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Oda a 'Tammy and the T-Rex', la joya trash de culto de los 90

Regresa del olvido 'Tammy and the T-Rex', loco título de serie B de 1994 que ha sido restaurado en glorioso 4K.

Oda a 'Tammy and the T-Rex', la joya trash de culto de los 90

Tras morir en un accidente, el cerebro de un joven es implantado en un robot con forma de tiranosaurio, el cual cobrará vida e irá en la búsqueda de su novia, Tammy. Con semejante premisa, y estando acostumbrados a tornados con tiburones y todo tipo de enfrentamientos imposibles entre monstruos en forma de obscenidades generadas por CGI barato, a día de hoy no nos extrañaría que, quienes están detrás de las producciones de SyFy o Asylum, hubiesen dado luz verde a una idea tan desquiciada como la que plantea 'Tammy and the T-Rex'.

Llegando a caer en un ostracismo de más de dos décadas, hay que remontarse hasta 1994 para conocer su origen, siendo ese el año en el que una producción que había sido concebida entre colegas, era vendida a la televisión, cuyos censores masacrarían emitiendo una versión que eliminaba todo el gore que incluía para poder destinarla a un target de público familiar. Así fue como la película que había dirigido Stewart Raffill llegó al mundo herida de muerte, pues tras su paso por la televisión quedó olvidada hasta que llegó el turno de los arqueólogos del cine, quienes harían una reivindicación a la altura.

Sin embargo, viendo que su delirante planteamiento podría enmarcarla perfectamente dentro del cine de serie Z, muchos se preguntarán qué tipo de valor podría tener un film concebido para la pequeña pantalla que en su momento no consiguió el respaldo del fandom, cosa que sí había pasado con títulos convertidos en piezas de culto del cine trash como 'El ataque de los tomates asesinos' o 'Mal gusto', por poner un par de ejemplos. La respuesta se puede resumir en dos factores: porque el público no llegó a ver la película tal y como había sido concebida (por la censura), y porque en ella coincidieron dos jóvenes actores que pocos años más tarde se convertirían en nuevas promesas de Hollywood, Denise Richards y Paul Walker.

Dos estrellas a punto de despegar

Denise Richards y Paul Walker en 'Tammy & the T-Rex' "Denise Richards y Paul Walker en 'Tammy & the T-Rex'"

Antes de entrar de lleno en el aspecto técnico y los recortes en la sala de montaje, recordaremos que sendos intérpretes estarían presentes entre los rostros de la nueva oleada de talentos de finales del pasado siglo. Todavía faltaban unos años para que Richards se convirtiese en carne de slasher por obra y gracia de 'Un San Valentín sangriento', también para que las flechas envenenadas de aquel Cupido asesino le asestasen un golpe mortal al casarse con Charlie Sheen en 2002. Tras haber encadenado un montón de trabajos en series como personaje episódico desde 1990, no sería hasta 1997 cuando la actriz conseguiría su primer papel importante en el cine, gracias a Verhoeven y su ácida crítica antibelicista en forma de invasión intergaláctica con insectos gigantes que fue 'Starship Troopers (Las brigadas del espacio)'. Después de eso, las mieles del éxito llegarían en forma de perversa femme fatale desde la vertiente más cómica en 'Muérete, bonita', y por la calenturienta en 'Juegos salvajes', para acabar engrosando la lista de chicas Bond en 'El mundo nunca es suficiente'. Nadie (ni ella) imaginaría que, veinte años después, su primer trabajo de renombre en la industria sería aquella producción de serie B que se había estrenado en la televisión en 1994.

La carrera de Paul Walker podía comprenderse en paralelo a la de su compañera, habiendo comenzado en televisión para comenzar a labrarse una carrera, siendo su participación en la longeva 'The Young and the Restless' entre 1992 y 1993 el mayor highlight en su trayectoria cuando le llegó el papel de Michael en 'Tammy and the T-Rex'. Sería en el 1998 cuando empezaría a destacar como secundario en películas como 'Pleasantville' o 'Vaya par de idiotas', hasta que en el 2000 le llegaba su primer protagonista de la mano de 'The Skulls - Sociedad secreta'. Un año más tarde, encarnaba por primera vez a Brian O'Conner en la primera entrega de 'The Fast and the Furious (A todo gas)', el título de acción para amantes del tunning y que nadie esperaba que se convirtiese en una de las franquicias más taquilleras de todos los tiempos.

La restauración de Vinegar Syndrome

Denise Richards y su amado Tiranosaurio mecánico con cerebro humano "Denise Richards y su amado Tiranosaurio mecánico con cerebro humano"

El nombre de Vinegar Syndrome puede resultar para la gran mayoría totalmente desconocido. Y no existe mejor forma para que nos hagamos una idea de cuál la filosofía que rige esta compañía (que lleva desde 2012 encargándose de la restauración y distribución de películas), que la frase que la periodista Katie Rife incluyó en 2018 en uno de sus textos para AVClub: "para el cine de culto, la marca Vinegar Syndrome es tan importante para los medios físicos y la conservación de películas como lo es The Criterion Collection". La clara muestra de ello fue el primer trabajo que se puso a la venta allá por 2013, un pack llamado 'The Lost Films of Herschell Gordon Lewis' que incluía tres películas del Padrino del Gore que hasta entonces se habían considerado dentro de la categoría de lost films, recuperados en todo su esplendor para los amantes del cine más underground y coleccionistas de joyas ocultas.

No es de extrañar que, de entre toda la labor de arqueología cinematográfica llevada a cabo por el equipo de expertos restauradores y analistas de piezas de culto que conforman Vinegar, en 2019 se anunciase a bombo y platillo la restauración en 4K de un título que el público había olvidado y que, recordemos, en Estados Unidos había sido reconvertido en película familiar (solo en algunos países como Italia, llegó en su momento sin cortes ni censura). A partir del negativo original en 35 mm, la película de Raffill tenía ahora una segunda oportunidad para lograr encandilar a la audiencia, la cual abrazó sin concesiones el hecho de que llegase a través del circuito de festivales con todas las escenas de salvaje gore que habían sido eliminadas en 1994. Y para sorpresa de todos, se trataba de algo mucho más salvaje de lo que podíamos esperar.

Un delirio hecho realidad 

Terry Kiser, Ellen Durbin y Paul Walker en 'Tammy and the T-Rex' "Terry Kiser, Ellen Durbin y Paul Walker en 'Tammy and the T-Rex'"

El germen de 'Tammy and the T-Rex' tuvo lugar después de que el director conociese a un hombre que poseía un tiranosaurio animatrónico, el cual tenía que enviar a Texas y le dijo que sería perfecto para rodar una película. Cuando le preguntó que cuál sería la historia, Raffill aseguró que no tenía ninguna, pero que como tenían un mes para rodar, la escribiría sin problema alguno. Una semana después, el guion estaba terminado y las localizaciones situadas en los alrededores de su casa. Él mismo confesaría que lo único que pretendía era hacer una película que fascinase a los amantes del cine más loco y delirante, de ahí que de su esencia se pueda percibir cierta inocencia a la hora de no querer ser un título con la intención de trascender.

Lo que podría haber sido un ejemplo de spoof movie en la línea de la saga 'Agárralo como puedas', acabó perfilándose como ejemplo de lo maravillosamente absurdo, donde se representaban varios elementos de diferentes géneros cinematográficos a través de la representación de diferentes arquetipos. En la inocente y enamorada Tammy (Richards), se hacen presentes las comedias románticas de instituto; el Dr. Gunter Wanchester (Terry Kiser) nos retrotrae al eterno cliché de (hilarante) mad doctor; su ayudante Helga (Ellen Dubin) bien podría ser la parodia de una villana de James Bond; mientras que el pobre Michael (Walker) representa al pobre héroe fallecido, reencarnado esta vez en una monstruosa y adorable criatura que sembrará el caos a su alrededor, aplastando y destripando a quien se le cruce por delante.

Definitivamente, no había mejor título que este como para ser restaurado por la buena gente de Vinegar Syndrome, cuyo resultado final podemos contemplar en exquisito 4K, con el cual se corona como heredera tardía de aquel gore de principios de los años noventa en la línea de 'Braindead (Tu madre se ha comido a mi perro)'. Una joya del cine de serie B, perfecta para ver en compañía y dejarse fascinar por el descaro de su creador, la persona que tuvo la idea de poner a un dinosaurio en pantalla regalando flores a su amada, o el mismo que no se cortó un pelo a la hora de representar la mañana siguiente a una (intuída) noche de sexo interespecies lleno de pasión. Porque si alguna vez imaginaste ver a Denise Richards a lomos de un T-Rex en una estampa bucólica, 'Tammy & the T-Rex' es esa fantasía hecha realidad donde lo absurdo y lo adorable se fusionan en un tesoro cinematográfico que pasará a la historia.

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