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Política

Hitler, sobre los españoles: "Moros, son unos vagos y una banda de andrajosos"

La opinión que ambos dictadores tenían uno del otro era pésima aunque sus ideas era muy similares.

La corta relación 'diplomática' que tuvieron dos de los dictadores más temidos de la Europa del siglo XX, Franco y Hitler, no fue nada buena porque los egos de uno y otro genocida eran más grandes que sus aspiraciones territoriales. Conocida es la reunión que mantuvieron el 23 de octubre de 1940 en la ciudad de Hendaya (al sur de Francia) en la que el único tema sobre la mesa fueron las condiciones españolas para entrar en la Segunda Guerra Mundial al lado de los nazis y los fascistas, estos últimos encabezados por el dictador italiano Benito Mussolini. 

El dictador nazi llegó a decirle a su homólogo italiano sobre la reunión con Franco que "antes de volver a pasar por esto" preferíría que le sacasen "tres o cuatro muelas". Mientras que las palabras exactas del dictador español fueron: "Es intolerable esta gente; quieren que entremos en la guerra a cambio de nada; no nos podemos fiar de ellos". Ninguno salió contento, pero ambos siguieron amedrentando a la sociedad con sus actos y escribiendo una historia llena de represión y sangre, aunque a día de hoy en Alemania no se recuerda al nazismo en sus calles, monumentos o títulos nobiliarios, mientras que en España ocurre todo lo contrario, tanto que incluso existen asociaciones que recuerdan,defienden y hasta añoran la dictadura franquista. 

Hitler y Franco justo antes su reunión en 1940 "Hitler y Franco justo antes su reunión en 1940"

Tras aquella reunión Hitler habló de los soldados franquistas en varias conversaciones de sobremesa, definiéndolos como "una banda de andrajosos", según recoge el libro 'Las conversaciones privadas de Hitler' del historiador británico Hugh Trevor-Roper, experto en nazismo y en el líder de este movimiento. De Franco aseguró que había "asumido todos los amaneramientos de la realeza decimonónima" y que jamás sería igual que Mussolini ni lideraría un movimiento como el fascista. Aunque se equivocó porque al igual que ellos fue un dictador que acabó con miles de vidas y negó la vida a personas por su orientación sexual, ideología, religión o nacionalidad.

"Vagos que se conforman con poco"

Sin embargo, la imagen de la sociedad española que tenía Hitler, ya fuesen personas franquistas o no, era la de una panda de "vagos" que "se contentan con unas pocas aceitunas al día en lugar de trabajar para tener más". También calificó a la reina Isabel la Católica como "la mayor ramera de la Historia", uno de los personajes históricos a los que Franco dedicó su victoria en la Guerra Civial, tras sublevarse contra el Gobierno legítimo de la II República. "Si en 1936 no hubiera decidido enviarle nuestro primer avión Junker, Franco nunca habría sobrevivido ¡Y ahora se atribuye su salvación a santa Isabel! ¡Isabel la Católica, la mayor ramera de la historia, que fue condecorada por el papa con la Rosa de la Virtud más o menos en la época en que se crucificaba a nuestro Luis de Baviera debido a Lola Montes", señaló el genocida alemán el 1 de agosto de 1942. 

Tampoco se olvidó de criticar a las mujeres españolas, de las que dijo que eran "excepcionalmente estúpidas" y se centró sobre todo en la mujer de Franco, Carmen Polo, de quien se burló porque acudía a la Iglesia día tras día: "la mujer obtiene la satisfacción de la absolución y el permiso para seguir con sus jueguecitos ¡y el cura tiene el gusto de enterarse de todo!". 

Franco y Hitler durante su encuentro en la Hendaya "Franco y Hitler durante su encuentro en la Hendaya"

Eso sí, Hitler alabó a los soldados franquistas que combatian bajo la División Azul como voluntarios contra la URSS para ayudar a los nazis, que acabarían perdiendo la Segunda Guerra Mundial. El que creó el ejército fue Ramón Serrano Súñer, quien no le caía muy bien al dictador nazi y quien animó a sus seguidores a luchar contra el ejército ruso: "Camaradas: No es hora de discursos, pero sí de que la Falange dicte en estos momentos su sentencia condenatoria: ¡Rusia es culpable! ¡Culpable de nuestra Guerra Civil!, ¡El exterminio de Rusia es exigencia de la Historia y del porvenir de Europa!". Tal fue la satisfacción de Hitler con los soldados de la Falange que el 5 de septiembre de 1941 llegó a decir que se alegraba de que los legionarios españoles les hubiesen apoyado. 

Esto es lo que ocurrió y debe ser conocido, pero en realidad creemos que lo que opinase  un dictador sobre otro dictador no aporta nada a las sociedad, porque en definitiva si fuese por ellos hoy nuestra vida sería muy distinta y muchos de nosotros y nosotras no seríamos bievenidos por su idea de 'nación' y de 'Estado'. 

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