Los youtubers crean un sindicato para denunciar la tiranía de los algoritmos

Los youtubers crean un sindicato para denunciar la tiranía de los algoritmos

Los youtubers estarían dispuestos a iniciar una batalla legal contra la compañía antes de abandonar a sus miles de seguidores y renunciar a su canal.

Los influencers o youtubers se ganan la vida a través de crear contenido frente a la pantalla y compartirlo con sus seguidores. El boom de las nuevas tecnologías marcó un antes y un después en la aparición de esta nueva profesión que, pese a lo divertida y fácil que se ve, es presa de las arduas condiciones de las plataformas que utilizan para divulgar ese contenido. Es por ello que el alemán Joerg Sprave, un youtuber de 54 años, ha creado un sistema a través del cual reivindiar su actitud a YouTube y Google: Youtubers Union, el primer sindicato de youtubers en el mundo.

Esto ocurre especialmente tras los conocidos cambios en los algoritmos de la plataforma, que según los youtubers, solo han ensombrecido su reputación de con constantes pérdidas de visitas, suscripciones y peor aún, la temida desmonetización de los vídeos. Sprave tiene cerca de dos millones de suscriptores y sube vídeos originales a su canal desde 2008. Ha vivido en sus carnes aquello que denuncia, especialmente después de haber hecho mucho dinero con sus tirachinas caseros y otros tipos de armas domésticas. 

YouTube sabe lo mucho que sus productores se esfuerzan en crear contenido, pero evidencia su preferencia hacia el usuario. Busca mejorar su usabilidad y accesibilidad, demostrando que la prioridad sigue siendo la audiencia y no el prosumer. Los criterios impuestos por el gigante audiovisual estadounidense están condenando la popularidad de muchos youtubers y es que son muchos los que temen por el exitoso rendimiento que su negocio en la red había tenido hasta ahora. Más de 500 influencers han decidido subirse al carro de Sprave, que va muy en serio con el asunto y habría integrado la asociación dentro de IG Metall, que cuenta con 2,3 millones de trabajadores afiliados en todo el mundo.

Youtubers Union ya cuenta con mucho apoyo social y una gran acogida en Facebook, con más de 20.000 seguidores. No buscan otra cosa que la publicación de los criterios que conciernen a la monetización y visitas de su contenido. Del mismo modo, reclaman una especie de servicio de atención al youtuber para que en caso de que la compañía tome decisiones "negativas" que entorpezcan su actividad, puedan pedir una explicación sobre su implantación. Lo hacen a través de Fairtube, una especie de manifiesto digital en forma de página web.

Críticas que no cesan

El mundo de YouTube sobrepasa los límites y es sin duda un universo paralelo que ha traído consigo muchas alegrías. También decepciones, y es que además de la forma en la que la empresa decide que sus usuarios visualicen los videos, las acusaciones en torno a la infracción de derechos y reglas de comunidad también son una constante. Especialmente después de que canales problemáticos que infringen las reglas no sean censurados, ante otros que sí lo hacen e injustamente sufren las consecuencias de la desmonetización de sus vídeos de forma inesperada. 

En el comunicado que Sprave divulgó el pasado 26 de julio de 2019, el alemán menciona que están "bajo control completo" de la multinacional, pues al menos 10.000 censores revisarían los populares vídeos de los youtubers que todos conocemos. Finalmente, ellos, junto a otros directivos de la compañía, decidirían las normas que se deben aplicar a la comunidad de usuarios y a los mismos youtubers.

"Tenemos que hacer nuestros vídeos exactamente como ellos quieren, o de lo contrario, nos enfrentaremos a la desmonetización y el filtrado", reprocha. Por otro lado, denuncia públicamente que el abandono de su canal durante las vacaciones solo suscita pérdidas en suscripciones y visitas, "ya que el motor de recomendaciones está programado para favorecer cargas muy frecuentes". Algo parecido a lo que hace Instagram y Twitter, después de haber eliminado recientemente el componente cronológico de su algoritmo. Ahora los vídeos no aparecen de forma que el usuario pueda visualizar primeramente el contenido más reciente entre sus suscripciones.

Youtubers Union ya se encuentra a la espera de recibir una respuesta de la plataforma, que tendrá hasta el 23 de agosto de 2019 para decidir si apoya las quejas de quienes son, en parte, el motor de su indiscutible éxito. Si no lo hace, podría embarcarse en un proceso legal del cual podrían no salir bien parados, si los youtubers dejan ver que trabajan como falsos autónomos. Algunos de ellos, especialmente los gamers, ya se han pasado a Twitch, competencia directa impulsada por Amazon. Asegurán que la retribución económica obtenida por la creación de contenidos en esta plataforma es superior a la de YouTube. 

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