El peso de la mordaza hunde a España hasta mediados del pasado siglo

El peso de la mordaza hunde a España hasta mediados del pasado siglo

Casi un siglo ha pasado desde la victoria de los sublevados y las consiguientes cuatro décadas bajo la censura franquista. Pero ahora, en pleno siglo XXI, la Ley Mordaza trae reminiscencias de aquellos tiempos.

Política Raúl Araque Berjano Raúl Araque Berjano 29 Marzo 2017 13:37

"El Estado está en la obligación de proteger al teatro y de ver que este importante medio de comunicación no se convierta en un peligro para la sociedad".

Esta frase tan rotunda fue escrita como parte de una ley franquista promulgada en 1966, aunque la censura había llegado en el preciso momento en que la bandera nacional pasó de ser la tricolor a la rojigualda ornamentada con el Águila de San Juan. Dicha censura fue la causante de detenciones e incluso del exilio de numerosos artistas que, simplemente, querían hacer arte sin que por ello pudieran dar con sus huesos en la cárcel. Con la llegada de la democracia, muchos de estos artistas -o sus herederos- volvieron, confiantes de que en el nuevo régimen nadie volvería a sufrir una respuesta agresiva del sistema por mostrar un contenido artístico subversivo.

En el franquismo, los artistas se exiliaron por miedo a la cárcel o, incluso, la muerte "En el franquismo, los artistas se exiliaron por miedo a la cárcel o, incluso, la muerte"

Por ello, seguramente,  aquellos artistas que un día se marcharon por la censura franquista se escandalizarían si supieran que una pareja de jóvenes, ya entrado el siglo XXI, acabó en la cárcel por interpretar una obra de títeres en la que se leía un cartel que rezaba "Gora Alka-Eta". Más aún cuando se enteraran de que, lejos de ser los sucesores ideológicos del franquismo quienes perpetraron tal ataque a la libertad de expresión, fue la propia concejalía de uno de esos denominados "ayuntamientos del cambio" la que denunció a los artistas, y que Ramón Espinar, ahora líder de Podemos en Madrid -y convencido defensor de aquellos republicanos censurados por el franquismo-, criticó en su momento la "irresponsabilidad política" de los artistas para con Ahora Madrid.

Una pancarta satírica puede conducirte a la cárcel junto con terroristas de ETA "Una pancarta satírica puede conducirte a la cárcel junto con terroristas de ETA"

Más aún dolería a aquellos censurados por el franquismo la violenta respuesta de Ahora Madrid contra los titiriteros (finalmente puestos en libertad), sabiendo que parte de su equipo de gobierno fue víctima de la misma censura. "¿Dónde está la solidaridad obrera -pensarían ellos- de aquellos que vieron a uno de sus compañeros dimitir por una conversación en Twitter años atrás sobre el humor negro?". También Rita Maestre, rival de Espinar en las primarias de Podemos, sufrió el renovado censor de España, cuando fue juzgada por una protesta en favor de la separación entre educación pública y religión.

Pero la máquina de la censura, que se desató a partir de la aprobación de la conocida como Ley Mordaza y debutó multando a una joven por una bolsa que rezaba "ACAB. All Cats Are Beautiful" (Todos los gatos son bonitos), por ser una referencia satírica a "All Cops Are Bastards" (Todos los policías son unos bastardos), es ya imparable en nuestro país.

'Todos los gatos son bonitos', lema constitutivo de falta administrativa "'Todos los gatos son bonitos', lema constitutivo de falta administrativa"

Los últimos ejemplos nos retrotraen aún más -si es posible- a los años más oscuros de la historia reciente de España, por la temática de los elementos de censura: figuras míticas del franquismo y la religión.

En cuanto al primero de los temas, hay un claro protagonista: Carrero Blanco. El almirante y mano derecha de Francisco Franco fue asesinado por ETA un 20 de diciembre de cuando el franquismo daba ya sus últimos coletazos. El coche de Blanco acabó en el patio interior de un edificio producto de la explosión que sufrió. La respuesta no se hizo esperar, y el tema explotó -nunca mejor dicho- en una avalancha de chistes por parte de la ciudadanía española, aún bajo el yugo del franquismo, como forma de celebrar la muerte de una de las más importantes figuras de la atroz dictadura franquista. Ninguno de ellos fue juzgado por su humor negro, ni tampoco ocurrió en las siguientes décadas. Hasta que llegó la Ley Mordaza: Desde entonces, cinco personas han sido condenadas con pena de prisión por mofarse en Twitter del almirante franquista, con chistes que van desde el "volando voy, volando vengo" a la socorrida comparación entre Carrero Blanco y un astronauta, o la sarta de chistes que llevaron a la última víctima de la censura española, Cassandra, al banquillo de la Audiencia Nacional.

Cassandra, última condenada por hacer chistes del asesinato del franquista Carrero Blanco "Cassandra, última condenada por hacer chistes del asesinato del franquista Carrero Blanco"

Si en el caso de los titiriteros -y tantos otros- la excusa era el enaltecimiento del terrorismo, las causas abiertas por chistes sobre Carrero Blanco se sustentan en una supuesta humillación a las víctimas (aunque la propia nieta del franquista definía como "disparate" dichas condenas). Las víctimas de Carrero Blanco, por su parte, "en la fosa de nosequién", como dijo, con chanza (y sin atisbo de voluntad de humillación, por supuesto), el recientemente ascendido popular Pablo Casado.

Y en el caso del segundo tema predilecto por el renovado censor español, la religión, ha sido el delito de ofensa a los sentimientos religiosos el más repetido en las salas de la Fiscalía. Bien lo sabe Borja Casillas, más conocido como Drag Sethlas, y ganador de la vigésima edición de la Gala Drag Queen de Las Palmas de Gran Canaria, acontecimiento central de los carnavales canariones. Casillas fue víctima de una denuncia por parte de la Asociación de Abogados Cristianos de una querella que fue archivada, como fue archivada en el año 2013 un vídeo satírico del polémico Javier Krahe en el que cocinaba un crucifijo.

La Gala Drag 2017, la más vista por parte de católicos de la historia "La Gala Drag 2017, la más vista por parte de católicos de la historia"

Y como también parece que será archivada la última denuncia por ofensa a los sentimientos religiosos, que salpica en esta ocasión a José Manuel Sande, concejal de cultura del Ayuntamiento de A Coruña, por un cartel de los carnavales coruñeses en donde se mostraba a una persona disfrazada de Papa en el Papa-móvil.

"Las fiestas del Carnaval, que durante un período muy concreto y oscuro de la historia del Estado español fueron prohibidas, siempre se caracterizaron por su humor y por un espíritu de irreverencia y crítica de determinados poder, siempre de una manera saludable, que no debería faltar", dijo el último protagonista de esta horrible espiral de la censura que, no sólo trata de amedrentar la crítica y el humor, sino que banaliza terribles conceptos como el de "terrorismo" o "ataque a la libertad religiosa".

Y el humor, el carnaval, o la crítica política, como dice Sande, nunca deben faltar en democracia. Ni, evidentemente, la libertad. La libertad, entre otras cosas, de hablar en el idioma de tu país o tu región. Sin embargo, también conocimos recientemente la multa de 601 euros a un señor por hablar en catalán en Cataluña a un policía nacional.

Pinten los televisores de blanco y negro, señoras, caballeros, y déjense crecer las melenas: Los 60 vuelven a estar de moda (y no sólo por los hipsters).

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