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Así se desarrolló la peor tragedia migratoria en Melilla

Las ONGs aseguran que están cavando una fosa para enterrar a los fallecidos y piden una investigación.

Así se desarrolló la peor tragedia migratoria en Melilla

Durante el viernes 24 de junio, unas 2.000 personas originarias de África intentaron cruzar la valla fronteriza de hierro y cerca de 500 lograron pasar al área de control. Allí, de acuerdo con la versión oficial, ocurrió una estampida humana en la que murieron decenas de personas frente a los ojos de los agentes migratorios.

A las 7:40 horas de la mañana del viernes 24 de junio, madrugada del día de San Juan, se podía ver a través de las cámaras de seguridad perimetrales del Ministerio del Interior, a los migrantes adentrándose en una vaguada que lleva desde la montaña hasta el Barrio Chino.

En la ciudad se puso en marcha el protocolo 'antintrusión' y los migrantes fueron interceptados por la policía marroquí y las fuerzas auxiliares cerca de la mezquita a eso de las 8:15 horas. Algunos llevaban palos y piedras en las manos, tal y como se puede ver en algunos vídeos grabados de cerca por los vecinos con sus teléfonos móviles.

En menos de cinco minutos, las miles de personas africanas llegaron al puesto fronterizo y cortaron la puerta con sierras radiales y una parte de la alambrada. Algunos se colgaban y pasaban por arriba y otros se escurrían por debajo de las barreras. Al menos 37 murieron en el intento, aunque Marruecos haya dicho que ese número se reduce a 23.

Ese grupo ya había causado disturbios con anterioridad

Las autoridades han informado que el grupo que causó el revuelo ya había causado disturbios el día anterior. La razón fue que la policía sudaní habría desmantelado los campamentos del Gurugú en los que residían. Es una medida habitual de cara al verano ante la llegada de turistas, sobre todo españoles, franceses y belgas.

Migrantes heridos
Migrantes heridos GTres

En algunos vídeos grabados por las ONGs sobre el terreno se puede ver a los africanos migrantes apilados, heridos y destrozados, en un solar del lado marroquí antes de montarles en autobuses. "Les golpearon con porras y a muchos les partieron las piernas", denuncian.

La mayoría de los africanos fallecidos murieron por asfixia, aplastamiento o fuertes traumatismos al precipitarse de la valla de entre entre seis y diez metros de altura. "Los que caían ya no se levantaban, les rompían a todos las piernas y agonizaron durante horas", relatan algunos testigos.

Este salto se produce días después de restablecer las relaciones fronterizas con Marruecos en Ceuta y Melilla. La última semana se habían registrado varios intentos de salto. Las ONGs piden una investigación exhaustiva sobre lo ocurrido y que se depuren responsabilidades por esta tragedia.

Los que llegaron a territorio español

133 personas consiguieron llegar por sus propios medios a las instalaciones del Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI), donde permanecen albergados. Según han relatado, llevaban días sin comer y estaban desesperados. Se habían quedado a la intemperie después de perder todas sus pertenencias y alimentos.

Un dron del Ministerio estuvo sobrevolando el terreno y grabó todo lo ocurrido. El pasado mes de febrero el Ministerio del Interior cerró por vía de emergencia la compra de cuatro aeronaves de uso militar para poder adelantar la respuesta en estos saltos masivos en Ceuta y Melilla.

Estos migrantes cada vez son más peligrosos para los agentes que prestan labores de protección y seguridad a ambos lados de la frontera. Con medios técnicos pretenden reforzar la vigilancia en los perímetros fronterizos y poder adaptar de una forma más agilizada la respuesta adelantando la intervención correspondiente.

La policía española denuncia la falta de personal y de recursos

Los agentes españoles denuncian la falta de personal y de recursos y se quejan por no poder emplear material antidisturbios contra estos grupos, que cada vez actúan con más violencia.

Efectivos de ambos países colaboraron para devolver al origen a los que se habían quedado en el entrevallado. Según las autoridades marroquíes, los heridos han sido trasladados a otras localidades del centro del país como Juribga o Kelaat Sragna, a más de 600 kilómetros de distancia.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez felicitó la actuación del país vecino. "La Gendarmería se ha empleado a fondo para tratar de frenar este asalto violento, bien resuelto por parte de los dos cuerpos de seguridad", dijo en rueda de prensa.

Movilizaciones en las calles

El impactante trato que han recibido los migrantes ha escandalizado a las ONGs en defensa de los derechos humanos, que reclaman investigaciones independientes de las muertes. Durante toda la semana se llevarán a cabo movilizaciones en Barcelona, Mataró, Madrid, Zaragoza, Valencia, Bilbao, Sevilla, Granada y Cádiz.

Según ha denunciado la Asociación Marroquí de Derechos Humanos "no se están realizando autopsias, lo que significa que todavía no se ha emitido la orden de abrir una investigación".

Además, se ha prohibido el acceso a los periodistas al hospital Hassani en África y a los alrededores del cementerio, donde aseguran que están excavando una gran fosa para realizar un entierro colectivo sin realizar ningún informe sobre lo sucedido.

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