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El 'blockchain' se extiende por la industria del sexo

La pornografía, los locales de striptease, o los sitios de citas online ya se han afianzado en el negocio de las bitcoins.

El 'blockchain' se extiende por la industria del sexo

A nadie le sorprende ya pagar a través del móvil, con una pulsera, o incluso a través del reloj. Tampoco es novedad comprar utilizando tokens en festivales. Es un hecho, la tecnología 'blockchain' ha llegado para quedarse e inunda la mayoría de los aspectos de nuestra vida. 

El blockchain ha llegado, incluso, al sexo. Y es que aspectos de la industria como la pornografía, los espectáculos de strippers, o las páginas de citas online han entrado ya en la esfera de influencia de la cadena de bloques

La situación ha llegado a tal extremo, que existen locales de striptease en Las Vegas, donde las bailarinas llevan códigos QR temporales en sus cuerpos. Los servicios que prestan a los clientes son pagados con dinero virtual, y de paso, se lleva al límite la objetivización de las trabajadoras.

El propietario de uno de los establecimientos en cuestión, Nick Blomgren, prefiere, sin embargo, aludir a otras razones a la hora de defender su decisión: "Es la única fórmula que oculta en qué se gastan el dinero los usuarios". Y es que algunos bancos estadounidenses cancelan las cuentas de consumidores de espectáculos sexuales, por lo que tanto empresarios como clientes hacen uso de los bitcoin para esconder su identidad.

No solo los locales de striptease han adoptado este sistema. Lo han hecho también los prostíbulos norteamericanos, cuyo principal objetivo es mantener el anonimato de los que sustentan el negocio de la prostitución: los clientes . Por ello, mientras las trabajadoras sexuales sufren cada vez peores condiciones  y se exponen al peligro de forma constante, sus clientes ya pueden pagar con bitcoins.

Los usos del blockchain en el sexo

El pago con bitcoins ha llegado a la industria del sexo "El pago con bitcoins ha llegado a la industria del sexo"

Los portales de pornografía o las páginas de citas online se han sumado también al blockchain. De hecho, algunas empresas ya han puesto en circulación un sistema de tokens, o como lo define el experto William Mougayar, "unidades de valor que una organización crea para gobernar su modelo de negocio y dar más poder a sus usuarios con el objetivo de interactuar con sus productos".

La aplicación de citas Matchpool se ha basado en este novedoso y controvertido modelo para crear una herramienta en la que las personas pagan con bitcoins para encontrar internautas con ideas afines o intereses similares a los suyos. De esta forma ha nacido también la escalofriante iniciativa Legalfling, que propone la firma de un contrato online para establecer relaciones sexuales, y que no solo se ríe de algo tan crucial como el consentimiento, sino que pretende eliminar la validez de la comunicación durante las relaciones sexuales y el derecho a decir "no" en cualquier momento.

Aplicaciones machistas aparte, lo cierto es que el blockchain es ya sinónimo de anonimato, privacidad y, sobre todo, del adiós definitivo a los intermediarios. Por ello, la industria del sexo se sirve cada vez más de esta tecnología para tratar de mantenerse en el mercado.

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