataluña, Quim Torra, han animado a la ciudadanía "a participar masivamente en las marchas que se van a producir desde distintas ciudades", no sin dejar de referirse a la comunidad como "país". Torra, que ha aplaudido las protestas, pero a la par ha reprimido los actos violentos de los rebeldes, asegura que "es el momento de fortalecer las instituciones catalanas, el Govern y el Parlament", en detrimento de convocar nuevas elecciones, a pesar de "la nueva ola de represión que está viniendo desde Madrid". Por su parte, el político también se reunirá con parte del Ejecutivo de la Generalitat para hacer balance de la situación. 

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