9 beneficios de ir de vacaciones en septiembre

9 beneficios de ir de vacaciones en septiembre

Si eres una persona amante de la tranquilidad, encontrarás muchos beneficios en elegir septiembre como mes vacacional.

Vida Sara Menéndez Espina Sara Menéndez Espina 15 Septiembre 2018 10:00

¿Te has quedado sin días de vacaciones para el verano? ¿Tu negocio no te permite cerrar en la temporada alta? ¿Ha llegado septiembre y tu piel aún luce blanca como la horchata?¿Te crees que eres un ermitaño porque prefieres viajar cuando nadie más lo hace? Verdaderamente, septiembre es un mes fantástico para ir de vacaciones, y encontrarás que no sois pocos los que tenéis la oportunidad, o la elección, de tomaros esos preciados días de descanso cuando todo el mundo está con los ánimos por el suelo por volver al trabajo y despedirse de la playa. Te contamos algunas de las mejores ventajas de irse de vacaciones durante el mes de septiembre, quizá para el año que viene prefieras cambiar las fechas y probar a viajar en esta época de transición entre el verano y el otoño.

1 Ni operación salida, ni operación retorno, ¡mucho más seguro!

Tranquilidad en la carretera

Está claro que el verano es el periodo vacacional favorito de mucha gente, así que salen todos a la vez y sabemos lo peligroso que es eso, además de desesperante. Aunque septiembre es un mes en el que muchos amantes de esta época elegimos salir de vacaciones, no tiene ni comparación con la afluencia de veraneantes de julio y agosto. Aprovecha y disfruta de este viaje por carretera tan tranquilo.

2 No hace ni mucho frío, ni mucho calor vayas donde vayas (vaya, que aún puedes ir la playa)

Puedes disfrutar de la playa en septiembre

En las zonas de playa, septiembre es aún un mes de ir a tomar el sol y el baño. No, no es el mismo tiempo que agosto, pero si eliges un destino nacional como la costa de levante, el sur o las islas, puedes disfrutar de una temporada de playa estupenda. Incluso sin el calor sofocante previo.

También es una buena época para amantes del deporte y la montaña, por las mismas razones: ni tienes el sol amenazando de derretirte la cabeza, ni el frío que se avecina en los próximos meses.

3 Una pequeña extensión del verano

Aléjate del estrés de septiembre

La vuelta al cole, al trabajo, al otoño, a las chaquetas, y a los planes indoor, se hacen un poco cuesta arriba. Pero si aprovechas para salir de vacaciones en septiembre, parece que postergamos un poco la rutina pre y pos-veraniega. Y como decíamos, si eliges un destino más soleado, parecerá que el verano aún no se ha terminado.

4 Es más barato

No te arruines en septiembre

La menor demanda y el tiempo más dudoso hace que en septiembre bajen los precios de viajes, alojamientos y demás. Así que es una gran opción para bolsillos más resentidos, o simplemente si quieres ahorrar un poco en tus vacaciones, puedes repartirlas entre esta época y otra de temporada baja y podrás tener dos destinos vacacionales por el precio de uno en pleno verano. No se puede desperdiciar ni un euro en estos tiempos.

5 Los sitios están menos llenos de gente

¿Dónde están todos?

Hay destinos turísticos que son muy bonitos y hay que visitarlos, sí, pero si tienes auténtico pánico a las aglomeraciones de personas, o simplemente te gusta la tranquilidad de ir a tu aire, septiembre es un gran mes. Podrás pasear con tranquilidad, comprar en las tiendas sin hacer grandes colas, no pelearte con la gente en los hoteles por coger sitio en la piscina o en la playa, no salir en medio de decenas de fotos de turistas, o evitar a los extranjeros ebrios.

Podrás encontrarte, como mucho, con las personas residentes que hacen su vida normal, o con otros viajeros que han tenido la misma genial idea de ir en septiembre de vacaciones, y os podréis mirar con cara de aprobación mutua.

6 No tienes que pelearte con nadie del trabajo por las vacaciones

Repartir vacaciones en el trabajo puede ser muy complicado

A la hora de repartirse las vacaciones en el trabajo, es menos probable que coincidías en fechas si tú ya, directamente, optas por septiembre. Eso si no eres profesor o profesora, claro, que tienes que optar por las vacaciones en los momentos clave del año: verano, Semana Santa y Navidad.

7 Mayor disponibilidad de alojamientos

No tendrás problemas de alojamientos en septiembre

No, no estarán todos los hoteles llenos ni los billetes de avión o tren en las tarifas más caras o a horas imposibles. Sabemos que en septiembre viaja gente, pero tendrás muchas más posibilidades para elegir cómo viajar y dónde hospedarte. Quizá caces alguna que otra oferta para aprovechar el tirón del post-verano.

8 El verano puede ser una época tranquila para trabajar

Trabajar en verano, mucho menos estresante

La oficina está vacía, los jefes están fuera, la ciudad ya no tiene tanto ajetreo a la hora de ir a trabajar, disfrutarás mucho más de ese café, refresco o caña de la tarde... Para muchas personas, pese al calor, acudir a trabajar en esta época es bastante tranquilo, y cuando llega el ajetreo post-vacacional, ellos desaparecen. No suena mal el plan, ¿no?

9 Aún son fiestas en muchas ciudades y pueblos

Disfruta de las fiestas en septiembre

¿Quién ha dicho que las fiestas son sólo en pleno verano? Infinidad de pueblos y ciudades celebran sus días grandes en septiembre, así que las verbenas, los fuegos artificiales, las carpas, los banderines y el buen humor seguirán presentes si sabes elegir destino. Además, sigue habiendo mucha oferta cultural, festivales cerveceros y cualquier otra actividad que te apetezca probar.

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