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Los constantes rumores de divorcio entre Felipe VI y la reina Letizia

El rey Juan Carlos llegó a pedirle a su hijo que se divorciara tras una discusión.

El famoso vídeo en Palma se ha convertido ya en una cuestión de estado. La imagen de la reina Letizia impidiendo que la reina Sofía posara en una foto con sus nietas, ha propiciado que se hable como nunca de un tema tabú durante todos estos años: la mala relación de Letizia con el resto de la Familia Real.

Tras hacerse viral el tenso momento, los periodistas están destapando todos los trapos sucios de la Corona respecto a este tema. La última noticia impactante es que en los pasillos de la Zarzuela se han planteado en varias ocasiones la posibilidad de un divorcio entre los actuales reyes de España

¡Felipe, divórciate!

Jaime Peñafiel, en su sección de El Mundo, ha señalado dos momentos cruciales en los últimos años que pudieron terminar con el matrimonio real. El último de ellos, según la información de la periodista Ana Romero, tuvo lugar apenas unos meses antes de la abdicación de Juan Carlos I. Ante la relación deteriorada de Letizia con el resto de la Familia Real, altas instancias creyeron que lo mejor, antes de que asumiera el papel de reina de España, era que se pusiera fin a la relación, algo que no sucedió. 

La relación entre la Familia Real, en el centro de todas las miradas "La relación entre la Familia Real, en el centro de todas las miradas"

Sin embargo, la pareja vivió su peor crisis el verano de 2013, como apunta Peñafiel. Se encontraban en el Palacio de Marivent, el lugar de residencia de los reyes en Palma. Letizia, que nunca ha sentido demasiada admiración por las rutinarias vacaciones reales en las Baleares, estipuló con su marido los días exactos que permanecerían allí. 

Sin embargo, cuando se cumplió la fecha, hubo un problema: don Juan Carlos quería quedarse más tiempo. Comenzó así un fuerte conflicto que terminó con Letizia yéndose a Madrid por su cuenta, dejando en Marivent a sus hijas, su marido y sus suegros. 

Una vez abandonó Palma, padre e hijo se enzarzaron en una discusión que terminó con el rey emérito gritándole al entonces príncipe: "¡Felipe, divórciate!". Cinco años después, parece que las tensiones internas permanecen intactas. El problema es que, ahora, se han hecho públicas

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