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Ciencia

La NASA detecta una descomunal explosión termonuclear en las inmediaciones de La Tierra

Fenómenos como este advierten de la peligrosidad y violencia de los cuerpos espaciales, que acechan continuamente la vida terrestre.

La NASA detecta una descomunal explosión termonuclear en las inmediaciones de La Tierra

Ocurrió el pasado 21 de agosto de 2019 y fue gracias al telescopio NICER de la NASA, ubicado en la Estación Espacial Internacional, lo que permitió a los investigadores y expertos de la agencia estadounidense descubrir un fenómeno pocas veces visto anteriormente. Dieron cuenta de una inmensa explosión termonuclear que tuvo lugar a unos 11.000 años luz de la tierra.

La señal les llegó del SAX J1808, un sistema binario, ubicado en los confines más lejanos del universo, al cual la humanidad ha podido tener acceso gracias a una avanzada tecnología. Se trata de un evento inusual y totalmente inesperado, que de haber ocurrido cerca de nuestro planeta, en nuestro mismo sistema solar, probablemente no hubiéramos vivido para contarlo. Ni las mismísimas bombas de Hiroshima y Nagashaki, o la explosión del reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil, podrían compararse con este suceso. Su impacto es infinitas veces mayor.

Todo comenzó a partir de una intensa llamarada provocada por un distante púlsar. Un púlsar no es otra cosa que es una estrella formada por neutrones que emiten radiación cada cierto tiempo, de forma periódica. Tienen un intenso campo magnético que funciona en relación, y a medida, del tiempo que tarda el astro en completar su movimiento de rotación. Por otro lado, en esta anomalía también pudieron influir los restos de esta supernova, que debido a su pequeño, no pudo formar un agujero negro.

En 20 segundos emitió la misma energía que el sol en 10 días

Está claro que el ojo humano nunca llegará a ver todo eso por sí mismo, sin embargo, el observador ubicado en el centro de investigación espacial puesto en órbita terrestre por los Estados Unidos en 1998, ha sido capaz de localizarlo e identificarlo debido al intenso y fuerte haz de rayos X que la estrella emitió. De hecho, tan solo le bastaron 20 segundos para producir la misma luz que, en su totalidad, el sol tardaría 10 días en irradiar. Este observatorio orbital fue capaz de recogerlo gracias a sus potentes instrumentos. 

Esta noticia aparece recogida en la edición de este mes de la revista The Astrophysical Journal Letters, donde los mismos científicos de la NASA han querido dar su opinión sobre lo que significa. "Fue sobresaliente", apunta el astrofísico Peter Bult, encargado de dirigir las pesquisas relacionadas en torno al suceso. 

"Vimos un cambio en dos fases en el brillo, que creemos que fue causado por la expulsión de varias capas de la superficie del púlsar, y también vimos otras características que nos ayudarán a comprender la física que subyace a estos poderosos eventos", explica. 

A pesar de no poderlo confirmar al 100%, el equipo de Bult apunta a que fue el helio el que causó la explosión, después de depositarse bajo la propia superficie del púlsar, lo que provocó que después se fusionara en una bola de carbono. El responsable del NICER también respalda esta versión: "después, el helio entra en una especie de erupción explosiva y desata una bola de fuego termonuclear en toda la superficie del púlsar". 

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