Buscar
Usuario

Economía

Las moratorias y los ERTE son unas bombas de relojería que dinamitarán la economía española

Los planes económicos del Gobierno para ayudar en la crisis del coronavirus eran un éxito... cuando esto iba a durar un par de semanas.

Las moratorias y los ERTE son unas bombas de relojería que dinamitarán la economía española

Cuando cumplimos el mes y medio de confinamiento por culpa del coronavirus, la salida de la crisis parece cada vez más lejana. Ya se nos está empezando a advertir que la reapertura, cuando empiece a producirse, será gradual. Y lenta. El Gobierno ya nos está mentalizando a semanas de teletrabajo, meses de transporte público al treinta por ciento de su capacidad y puede que hasta más de un año sin eventos multitudinarios como fiestas populares, conciertos o eventos deportivos.

Paralelamente, el 95% de las medidas económicas aprobadas hasta hoy han sido parches. Parches para una crisis que iba a durar unos días. Parches para una rápida recuperación en V que ya nadie duda que no va a producirse. Hasta ahora, las ayudas del Gobierno a la economía del país se han limitado casi en su totalidad a legislar moratorias y ofrecer avales para inyectar liquidez al sistema. El problema es que, cada día de crisis que pasa, esas moratorias y esos avales aumentan la deuda futura que ciudadanos y empresas van a tener que soportar. Y las cosas no pintan bien.

Pongamos un ejemplo. Eres el dueño de un restaurante. Una vez obligado a cerrar por el Gobierno, todos tus empleados están en un ERTE por causas de fuerza mayor, por lo que no tienes gastos de personal, pero sigues teniendo gastos fijos. 2.000 euros al mes por el alquiler del local y casi otros 500 más de suministros y servicios varios. Tienes dos opciones, o pides un préstamo avalado por el Gobierno para ir pagando (con intereses) o te acoges a la moratoria del alquiler. En ambos casos, los plazos de devolución rondan los dos años. Si estás cerrado dos meses, como en principio parecía que iba a ser como máximo, devolver 4.000 euros en 2 años es posible para casi cualquier negocio, unos 170 euros al mes. Pero supongamos que el cierre de restaurantes se extiende seis meses como ya se está empezando a hablar. Tu deuda, sólo en alquileres, habrá ascendido a los 12.000 euros al mes. Y las mensualidades para devolverlo a los 500 euros. Súmale a la lenta recuperación que se prevé y a que al principio acudirá menos gente a tu local y el resultado es que muchos bares y muchos restaurantes se verán obligados a cerrar.

Lo mismo sucede con los ERTE que, como su propio nombre indica, son Expedientes Temporales de Regulación de Empleo. Cuando la Ministra de Trabajo ya empieza a hablar de extender esos ERTE más de un año para el sector turístico es que no ha entendido muy bien el significado de la palabra Temporal.

Unos ERTE que, para los casos por motivos económicos, suponen el mismo endeudamiento que los préstamos y moratorias. El ERTE es un excelente mecanismo para no destruir trabajo ante situaciones de crisis transitorias, pero cuando esa crisis empieza a extender en el tiempo va provocando una bola de endeudamiento de la que es muy difícil salir.

Otro ejemplo. Supongamos que tu empresa se dedica a transportar cervezas y bebidas a locales de ocio y restaurantes. El Gobierno no te ha cerrado por decreto ley, por lo que en tu ERTE la empresa está obligada a pagar los seguros sociales íntegros de sus trabajadores. Tienes 10 transportistas, que están en un ERTE hasta que los locales vuelvan a abrir. La empresa, sin actividad, sigue incurriendo en un gasto que puede rondar los 5.000 euros al mes en seguros sociales. De nuevo, si el problema sólo dura dos meses, asumir esos costes es factible a cambio de mantener el empleo y luego poder volver al trabajo cuanto antes. Pero cada mes de crisis que pasa la bola de la deuda de la empresa crece en 5.000 euros y su viabilidad futura se va reduciendo.

En definitiva, cada semana de crisis que pasa los ERTE y las moratorias dejan de ser una buena idea para convertirse en una deuda que cada vez será más difícil liquidar. El Gobierno debería dejar de actuar como si estuviésemos en una crisis transitoria y empezar a pensar en la supervivencia de empresas y trabajadores a largo plazo. Estamos empezando a llegar a un punto de no retorno. No se trata de poder seguir aplazando pagos que se irán acumulando con los próximos. La economía española necesita ayudas más ambiciosas si quiere sobrevivir y no pasarse los próximos dos años trabajando única y exclusivamente para devolver los préstamos que ha ido generando en estos meses.

Aprendiendo de otros países

En ese sentido, las terribles medidas económicas de Pedro Sánchez para paliar los efectos del coronavirus tienen solución. Basta con mirar a otros países. En Estados Unidos, donde la gestión de Trump está siendo un desastre, demócratas y republicanos se han puesto de acuerdo para ayudar a ciudadanos y empresas. De manera directa. Con cheques que llegan al buzón del ciudadano y, que no hay que devolver.

En Alemania, las empresas de menos de 5 empleados reciben una ayuda de 9.000 euros y las de menos de 10, 15.000 euros. Una vez más no se trata de un préstamo. Se trata de que los ciudadanos y las empresas puedan salir de la crisis sin una deuda galopante.

Artículos recomendados

Comentarios