Un niño enferma y muere porque sus padres rezaron por él en vez de llevarlo al hospital

Un niño enferma y muere porque sus padres rezaron por él en vez de llevarlo al hospital

Los padres del menor acudieron a una boda dejando a su hijo gravemente enfermo a cargo de su hermano mayor de 16 años.

Noticias Víctor Mopez Víctor Mopez 10 Enero 2017 13:52

Un niño enfermo de siete años murió después de que sus padres presuntamente rezaran por él en lugar de llevarlo al hospital. Seth Johnson, que sufría pancreatitis y sepsis aguda, fue dejado a cargo de su hermano de 16 años durante el fin de semana de su muerte, mientras que sus padres acudían a una boda.

Los padres del niño, Timothy y Sarah Johnson, de Plymouth (Minnesota), han sido acusados de negligencia y deben comparecer ante los tribunales este mes. "No podemos comprender cómo un padre dejaría a un niño de siete años muy enfermo al cuidado de un niño de 16 años para que puedan irse de fin de semana", ha declarado Mike Freeman, abogado del condado de Hennepin, según recoge The Independent.

"Tampoco podemos comprender cómo los padres se negaron a regresar a casa el domingo por la mañana para cuidar de su hijo enfermo cuando se les notificó de su grave condición. No podemos comprender por qué los padres no llamaron a una ambulancia el domingo por la noche para obtener inmediatamente ayuda médica cuando finalmente llegaron a casa. Los Johnsons, por supuesto, se presumen inocentes. Pero vamos a usar todos nuestros recursos para demostrar que son culpables".

La negligencia de sus padres le costó la vida al pequeño Seth Johnson "La negligencia de sus padres le costó la vida al pequeño Seth Johnson"

En las semanas que precedieron a su muerte, la pareja ha explicado que el comportamiento de Seth cambió. Dejó de dormir, tenía tembleques continuos, desarrolló ampollas en las piernas, lesiones en los talones e incluso llegó a caerse por las escaleras.

Pero al parecer nunca buscaron ayuda de especialistas porque tenían "problemas con ir a los médicos" y en su lugar le diagnosticaron un trastorno de estrés postraumático y una lesión cerebral traumática. Fuentes policiales aseguran que se le diagnosticó un síndrome de alcoholismo fetal y un trastorno reactivo de apego, pero la clínica a la que hicieron referencia no tenía antecedentes de haber tratado nunca al menor.

La citación judicial afirma que el Sr. Johnson y su esposa Sarah se fueron a una boda en los días previos a su muerte, pero que el domingo 29 de marzo, su hijo telefoneó diciendo que no estaba hablando ni comiendo y estaba "letárgico y cojo". Cuando la pareja regresó aquella noche, los Johnson "oraron por su salud", y después de bañarlo, lo dejaron dormir.

Según informes, Johnson habría intentado reanimarlo después de encontrarlo inconsciente y cubierto de vómito, mientras que la madre marcó el 911. Era demasiado tarde.

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