Desaparecida Juana Rivas, la madre obligada a entregar a sus hijos a su marido maltratador

Desaparecida Juana Rivas, la madre obligada a entregar a sus hijos a su marido maltratador

La madre podría llegar a permanecer cuatro años en prisión por no entregar los menores a su padre.

Juana, la madre obligada por la Justicia española a entregar a sus hijos a un padre maltratador, finalmente no se ha presentado en el punto acordado y se encuentra en paradero desconocido.

Con este gesto cumple su palabra, ya que afirmó tajantemente que impediría que los menores accediesen a vivir con el progenitor, a pesar de que la jueza así lo decidiese. Un hecho que puede acarrear consecuencias penales.

Su abogada, María Castillo, asegura en todo momento que desconoce su situación, pero ha confirmado que seguirá batallando para que se suspenda la ejecución de la orden judicial que pretende obligar a la madre a entregar a sus hijos a su maltratador.

Mientras tanto, la Policía Nacional se encuentra localizando a la madre y a los menores para que la sentencia se ejecute, ya que la juez contempló la intervención de las autoridades en el caso de que la madre impusiese algún tipo de obstáculo.

La madre se manifestó para evitar que la jueza le arrebatase a sus hijos "La madre se manifestó para evitar que la jueza le arrebatase a sus hijos"

En este punto, tanto la defensa de Juana, como la asesora jurídica del centro municipal de la mujer de Maracena, localidad a la que pertenece la madre desaparecida, han criticado que la representante del Ministerio Público no haya querido promover la adopción de medidas de protección frente a los menores.

Sin embargo, las autoridades españolas no pueden decidir en este asunto. Tanto el padre como los menores tienen la nacionalidad italiana, y la jueza se escuda en que debe ser el país transalpino quien decida quién se queda con los niños. Además la Fiscalía ha criticado duramente la sustracción "no autorizada" de los menores.

El abogado de Francesco, padre de los menores, también se escuda en dicho argumento: "Espero que la madre recapacite y decida volver a Italia para recuperar la custodía allí, que es el procedimiento correcto", ha confirmado el letrado.

La defensa del padre no descarta actuar por otras vías: "estoy valorando las opciones que tenemos y creo que sólo nos queda la vía penal [...] Se la podría acusar de un delito de desobediencia a la autoridad, por lo que podría enfrentarse a un año máximo de cárcel o de otro más grave como es la sustracción de menores, que acarrea entre dos y cuatro años de prisión".

Condenado por maltrato

El padre tiene una sentencia por violencia de género y otro juicio abierto en Italia por la misma causa "El padre tiene una sentencia por violencia de género y otro juicio abierto en Italia por la misma causa"

Lejos de las posibles consecuencias penales que pueda acarrear la madre, su expareja ya ha sido condenado en 2009 por un delito de malos tratos hacia su pareja. Ella decidió posteriormente darle una segunda oportunidad y en 2016 volvió a denunciarle por el mismo caso, esta vez en Italia, y en una demanda que aún continúa en trámite.

La asesora de la mujer asegura que se trata de un claro caso de violencia machista en la que los menores también son víctimas y en la que la decisión de la juez "puede ocasionar un daño irreparable" en el caso de que sean devueltos a Italia para convivir con su padre.

La madre está incumpliendo el plazo que le dio la Justicia para entregar sus hijos a su expareja, algo que ya había anunciado previamente: "No los entregaré, no puedo hacerlo", llegó a pronunciar ante los medios de comunicación. Mientras tanto, la Justicia continúa poniéndose en su contra.

Apoyo en redes sociales

El caso ha generado una amplia expectación mediática y ha sido muy comentado en redes sociales, donde la mayoría de comentarios han llegado en apoyo a la madre y en crítica a la decisión judicial.

Las voces han llegado desde todos los ámbitos, sobre todo de la política:

Incluso algunos usuarios han llegado a ofrecerse para ayudar a la madre de los menores.

Los mensajes se replican con las etiquetas #YoApoyoAJuana o #TodasSomosJuana mientras que el pueblo de Maracena, donde vive la mujer, se levanta para criticar una decisión que consideran muy injusta.

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