Pedro Sánchez reabre 22 piscinas de las prisiones españolas con un coste de 340.000 euros

Pedro Sánchez reabre 22 piscinas de las prisiones españolas con un coste de 340.000 euros

El Partido Popular las había cerrado en el año 2012 por no tener fondos suficientes.

Política Maribel Baena Maribel Baena 22 Agosto 2018 13:02

Desde que Mariano Rajoy decidió cerrar las piscinas de las prisiones en el año 2012, los presos no han podido disfrutar de un chapuzón en verano. No obstante, el Ministerio de Interior, bajo el amparo de Pedro Sánchez, ha conseguido reabrir 22 piscinas de las veintiséis que existen en la actualidad. El plan original era conseguir que las veintiséis estuvieran operativas, pero no ha sido posible hasta el momento.

Este lunes se abrió la última, en Granada. Aún quedan cuatro, y ya se ha anunciado que la siguiente será la de Albocasser, en Castellón, que se activará el lunes que viene. La inversión se ha presupuestado en 340.000 euros pero, según un portavoz del Gobierno, "la cantidad ha sido mucho menor". Rajoy cerró las piscinas porque consideraba que, en plena crisis, darles a los presos este tipo de instalaciones era un despilfarro. 

La piscina de la cárcel de Archidona será una de las primeras en reabrirse "La piscina de la cárcel de Archidona será una de las primeras en reabrirse"

La intención del Gobierno llegó a los medios durante el pasado mes de junio. Entonces, el nuevo secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Órtiz, pidió a los encargados de los centros que informaran sobre el estado en el que se encontraban las piscinas. A partir de ahí, se comenzó a hacer una investigación para ver cómo podrían reabrirse sin necesidad de invertir más dinero del necesario. En este punto, la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones comenzó a indagar para ver qué prisiones se verían afectadas por estos cambios. "Durante estos seis años cerradas, en la mayoría de los centros penitenciarios las piscinas se han deteriorado", explican desde la APFP.

La mayor parte de estas piscinas cuentan con socorristas, y en dieciocho de ellos el puesto lo ostentan los propios reclusos tras haberse formado. Hay tres que ni siquiera necesitan socorrista debido al tamaño que tienen, demasiado pequeñas como para que pueda suponer ningún tipo de peligro. Los presos y las presas que hayan tenido la oportunidad de estar en una de las cárceles cuyas piscinas se han reformado disfrutarán de las instalaciones hasta el 15 de septiembre.

Piscinas para reinsertar: se realizan actividades deportivas

Las primeras críticas ya han resonado, señalando que estas reformas cuestan un precio que bien podría enfocarse en otros ámbitos. Desde Instituciones Penitenciarias han querido hacer hincapié en que estas piscinas no son única y exclusivamente para que los presos y las presas (así como los hijos de estas que se encuentran en prisión con ellas) disfruten, sino que también pueden realizar actividades deportivas y pueden asistir a distintos cursos.

La cárcel tiene como principal objetivo la reinserción social, algo que a veces se olvida. "Las valoraciones que hemos recibido de los centros han sido muy positivas. Su apertura ha mejorado la convivencia y reducido la conflictividad, sobre todo teniendo en cuenta las altas temperaturas que hemos tenido este verano", han explicado desde Instituciones Penitenciarias. 

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