Tolerancia cero con la Mutilación Genital Femenina: causas, consecuencias y soluciones

Tolerancia cero con la Mutilación Genital Femenina: causas, consecuencias y soluciones

Actualmente son 200 millones de mujeres y niñas vivas las que han sido objeto de la Mutilación Genital Femenina.

De una forma completamente rudimentaria, a cargo de curanderas o incluso de sus propias madres o abuelas. En una habitación corriente de una choza oscura en un poblado en medio del bosque. Una cuchilla de afeitar utilizada en reiteradas ocasiones, un cuchillo o cualquier hoja afilada es suficiente. A veces, aguja e hilo, otras espinas de un arbusto. Las niñas, sin conocer qué va a pasar, son sujetadas mientras le realizan la ablación genital sufriendo un dolor tan intenso que nunca olvidarán, ya que la anestesia, por supuesto, es impensable. 

Según encuestas de Unicef y la Organización Mundial de la Salud, las víctimas de la Mutilación Genital Femenina (MGF) están concentradas en 30 países entre Oriente Medio, Asia y, sobre todo, África. Concretamente en los 27 países africanos hay 14 que tienen mas de un millón de mujeres mutiladas residiendo en sus territorios. Del mismo modo, se estima que hay al menos 200 millones de niñas y mujeres mutiladas en todo el mundo. 

Estamos ante el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina que se celebra cada 6 de febrero desde 2012 con la finalidad de dar a conocer y así denunciar la extirpación total o parcial de los órganos genitales femeninos, particularmente del clítoris. El procedimiento consiste en arrancar el clítoris, a veces raspando los labios menores hasta eliminar los genitales externos y cerrar el corte cosiéndolo y dejando un pequeño orificio para el flujo menstrual y la orina, aunque en muchas ocasiones esto no funciona ocasionando infecciones incluso la muerte de las víctimas. 

¿Hay esperanza?

Un ejemplo de las cuchillas que utilizan para el corte "Un ejemplo de las cuchillas que utilizan para el corte"

Gracias a ONGs como Wanawake Mujer poco a poco se va concienciando sobre la problemática a nivel local y en países como España se está luchando para que esta lacra termine. Su finalidad es que a través de la mano de entidades locales, esta expresión máxima de desigualdad y sometimiento se quede en el pasado. Desde la ONG trabajan concretamente con la comunidad masai, dentro de Kenia, que en la actualidad continua realizando la MGF al 73% de las mujeres y niñas, siendo una de las más numerosas. 

Hemos hablado con Ana Pérez, cofundadora de Wanawake Mujer, que nos ha explicado lo que supone para los masais la MGF. "Entre los masais el corte es el paso de niña a mujer y, por tanto, el paso previo al casamiento forzoso al que se ven sometidas las niñas", explica Pérez. Al contrario de lo que se cree, la MGF no está relacionada con ninguna religión, es mas bien una norma social de tradición milenaria que depende de la etnia en la que nazca la niña. 

Graves consecuencias para la salud

Educación hacia los menores para que conozcan lo que sucede con la mutilación (Wanawake Mujer) "Educación hacia los menores para que conozcan lo que sucede con la mutilación (Wanawake Mujer)"

En África, la sexualidad de la mujer es un tema tabú, no se informa y no se habla de ello. Debido a esta falta de información muchas niñas no conocen lo que es la mutilación y, por ende, no saben a lo que las va a someter su propia familia. "Para ellas es un evento social importantísimo porque piensan que, por fin, las van a reconocer ya como mujeres. Es el día más especial de sus vidas. Sin embargo, hasta que lo sufren y lo viven no saben qué les va a pasar realmente", explica la cofundadora de Wanawake. 

Las complicaciones para la salud son irreversibles. Entre ellas destaca el dolor crónico, las continuas infecciones, un mayor riesgo de transmisión del VIH, la ansiedad y depresión, complicaciones durante el parto, infecundidad e incluso la muerte. Del mismo modo, después del corte tampoco son conscientes de lo que les sucede. "Hay niñas que cuando descubren que su aparato genital no es como tenía que ser, se sorprenden, porque para ellas lo normal es lo que tienen, y así lo tienen que tener todas las mujeres", continua Pérez.

Ritos de pasaje alternativo

Mi cuerpo. Mi vida. Mi derecho. (Wanawake Mujer) "Mi cuerpo. Mi vida. Mi derecho. (Wanawake Mujer)"

Para los masais el corte supone un ritual de pasaje, por esto, en esta asociación sin ánimo de lucro, se plantearon tres proyectos diferentes en los que entra Rito de pasaje alternativo. Esto supone plantear a las familias otra forma para que las niñas sean reconocidas por su pueblo como mujeres y no tengan que someterse a la mutilación.

"Para eso se suelen juntar entre 50 y 100 menores dos veces al año, entre julio-agosto y diciembre, durante una semana para que a esas menores se les vaya dando información sobre su sexualidad y sobre cómo ser una buena esposa masai. Además, se invita a la familia y a destacados miembros de la sociedad para que participen en ello. Según los datos registrados en masai, les está funcionando", explica la cofundadora.

Por otro lado, existen numerosos casos de niñas que han conseguido escapar de la mutilación y gracias a otro proyecto como las Becas para el NO han conseguido quien las ampare. Las niñas han sido informadas a través de campañas de concienciación de lo que es esta terrible tradición y a través de la educación han obtenido herramientas para decidir qué quieren y así conocer sus derechos. Con las Becas para el NO se facilita el acceso a la educación de esas niñas que han conseguido escapar y decir NO a la MGF ya los matrimonios forzosos

A raíz de esto, también trabajan con la reunificación familiar. "Cuando una niña escapa, la tutela de la misma pasa a la ONG local, pero desde ese mismo momento la ONG también se pone en contacto con la familia para intentar reunificarlos y que desistan de la mutilación", explica. Sin embargo, son muchas familias las que finalmente no cambian nunca de idea y someten a las niñas al ostracismo. Es la propia familia la que las destierran.

También trabajan a través del proyecto MAUA, flor en suahili, por aquellas mujeres que han decidido y comprometido a no mutilar a sus hijas y así conseguir a través de productos de artesanía una forma alternativa de trabajo, que las generaciones posteriores se salven. 

¿La MGF es también un asunto europeo?

Mauas hechas por niñas que han escapado de la mutilación (Wanawake Mujer) "Mauas hechas por niñas que han escapado de la mutilación (Wanawake Mujer)"

Debido a la globalización y el desplazamiento esta práctica está presente en Europa. Son alrededor de 52.000 las niñas españolas que están en riesgo de sufrir la mutilación. Esto se debe a que sus países de origen todavía se realiza esta práctica. "Muchas familias aprovechan el periodo vacacional en el que vuelven para ver al resto de su familia para realizar la mutilación de las niñas", añade Ana Pérez. Para evitar esta practica que realmente es un problema a nivel mundial, se debe detectar el riesgo y hacer una revisión anterior y posterior del viaje

¿Qué se puede hacer desde la comodidad de nuestra casa?

"Lo primero es dar a conocer, porque las cosas que no existen no se conocen y, por tanto, no se lucha contra ellas. También formar parte de movimientos que como sociedad debemos combatir. Tanto entidades privadas, como públicas o personas físicas participen financiando proyectos como los nuestros", explica la cofundadora de Wanawake. 

La desigualdad de género es una asignatura pendiente a nivel mundial, en algunos lugares se necesita con más urgencia que la combatamos. Del mismo modo, para erradicar la MGF se necesita educación, información, buenas políticas y leyes que apoyen acabar con esa aberración inexplicable en países como el nuestro. Sigamos luchando para que esta forma extrema de discriminación de la mujer termine. 

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