Así es el injusto convenio del fútbol femenino que las sitúa en el siglo pasado

Así es el injusto convenio del fútbol femenino que las sitúa en el siglo pasado

Las futbolistas españolas en Primera División cobran 300 euros y trabajan 20 años para solo poder cotizar cuatro.

La final de la Copa de la Reina de fútbol femenino se jugó el pasado 11 de mayo. Las futbolistas de la Real Sociedad se alzaron con la victoria frente al Atlético de Madrid. Pero el verdadero éxito deportivo lo lograron todas ellas, llenando el estadio de gente que apoyaba a sus equipos y disfrutaba del fútbol en su mayor esplendor. 

Un éxito que choca de bruces con la lucha de estas deportistas por conseguir una mínima igualdad en materia de derechos laborales que desde hace décadas se le han reconocido a los hombres en el fútbol. Hasta hace poco, el trabajo y el sacrificio de las futbolistas apenas se veía recompensado por la mayor parte del público y de la afición. Ahora las cosas están empezando a cambiar, muy poco a poco.  

Machismo en el fútbol internacional

Ada Hegerberg recibió el balón de oro femenino "Ada Hegerberg recibió el balón de oro femenino"

Así lo reclamó la primera jugadora en conseguir el balón de oro femenino, la noruega Ada Hegerberg, al renunciar a jugar con su selección nacional en el Mundial que se celebrará del 7 de junio al 7 de julio en Francia. La considerada como mejor jugadora del mundo, llevaba reclamando desde hace años la necesidad de igualar las condiciones que la Federación noruega otorgaba a la selección masculina. 

Cabe señalar que la lucha de la noruega no es solo una cuestión económica, sino que también en todo lo que rodea a los futbolistas masculinos en las competiciones. La desigualdad se plasma en los medios de desplazamiento, en la calidad de los hoteles, del personal técnico y sanitario de acompañamiento, etcétera. Una lucha que es impensable en España, a pesar de que los problemas y las reivindicaciones son prácticamente idénticas. 

Desde la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), su presidente David Aganzo está peleando por conseguir que las mujeres futbolistas tengan "más visibilidad". Se trata de un movimiento que está empezando a calar en la sociedad española, pero que ha tardado mucho en hacerse sonar. Ahora se está planteando que ellas jueguen también en "estadios de Primera", y que la Liga Iberdrola aparezca en la Quiniela, por ejemplo. 

España lucha por un convenio de igualdad

El fútbol femenino español está luchando por conseguir los mismos derechos que el masculino "El fútbol femenino español está luchando por conseguir los mismos derechos que el masculino"

Desde hace apenas unos meses, en septiembre de 2018, se está negociando un convenio que permita acercar los derechos de las deportistas a los de de sus compañeros. Y aunque las conversaciones todavía están paradas, las reivindicaciones han empezado a ocurrir en muchos estadios españoles.

En este llamado "convenio de igualdad", se reclaman objetivos tan básicos como que todas las jugadoras aparezcan en el listado básico de las jugadoras de fútbol, entre otras locuras impropias del siglo XXI. Aganzo asegura que el fútbol femenino se encuentra en estos momentos como estaba el masculino hace 40 años. El presidente explica que "no puede ser que haya compañeras cobrando 300 euros en Primera División, o que trabajen 20 años y solo coticen cuatro". 

Además de las peticiones que se plantean con el objetivo de conseguir "salarios justos", las reivindicaciones ante los clubes quieren conseguir "medidas contra el acoso, y también regular los derechos por los embarazos, y por la maternindad". Aganzo explica así que todas las deportistas tienen derecho a ser madres: "a nuestras compañeras se le debe de respetar la libertad de serlo o no, por lo que pedimos que se les dé una protección, que tengan una prórroga de contrato". Se trata de ayudarlas y que "pueda seguir jugando al fútbol, si ellas quieren".

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