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Dotter y Anton Ewald cumplen y avanzan directos a la final del Melodifestivalen 2021

El compositor del tema ganador del año pasado, Patrik Jean, se despidió del concurso en su debut como solista, tras una gala con mucha variedad.

Dotter y Anton Ewald cumplen y avanzan directos a la final del Melodifestivalen 2021

Foto: SVT - Melodifestivalen

El camino del Melodifestivalen 2021 continuó anoche en Suecia. La fiebre por el concurso que el próximo mes seleccionará el representante sueco en Eurovisión 2021 es cada vez mayor. Toda la industria televisiva y musical del país puso anoche sus ojos en la segunda semifinal del concurso, que una vez más tuvo lugar en Estocolmo, renunciando así a su tour anual por la geografía nacional.

No está siendo sencillo, ya que, aún así, la cadena pública sueca Sveriges Television (SVT) está teniendo que hacer frente a contratiempos que en años anteriores se habían convertido en rutina: desde a problemas internos con filtraciones previas en Rusia, a la privacidad del público debido a errores de ciertos artistas, o títulos de canciones un tanto polémicos. El coronavirus es lo menos, porque al menos para eso tienen soluciones a raudales.

Sea como fuere, la gala de anoche sacó notable en cuanto a diversidad de géneros, algo que no suele primar demasiado en un concurso que en los últimos años ha estado repleto de temas pop, como si de trajes a medida para Eurovisión se trataran. Aunque seguimos echando en falta otros géneros musicales, tuvimos un poco de todo.

Con puestas en escena un poco más sobrias que la semana anterior, Christer Björkman, maestro de ceremonias, cumplió una semana más al frente del formato, dando el billete de oro hacia la gran final a los regresos de Dotter y Anton Ewald. Ambos muy esperados, ya prometían y es que las casas de apuestas ya pronosticaron en los últimos días que sus temas 'Little Tot' y 'New Religion', respectivamente, no tendrían problema alguno en conquistar a la audiencia sueca. Así ocurrió y así os lo contamos tras el ensayo general anterior a la cita televisiva. Una gran ventaja y un detalle por parte de la SVT permitir a la prensa extranjera acceder a todo ese material, al igual que presumiblemente ocurrirá con el certamen europeo en el mes de mayo.

Si bien la intensa coreografía de Ewald y los ambiciosos movimientos de Dotter y sus bailarines fueron precisos y potentes en su ejecución en ambos casos, suficiente para su pase, no ocurrió de la misma forma en la parte vocal, que distó demasiado. Ni siquiera en lo musical.

Anton reconoció antes de la gala que le costaba llegar al final de la actuación y admitió que apenas podía respirar cuando llegaba el final del número se acercaba. En cuanto a Dotter, la subcampeona del año pasado salió airosa tras su desempeño vocal en las dos veces que interpretó su tema, con mejoras realmente apreciables en comparación con sus actuaciones en 2020, pese al asma que sufre y le obliga a medicarse antes de salir a escena. El Melodifestivalen nunca se ha caracterizado por ser demasiado exigente en este sentido, pero a mayor ambición escenográfica, mayor exigencia vocal. Una regla directamente proporcional.

Los suecos hicieron caso a las pronósticos de las casas de apuestas y mandaron a la final a Dotter y Anton Ewald "Los suecos hicieron caso a las pronósticos de las casas de apuestas y mandaron a la final a Dotter y Anton Ewald"

Hubo también muchas sorpresas. Las casas de apuestas volvieron acertar en el pronóstico de los finalistas, aunque no dieron pie con bola en lo que al resto de la clasificación se refiere. El resultado de los dos participantes que viajarían hasta el Andra Chansen, la gala de repesca o segunda oportunidad, fue muy distinto al que intentaron predecir. Ni WAHL feat. SAMI ni Patrik Jean tuvieron la suerte de continuar en el concurso y se fueron a casa con las manos vacías tras la segunda ronda de votación.

En el ecuador del concurso, pues ya conocemos la mitad de las 28 canciones participantes, la balanza se inclina más del lado de aquellos que ya tienen un hueco previo en el certamen y en su historia reciente, en detrimento de los que comienzan su andadura y han formado parte de los talent shows más populares del país en los últimos años. Ni siquiera aquellos que han podido disfrutar de algún éxito en los charts han conseguido derribar muro alguno, al menos de momento.

Una segunda oportunidad inesperada...

En cuanto a los dos números que se contarán con una nueva oportunidad el próximo 6 de marzo en la gala de repesca, lo cierto es que la experiencia dicta que Suecia puede cambiar de opinión en el último momento. Como yo mismo dije en la valoración del ensayo general del sábado a mediodía, Ewa Roos y Eva Rydberg se lo jugaban todo y tenían muchas posibilidades. Pusieron toda la carne en el asador y convencieron mucho más que WAHL feat. SAMI, que, pese a su tema noventero, muy comercial, se fueron a casa con las manos vacías. La pareja septuagenaria contagió y convenció más con su desenfadado 'Rena rama ding dong'. Lo mismo le ocurrió a uno de los compositores del 'Move' the The Mamas, Patrik Jean, cuyo tema no corrió misma suerte que el año pasado, en su primera experiencia como solista.

Jean se presentaba al Melodifestivalen con el mismo equipo que llevó a la victoria al trío afro-sueco-americano el año año pasado. Esta vez, al frente de su propio tema, escrito de su puño y letra. Lo hacía con un número muy fino, cuidado y elegante. Se le notó un tanto más nervioso que en el ensayo de la tarde, pero nada que él mismo no fuera solventando a medida que la canción progresaba. Sigo y seguiré sin comprender su caída final en las votaciones.

De la que igualmente volveremos a disfrutar es de Frida Green, exparticipante del 'Got Talent' sueco, en el que se clasificó en las primeras posiciones hace algunos años. Pese a ser rechazada por el jurado del 'Idol' el pasado verano, la cantante ha podido redimirse y tuvo el favor de los suecos tras interpretar con seguridad y aplomo su tema 'The Silence'. Manido y demasiado cliché, así sonó, al mismo tiempo que convincente y emocionante. 'The Silence' cuenta además con otra baza, ya que una de sus compositoras es Anna Bergendahl, representante patria en Eurovisión 2010 y concursante del Melodifestivalen ese mismo año, además en las recientes ediciones de 2019 y 2020, obteniendo la medalla de bronce con 'Kingdom Come' tras The Mamas y Dotter.

Lo suyo es el entretenimiento

Suecia sabe entretener tanto en el contexto visual, como en el sonoro. Todo hay que decirlo, la noche estuvo llena de momentazos que la pareja formada por los cantantes Anis Don Demina y Oscar Zia protagonizó en su mayoría. Espetaron todo tipo de referencias obscenas y sexuales, aunque efectistas televisivamente hablando, que hasta el mismísimo Zia quiso consultar con su abuela y ella misma aprobó tras la transmisión. Incluso incitaron a la masturbación masculina. Hubo de todo y más entre tantos y tantos tabúes, que el Melodifestivalen trata cada año de poner sobre la mesa y derribar, de la misma manera que lo hace cada año el Festival de Sanremo en Italia. Los presentadores del espectáculo forman parte de él, es una realidad bien palpable y es, sin duda, parte de su éxito. Como bien dijimos una vez finalizado el ensayo general, y nada cambió hasta entonces, el papel de Björkman quedó apenas relegado a la introducción previa al comienzo cada canción participante sobre el escenario.

Intentar imitar este rasgo tan característico del Melodifestivalen no es la mejor opción, muchos lo han hecho, Radio Televisión Española incluida, y pocos lo han conseguido. De hecho, espero no tener que volver a acordarme de la presunta majestuosidad de aquel número de apertura en la gala de preselección española del año 2014, con Anne Igartiburu a la cabeza. Un playback tan mal coordinado nunca había retumbado tan alto en los estudios de televisión de la pública. En Suecia juegan con la naturalidad y lo orgánico, no es discutible, al menos por ahora.

Dotter consolida su condición de favorita y aspira a ser la representante de Suecia en Eurovisión 2021 "Dotter consolida su condición de favorita y aspira a ser la representante de Suecia en Eurovisión 2021"

El número de votantes únicos a lo largo de la noche descendió con respecto a la semana previa. Cada año ocurre, pues el estreno es la novedad, aquello que todos esperamos ver y acaba siendo algo natural que un programa de televisión pierda televidentes en entregas posteriores. No obstante, la audiencia social volvió a ser igual de alta en nuestro país y el concurso alcanzó los primeros puestos de la lista de Trending Topics globales en Twitter. La SVT recaudó además 577.180 coronas suecas (57.000 euros aproximadamente) para la asociación solidaria Radiohjälpen, un número que sigue siendo muy elevado, que también deja así constancia del compromiso del pueblo sueco con los desastres naturales, la discapacidad y la integración.

La semana que viene, siete nuevos competidores se subirán al escenario del Annexet para intentar hacerse con uno de los dos huecos disponibles en la final del 13 de marzo, así como dos de ellos conseguirán otra nueva oportunidad. Veremos a la ganadora de Eurovisión 1999, Charlotte Perrelli; al joven artista Emil Assergård; a la repetidora Klara Hammarström; a los rockeros Mustasch; a la cantante de bandas Elisa Lindström, que también regresa al concurso; al sueco-chileno Álvaro Estrella; y al ganador de 'Idol' 2019, Tusse. El rapero sueco-americano Jason Diakité acompañará a Christer Björkman en las labores de presentación y guiará a la audiencia durante la tercera semifinal.

#IngetStopparMello! (Nada para al Melodifestivalen)

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