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El último recorte interno en El Corte Inglés que evidencia el giro de la firma

La firma de grandes almacenes se encuentra en pleno proceso de cambios con el objetivo de equilibrar sus cuentas.

El último recorte interno en El Corte Inglés que evidencia el giro de la firma

El Corte Inglés afronta el período de rebajas con incertidumbre. La pandemia del coronavirus no ha generado las tradicionales aglomeraciones en sus centros comerciales, pero se espera que haya un aumento en la demanda.

Tradicionalmente, las empresas suelen realizar contrataciones puntuales con el objetivo de reforzar plantillas de manera temporal. Pero la situación en la enseña del triángulo verde es sensible: al agujero propio del confinamiento, se une una deuda arrastrada de 3.000 millones de euros y la necesidad de invertir dinero en la reforma de sus centros para que sean atractivos para el consumidor actual.

Con todo, El Corte Inglés ha optado por reforzar su plantilla en tienda con el siguiente movimiento: reconvertir al personal que trabaja en sus servicios centrales como dependientes.

El Corte Inglés está reconvirtiendo a sus empleados de los servicios centrales en dependientes "El Corte Inglés está reconvirtiendo a sus empleados de los servicios centrales en dependientes"

El requerimiento, en teoría, es voluntario (al igual que sucedió durante la pandemia en la que se reforzó la venta online mientras se aplicaba un ERTE), pero entre los empleados se maneja el rumor de que hay ciertas presiones para trabajar en los centros comerciales apuntándose a este plan.

Las condiciones no son especialmente ventajosas. El carácter oficial de voluntario hace que las labores de refuerzo en tienda se realicen fuera del tiempo estipulado como jornada laboral. Hay especial interés en que este trabajo se realice de jueves a domingo, cuando hay más afluencia de visitantes, lo que deriva en que muchos trabajadores también se vean trabajando los fines de semana.

Por el momento, el refuerzo irá a las tiendas, pero no se descarta también que haya destino hacia la venta online, un canal que se ha fortalecido de manera significativa durante el confinamiento y que El Corte Inglés ahora quiere reforzar para competir frontalmente contra firmas como Amazon.

Un plan que, realmente, se empezó a gestar hace un año

Este plan de reconversión de personal de oficina a tienda no es nuevo, sino que comenzó a gestarse hace un año. La firma no quiere hacer un ERE, al menos de momento, porque esta situación generaría fuertes tensiones internas y debilitaría a la marca.

Por el momento, los grandes almacenes están optando por una vía, en cierta medida, maquillada. Por ejemplo y de manera general (no siempre), sin contratar para cubrir los puestos de las jubilaciones o favoreciendo una política de prejubilaciones.

Además, los grandes almacenes pactaron a comienzos de junio un acuerdo con los sindicatos, que permite destinar a empleados desde los servicios centrales hasta las tiendas hasta un 20% de su jornada anual. Entrará en vigor en septiembre, recoge que se puede practicar esta movilidad siempre que sea dentro de la misma provincia y, además, con el traspaso de trabajadores entre comercios.

Los movimientos se recogían en el informe encargado a la consultora AT Kearney "Los movimientos se recogían en el informe encargado a la consultora AT Kearney"

Esto, sin embargo, lleva produciéndose con mayor frecuencia desde hace un año, cuando se ha invitado a personal de áreas tan dispares como el departamento de compras o la división de diseño a participar como dependientes en tienda. Algo que ha generado ciertas tensiones, puesto que se trata de labores para las que no están preparados ni contratados, algo que no incumple nada porque está pactado con la representación sindical.

Algunos empleados de estos servicios centrales se han mostrado en contra de esta política y finalmente han abandonado la empresa, eso sí, recibiendo una suculenta indemnización muy superior a la media.

Todos estos movimientos se suman al informe que El Corte Inglés contrató a la consultora AT Kearney, donde recomendó reducir al mínimo indispensable la plantilla de los servicios centrales en la que se podrían estar produciendo algunas duplicidades. ¿Este proceso de reconversión temporal implica que parte de esos empleados terminarán desempeñando labores exclusivas como dependientes en un futuro próximo? Esta es una de las incógnitas que deberá tratar la firma.

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