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Bielorrusia siembra la polémica enviando a la politizada banda Galasy ZMesta a Eurovisión 2021

La banda es conocida por sus letras nacionalistas y defensoras del presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko. El tema eurovisivo no es excepción.

Bielorrusia siembra la polémica enviando a la politizada banda Galasy ZMesta a Eurovisión 2021 Bielorrusia siembra la polémica enviando a la politizada banda Galasy ZMesta a Eurovisión 2021

Foto: Galasy Zmesta

La situación social y política en Bielorrusia no está siendo la mejor, hasta el punto de cuestionarnos si estarían o no en Eurovisión 2021. Luego de las elecciones generales celebradas el pasado mes de agosto, que reafirmaban el poder de su primer y único presidente Aleksandr Lukashenko, la inestabilidad se ha adueñado del país ex-soviético.

Y es que Lukashenko, presidente de Bielorrusia desde la obtención de su independencia en el año 1991, vencía los comicios por un contundente 80%, una cifra que no convenció a gran parte del electorado ni de la comunidad internacional, llegando a ser acusado de fraude por diversas instituciones.

Desde ese momento, el pueblo bielorruso se echó a las calles, acusando a Lukashenko de fraude, y reclamando una repetición electoral. En un país tranquilo y económicamente bien posicionado como el bielorruso, las movilizaciones fueron aplacadas con bastante dureza policial, un hecho que ha tenido al país en jaque, y por supuesto también a su televisión pública, la cual no había dicho nada acerca de Eurovisión en los últimos meses.

Fruto de estas revueltas y del apoyo incondicional al presidente Lukashenko, la banda Galasy ZMesta alcanzaría la fama, primero con un canal de YouTube donde difundiría canciones en defensa de la nación y ridiculizando a la oposición, y después con la propia televisión, la que no tardó en incluirlos en parrilla en más de una ocasión. Debida a su lealtad al sistema de gobierno, y su devoción al líder Lukashenko, los Galasy ZMesta (Voces del Pueblo) se han ganado un billete para Róterdam, sembrando la polémica en toda la comunidad eurovisiva.

El tema, llamado 'I'll Teach You', defiende a base de metáforas la implantación de un modelo de Estado férreo y seguro, prometiendo la libertad solo bajo el modelo de Lukashenko. A sabiendas de que las letras políticas no están permitidas en el festival, la banda juega con los dobles sentidos con el objetivo de evitar un baneo para la competición, en la que serán para nada competitivos pero sí difundirán el mensaje oficialista en un momento muy complicado para el gobierno bielorruso. En palabras del líder de la banda en una entrevista reciente, en los tiempos recientes "'se está tratando de destruir el país que amamos y donde vivimos, y no podemos permanecer indiferentes".

Suecia toma cartas en el asunto

La banda es conocida por ofrecer su lealtad total a Lukashenko "La banda es conocida por ofrecer su lealtad total a Lukashenko"

Si bien la UER aún no ha mostrado ninguna postura al respecto de la candidatura bielorrusa más allá de su anuncio, otras delegaciones y ex-representantes sí han mostrado su parecer.

Para empezar, de cara a la final del Melodifestivalen, el jurado internacional iba a contar con un miembro bielorruso, un hecho que tras conocer el tema, y alegando la SVT la falta de libertad de prensa en Bielorrusia, se ha suprimido. En su lugar, Bjorkman ha apostado por Reino Unido, dejando a las claras que la situación en Bielorrusia es digna de analizar.

A su vez, ex-representantes bielorrusos como Naviband o los VAL, que fueran a representar al país en 2020 y se les negase la participación en 2021 por unirse a las manifestaciones en contra de Lukashenko, se han pronunciado al respecto. En palabras de los propios VAL, en Bielorrusia a día de hoy "ser leal es mucho más importante que tener talento".

Junto a estas reacciones, la delegación de Ucrania también se manifestó al respecto, mostrando su disconformidad y sorpresa con la elección. Sin ser la primera ni la última vez que una candidatura con tintes políticos llega al festival, quizá nunca había sido un tema tan evidente en un momento tan clave en una nación como Bielorrusia.

Las semanas nos dirán si el tema acabará compitiendo en Róterdam o no, lo que sí es seguro es que su éxito musical no llegará ni por asomo en la cita eurovisiva.

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