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El destape masculino se instala en la televisión con la revolución de los penes

Cada vez son más las producciones que le bajan los pantalones a sus actores masculinos, aunque no todo lo que ves es real.

El destape masculino se instala en la televisión con la revolución de los penes El destape masculino se instala en la televisión con la revolución de los penes

Foto: HBO

Uno, dos, tres... y cuenta hasta treinta. Ni un capítulo y medio le bastó a 'Euphoria' para mostrar en pantalla más penes que en casi toda nuestra filmografía de los últimos veinte años. Fue en los primeros diez minutos del segundo episodio de su primera temporada cuando vimos a Nate Jacobs, uno de sus protagonistas, rodeado de treinta miembros flácidos de todos los tamaños y colores. La secuencia no fue una anécdota en el universo eufórico, pues desde entonces los cuerpos desnudos de los actores y actrices de la serie son constantemente expuestos. Pero, desde luego, fue la evidencia de un cambio de tendencia en la ficción. ¿Por qué cada vez es más común ver a hombres desnudos en el cine o la televisión? ¿Ha llegado el destape masculino para quedarse?

Los desnudos más sonados

Eric Dane interpreta a Cal Jacobs en 'Euphoria' Eric Dane interpreta a Cal Jacobs en 'Euphoria', imagen de sustitución
Eric Dane interpreta a Cal Jacobs en 'Euphoria' HBO

Si hacemos un repaso de los desnudos masculinos más famosos del cine y las series, en nuestro imaginario nos encontraremos con muchos culos depilados y espaldas vigorosas; pero si nos centramos en los últimos cinco años, seguro que recuerdas más de un pene que te impresionó. El de Eric Dane (Cal, en 'Euphoria') o el enorme miembro de Connor Swindells (Adam, en 'Sex Education') son algunos ejemplos de las series más famosas de los últimos tiempos. Dentro de nuestras fronteras, sin embargo, recordarás el de Javier Gutiérrez en la película de 'El autor', con un desnudo muy explícito, y el famoso miembro de Mario Casas en 'Instinto', que dejó sin habla a más de uno y de una.

Pero no todos se desnudaron de verdad frente a las cámaras. Eric Dane y Connor Swindells utilizaron sendas prótesis para ocultar su verdadero sexo (este último debió hacerlo para justificar la trama que se centraba en el enorme pene que tenía su personaje). También lo hizo Diego Ibáñez en 'Cardo', la serie de Atresmedia, cuando rodó una escena de sexo junto a Ana Rujas y el espectador debía verle empalmado. Por el contrario, Ben Affleck se aventuró en 'Perdida' a mostrar su más que generoso miembro real, al igual que lo hizo Álex Monner en el corto 'Gang', donde se atrevió a masturbarse en una escena muy explícita. Lo de Mario Casas, sin embargo, sigue siendo un misterio...

Esta tendencia con el destape masculino está generando un gran debate, no solo entre los espectadores, sino también entre los y las intérpretes. Maribel Verdú fue la última actriz que reivindicó el desnudo masculino, en un acto más parecido a una reclamación que una invitación, después de recordar que, de no haberse desnudado ella en varios de sus papeles, no habría conseguido muchos de ellos. No obstante, ¿estamos realmente ante una revolución fálica o es solo un espejismo? ¿Se puede hablar de un cambio de tendencia real en el tratamiento de los cuerpos desnudos de los actores si la mayoría acaban utilizando prótesis de penes?

Las prótesis, el espejismo de la liberación

La exposición, en contraposición, de los cuerpos femeninos en el cine y en las series ha llegado a ser incluso excesiva y gratuita en algunos casos. De hecho, actrices como Julia Roberts o Mandy Moore se niegan a desnudarse en la ficción. Esta última, que encarna ahora con maestría a Rebecca en 'This is us', utilizó una doble de cuerpo en 'Chasing Liberty'. El de los dobles de cuerpos es un recurso muy manido en el cine, tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, su tratamiento es diferente al de las prótesis.

Connor Swindells en 'Sex Education' Connor Swindells en 'Sex Education', imagen de sustitución
Connor Swindells en 'Sex Education' Netflix

Normalmente, estos dobles se utilizan cuando las exigencias de guion requieren escenas que los actores y actrices no están dispuestos a realizar. Se buscan entonces otros intérpretes con cuerpos parecidos que encajen en la expectativa de lo que espectador espera ver. Las prótesis, por el contrario, son más bien materiales que se utilizan en la mayoría de los casos para sustituir partes de un cuerpo. Pero, salvo en honrosas ocasiones justificadas por el guion (como en el caso de Adam en 'Sex Education'), terminan perpetuando estándares de belleza ilusorios y alejados de la diversidad real de los cuerpos. En su mayoría suelen ser penes grandes, sin ninguna peculiaridad que se desvíe de la imagen del modelo de pene que cualquiera pudiera imaginar y, en definitiva, poco realistas. Como en el porno.

Sus formas y tamaños aparecen también, en muchos casos, como símbolo de virilidad, poder y dominancia, así como sinónimo de atractivo y de capacidad sexual. ¿Qué pasaría si un chico sexy y guapo, como puede ser el cantante y actor Diego Ibáñez, no apareciera con un pene grande mientras practica sexo en 'Cardo'? ¿Se trataría de una escena menos realista o convincente? ¿No puede Gabriel, el personaje de Diego en 'Cardo', dar placer a María con un pene diferente?

La liberación sexual y la cuarta ola del feminismo

Ya sea un espejismo o una tendencia real, es evidente que la proliferación fálica es una realidad en los últimos productos culturales de nuestro cine y nuestra televisión. El motivo más evidente podría ser la liberación sexual e identitaria que protagonizan las nuevas generaciones y, por ende, los nuevos espectadores; también el auge del feminismo, que vive en los últimos años su cuarta ola. Pero, sin duda, la necesidad de arriesgar en la nueva ficción y de llamar la atención (no solo con el qué, sino con el cómo) es un pilar fundamental a la hora de enseñar un pene en pantalla.

La normalización de los cuerpos desnudos en la ficción es necesaria para crear ficciones realistas, genuinas y que conecten con el espectador. No tiene mucho sentido que se regularicen las escenas de violencia explícita o de consumo de drogas mientras tapamos penes y culos, aunque es posible que el interés por crear una nueva forma de hacer ficción nos regale escenas eróticas poco justificadas. Pero... ¿Acaso no ha sido así con las mujeres durante toda la historia del cine?

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