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Un estudio sexista culpa a las madres trabajadoras de la obesidad infantil

Un estudio realizado en Reino Unido mantiene que los niños cuyas madres trabajan fuera de casa tienen mayores probabilidades de desarrollar obesidad.

Un estudio sexista culpa a las madres trabajadoras de la obesidad infantil

La obesidad infantil se ha convertido en un problema de emergencia que conlleva graves problemas de salud y que exige políticas y medidas adecuadas para frenarla. Si bien no se conoce con exactitud la causa de este tipo de obesidad, en los últimos años se ha atribuido a múltiples factores como los hábitos de los menores, las nuevas tecnologías, el sedentarismo, o la gran cantidad de azúcares que contienen los productos elaborados expresamente para ser consumidos por los más pequeños. 

Sin embargo, un nuevo estudio realizado en Reino Unido por la Universidad College de Londres señala ahora a las madres que  trabajan fuera de casa como máximas responsables del problema y establece también una relación directa entre el aumento de la obesidad infantil durante las últimas cuatro dácadas y el incremento de la tasa de empleo de las madres.

Aseguran además que el hecho de que las mujeres dispongan de un trabajo a jornada completa implica que sus hijos tienen un 29% menos de posibilidades de tomar un desayuno regular, consumir más bebidas azucaradas y pasar más tiempo viendo la televisión.

La investigación defiende que los niños cuyas madres trabajan fuera de casa tienen más probabilidades de padecer sobrepeso que aquellas cuyas madres permanecen en el hogar. Pero los autores del estudio no atribuyen ninguna parte de la culpa a los padres y de hecho, aseguran que "el hecho de que el padre trabaje fuera de casa no tiene un efecto significativo en el peso del niño".

El estudio culpa únicamente a las madres de la alimentación de sus hijos "El estudio culpa únicamente a las madres de la alimentación de sus hijos"

¿Y los padres?

Esta afirmación da por sentado que son siempre ellas las encargadas de cuidar la alimentación de los más pequeños de la casa y pone en evidencia las connotaciones machistas del estudio, que no ha tardado en suscitar una gran polémica. Cientos de personas han criticado duramente al estudio en las redes sociales y lo han calificado de sexista y de "culpar a las madres por trabajar fuera de casa" como si eso supusiera el completo abandono de sus hijos y los padres estuvieran exentos de toda responsabilidad en cuanto a su cuidado y alimentación.

Los autores del estudio, por el contrario, afirman que los resultados se basan exclusivamente en los datos observados tras analizar los hábitos de 20.000 familias con hijos nacidos entre el 2000 y el 2002. "El estudio, basándonos en los datos recogidos, demuestra que el hecho de que las madres trabajen durante la infancia de los niños incrementa el índice de masa corporal de los pequeños".

En cuanto a las críticas, los investigadores se defienden argumentando que no lograron encontrar el mismo patrón con los padres, y mantienen que el sexismo no se encuentra en el estudio, si no en el hecho de que las tareas domésticas y el cuidado de los niños sigan recayendo inevitablemente sobre las mujeres. Por lo tanto, los investigadores han realizado un llamamiento: "Es  necesario que ambos padres participen por igual  en la crianza de los niños", y añade que "los programas destinados a la promoción de hábitos saludables entre los niños deberían enfocarse tanto a madres como a padres", concluye el criticado estudio.

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