Carmena permitirá que las personas con VIH puedan conducir un taxi por la capital

Carmena permitirá que las personas con VIH puedan conducir un taxi por la capital

La exlusión de las personas con VIH para ejercer esta profesión se basa hasta la fecha en falsas ideas sobre las vías de transmisión del virus.

Madrid dará un paso adelante en la lucha contra la discriminación con personas con VIH. Esta mañana anunciaba el concejal delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, que el Ayuntamiento revisaría el artículo 28.3.D de la ordenanza del taxi, que impide a personas que tienen VIH obtener la licencia para ser conductores o conductoras de taxi.

Si bien hasta la fecha los reconocimientos médicos realizados para obtener la licencia no implicaban las pruebas del VIH, este artículo de la ordenanza suponía una discriminación hacia este sector de la población al basarse en creencias erróneas.

En la normativa se especificaba que no podían acceder a la licencia de taxi personas con una "Enfermedad infectocontagiosa o impedimento físico o psíquico que imposibilite o dificulte el normal ejercicio de la profesión", donde se incluía ser seropositivo.

CESIDA, la Coordinadora Estatal de VIH y Sida, explicaba en un comunicado de celebración emitido a raíz de esta noticia, que se trataba de un anacronismo que debía ser eliminado cuanto antes.

Hay que tener en cuentan que la infección por VIH no es infectocontagiosa, sino infectotransmisible, una diferencia muy importante porque no se transmite, ni se contagia a través de la respiración, ni del contacto con la piel, ni al dar la mano, ni al compartir utensilios como vasos o cubiertos.

Las perosnas con VIH sufren una fuerte discriminación basada en falsos mitos "Las perosnas con VIH sufren una fuerte discriminación basada en falsos mitos"

Esta iniciativa fue llevada a la Comisión de Salud por la edil de Ciudadanos Ana María Domínguez, que denunciaba que "existen prejuicios en la sociedad hacia personas con VIH, tanto que un 29% intenta evitar el contagio, y todavía hay bastantes personas que tienen creencias equivocadas sobre cómo se transmite". Y es que el miedo al VIH y el Sida, sumido en falsos mitos, ocasiona que las personas que portan el virus se vean excluidas de numerosos servicios, además de todo el estigma que genera a nivel personal.

Una palabra que lo cambia todo

Los colectivos de apoyo a las personas con VIH, así como los organismos científicos dedicados a esta enfermedad, entre ellos el Grupo de Estudio del Sida (GeSIDA), de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), llevan tiempo reclamando que se cambie la clasificación de la enfermedad.

Para ello, reclaman que el reconocimiento como infectocontagiosa para cambiar a infectotranmisible, lo que implican diferentes vías de transmisión de una enfermedad. Dice CESIDA que la concepción actual "impide o dificulta el acceso de las personas con el VIH a otros servicios tales como centros de día, de mayores, instalaciones deportivas o piscinas municipales entre otros, por lo que reclama que la eliminación de esta exclusión se amplíe al resto de ordenanzas que rigen estos servicios".

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