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La libertad sexual que se disfrutaba en Sudamérica antes de la llegada del catolicismo

Gran mayoría de los pueblos prehispánicos aceptaba completamente la homosexualidad.

El dios Eros representa el amor irracional. Su simbología fue tomada por Sigmund Freud para componer su teoría de las pulsiones vida y las pulsiones de muerte (Thanatos) de la psique humana. Según la concepción freudiana, representa los instintos más primitivos por satisfacer como los deseos libidinosos, el hambre o la sed.

La naturaleza de los deseos libidinosos se cumple a través del acto sexual: esa saciedad del instinto recala en la fecundidad y en el nacimiento de una nueva vida. Por eso, el sexo siempre ha estado marcado por halo de naturaleza mística desde que el hombre ha escrito su propia historia. Su naturaleza simbólica ha estado marcada por la fertilidad y la abundancia de la tierra o protección. Cada cultura o religión le ha dado su propio valor al acto sexual.

La religión cristiana y su recelo al culto del acto sexual

Figura sexual del periodo prehispánico "Figura sexual del periodo prehispánico"

La religión cristiana, por el contrario, siempre ha tenido cierto recelo del acto sexual, convirtiéndolo en un tema tabúa lo largo de la historia en donde ha extendido su influencia. De hecho, con la llegada del cristianismo a las naciones indígenas en Mesoamérica, todos los ritos y prácticas de naturaleza sexual y de culto al cuerpo fueron prácticamente prohibidas y repudiadas.

La cultura maya vinculaba no solo acto sexual, sino también, el ritual erótico como una parte fundamental de su vida y universo. Toda su organización giraba en torno a ello. El onanismo era uno de los rituales más sagrados de su imaginario cultural que enlazaba con la creación de la vida y la fertilidad de la tierra. Esa fertilidad, precisamente, aparece muchas veces representada a través de una deidad femenina de caderas anchas.

Algunos pueblos aceptaban sin problema la homosexualidad

La sexualidad en la prehistoria se entendía de una manera diferente a la actual "La sexualidad en la prehistoria se entendía de una manera diferente a la actual"

Los encuentros sexuales entre personas del mismo sexo eran algo muy común en la cultura maya e, incluso, para la gran mayoría de la región mesoamericana. La única excepción la representaban los aztecas, que lo trataban como un delito con pena de muerte. Se trataba de un elemento más en la formación de los jóvenes, es decir, un rito de paso en el que un niño se convertía en hombre.

Por otro lado, lejos de lo anterior, los pueblos mesoamericanos permitían la poligamia, la sodomía e, incluso, la pedofilia. Sin embargo, el adulterio era castigado con la muerte en algunos de ellos.

La conquista por parte de los españoles introdujo el cristianismo en toda la región mesoamericana e interrumpió el desarrollo cultural de la zona. La religión cristiana pronto prohibió todas estas prácticas sexuales y de culto al cuerpo de estos pueblos.

Se conservan muy pocas piezas del periodo prehispánico

En la prehistoria se representaba el sexo en el arte "En la prehistoria se representaba el sexo en el arte"

La influencia cristiana pronto se hizo notar en toda la zona. De hecho, se conservan muy pocas piezas y objetos del periodo prehispánico. Entre los que se conservan se puede observar falos, deidades femeninas y figuras sexuales que simbolizan una cultura y vida muy vinculada al sexo. Unas piezas que se utilizaban para rituales que denotaban la importancia del acto sexual en todos los ámbitos de los pueblos mesoamericanos.

La prehistoria y el sexo "La prehistoria y el sexo"

La estricta ética y moral cristiana llevó a la destrucción de muchos de los objetos que formaban parte de esa cultura, ya que lo consideraban una falta de respeto a Dios. La conquista por parte de los españoles llevó a la imposición de una forma de cultura que reprimía la naturaleza más intrínseca del ser humano.

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