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La otra cara de #HolaPutero: dos prostitutas defienden a sus clientes

El feminismo está dividido en cuanto a la prostitución: ¿abolición o regulación?.

La polémica que desató la campaña de #HolaPuterono ha pasado desapercibida para nadie. La etiqueta lleva días incendiando Twitter, criticando el papel de los hombres que recurren a la prostitución, señalándolos como los culpables principales del problema. La campaña ha sido muy apoyada por el colectivo feminista aunque, al mismo tiempo, ha conseguido dividirlo; y es que hay una lucha eterna dentro del feminismo sobre la situación de la prostitución, y sobre si esta debería ser abolida o regulada. 

Las personas que han promovido el #HolaPutero abogan por la abolición de la prostitución. No consideran que sea posible regular este "trabajo", puesto que ni siquiera lo consideran un trabajo, lo ven como una forma de explotar a las mujeres. En su defensa, señalan que la prostitución es una forma de denigrar a las mujeres, de tratarlas como meros objetos sexuales y cosificarlas hasta el máximo. Explican, a su vez, que ninguna mujer que tuviera recursos o posibilidades recurriría a la prostitución antes que a cualquier otro tipo de trabajo bien remunerado. la raíz del problema sería, pues, la desigualdad económica y cómo esta afecta principalmente al género femenino.

Pero hay otra forma de ver la prostitución. Este es un tema complejo, con muchas aristas, y con una gran cantidad de tabúes al respecto que nos hacen que todavía no tengamos una visión plena del mismo. Es por eso que mujeres que se consideran profesionales del sexo, como son Paula Vip y Martina Delaterra (que han concedido una entrevista en exclusiva a Código Nuevo) creen que las que de verdad deberían hablar de la prostitución son las prostitutas. Las mujeres que ejercen esta labor, que lo viven en su día a día, que realmente conocen esta realidad.

Un tema capaz de dividir al feminismo

Martina Delaterra ha señalado que, tras ver el vídeo de #HolaPutero, lo único que pudo sentir era decepción, ira y una gran tristeza. Según ella, esos casi cuatro minutos no son más que "falacias" que no hacen una diferencia clara entre las mujeres que se prostituyen "libremente" y aquellas que son obligadas a hacerlo. "Yo no me siento mercancía ni esclava ni nada. Al contrario. Gracias a mi profesión mi hija estudia en un buen colegio y tenemos una calidad de vida óptima", explica Martina. Ella es lo que comúnmente se llama escort de lujo, es decir, una prostituta con mayores posibilidades de elegir a sus clientes, y que cobra mucho más de los "veinte euros por un completo" que señalan en el vídeo de #HolaPutero.

Yo no me siento esclava ni mercancia ni nada

Esta profesional ha explicado que no mantiene sexo de forma forzada, sino que únicamente trata con los clientes tras haber consentido, tras haber llegado a un trato justo. "La prostitución es un acuerdo hecho en un momento de ocio entre un señor y nosotras. Nunca hacemos nada que no se haya pactado. Siempre puedes decir no. Y, si no te sientes cómoda, eres libre de marcharte", señaliza.

Otro tanto de lo mismo piensa Paula Vip, escort que forma parte deAprosex, la Asociación de Profesionales del Sexo. Además, Paula tiene la sensación de que la campaña sí ha ido directamente a atacar a las prostitutas, pese a que se haya puesto el objetivo en los puteros. Y es que el mensaje tras el vídeo es "no consumas prostitución", porque lo que estás haciendo es legitimar una violación mediante el poder económico. "Sin cliente no hay dinero. Sin él, los precios bajan y se negocia peor... ¿el único beneficiario? El cliente", explica ella.

El fallo que sí que podría tener este vídeo es que no hace una diferencia clara entre la prostitución de calle, la que comúnmente se realiza, y las escorts de lujo. Y es que poco tienen que ver unas profesionales con las otras, pese a que el trabajo que hagan sea, a fin de cuentas, el mismo. Porque por mucho que haya escorts que, como Martina, puedan llegar a pactos y practicar la prostitución solo tras haber llegado a un acuerdo, hay otras que tienen que someterse a lo que el cliente pida por falta de dinero. Eso es precisamente lo que se denunciaba en el vídeo de #HolaPutero: la situación de desamparo que sufren muchas mujeres a la hora de trabajar como prostitutas. 

¿Las mujeres eligen libremente ser prostitutas? ¿O no tienen alternativa?

La prostitución genera un intenso debate en la sociedad "La prostitución genera un intenso debate en la sociedad"

Son muchas las profesionales del sexo que, tras la campaña de estos días, han pedido que se deje de hablar en su nombre y se les comience a dar voz. Pero la raíz de este problema es que hay muchas formas de ver y sentir la prostitución; y si bien es cierto que hay mujeres que, como Martina, lo viven como un trabajo más, hay otras tantas que sufren en sus carnes toda la crudeza, los malos tratos y las vejaciones que esta "profesión" trae consigo. 

El mero hecho de señalar que hay mujeres que eligen "libremente" ser prostitutas es erróneo o, al menos, no es todo lo atinado que pudiera llegar a ser. Para que realmente fuera una decisión libre, no debería haber necesidad económica de por medio. Deberíamos estar hablando de mujeres que, como algunas escorts de lujo explican, deciden entre un amplio catálogo de clientes y cobran unas tarifas lo suficientemente elevadas como para mantenerse sin problemas. Pero, por desgracia, esas no son la gran mayoría de las mujeres, sino una reducida minoría. En la prostitución priman las mujeres que, como bien se explica en #HolaPutero, no tienen capacidad de decidir si quieren hacer una cosa u otra, sino que deben "resignarse" para obtener un sustento económico.

Este es un tema polémico que divide al feminismo en dos bandos y del que todavía hay mucho por analizar. Y, desde luego, es importante escuchar a todas las prostitutas posibles; no solo a las que se encuentran en una posición privilegiada, sino también a esas que pasan frío en las calles, que soportan todas las inclemencias del tiempo, por "veinte euros por un completo".

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